lunes, 1 de abril de 2013

UNIVERSIDAD, EDITOR Y LECTOR: EL DESAFÍO DE ALINEARSE


Por Patricio Lovato Rivadeneira*

Asomarse a los nuevos escenarios que le presentan a la editorial universitaria resulta fascinante, dada la serie de desafíos que afronta o ha de afrontar. Uno, la Universidad a la que representa en publicaciones replantea procesos para certificarse hacia nuevas exigencias propias de la dinámica de autoevaluación o de mandato de organismos de control para la educación superior. Dos, medir la calidad del trabajo intelectual realizado por sus docentes o investigadores la vincula directamente con el conflicto: calidad o cantidad. Tres, las reglamentaciones, pares y consejos editoriales con su valedero juicio hacia el producto académico o artístico a publicar. Cuatro, el proceso interno de corrección, diagramación y diseño que han de presentar en un libro o revista, llámese impreso o electrónico. 

Este conjunto de procesos enunciado nos deja ver el carácter multidisciplinario y complejo del mundo de la edición, al que debe añadirse inevitablemente el desarrollo de nuevas tecnologías de la información que lo atraviesan. Resultado. El ciclo editorial debe someterse a etapas de cambio, rápidas y eficientes, con el fin de integrarse a la “cibercivilización” en donde destacan novedosos métodos de impresión y tratamiento de recursos digitales.

Si de las ideas complejas ha de aterrizarse en soluciones sencillas, como como ha sido el principio aplicado desde la creación de Editorial Mar Abierto en su plan estratégico, aún más, si se cuenta con un aliado eficaz y sensible a estas realidades en el Rectorado de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, la primera fue la integración, mediante la fundación de una Red de Editoriales Universitarias y Politécnicas del Ecuador (REUPDE), iniciativa y acciones que partieron desde esta casa editorial, mejor si expandimos nuestra unidad y organización a otras geografías cuyos afiliados cuentan con tradición editorial  y vigorosa como la Asociación de Editoriales Universitarias de América Latina y El Caribe (EULAC). 

Juntos, convocados en Manta en el marco del  “II Seminario Internacional de Editoriales Universitarias”: editores, directores de publicaciones, diagramadores, diseñadores gráficos, correctores de prueba y estilo, conjuntamente con autoridades vinculadas al ámbito académico, administrativo y financiero, pudimos compartir de entrada nuestras experiencias editoriales, para principalmente ubicar en perspectiva el escenario del futuro del libro, impreso o digital, con  tres integrantes: la Universidad, el editor y el lector, indisolubles protagonistas de nuestro quehacer, para combinarlos en un conjunto de variables y probar factibilidades adaptadas a cada sociedad.

Recoger en una memoria todas estas exposiciones tiene sus motivos: para estudiarlas con detenimiento, con la preocupación por adaptarse de inmediato a los desafíos planteados, acogerlas para medir las secuencias de los procesos emprendidos y sus alcances, mirar el recorrido de las construcciones sólidas que da una tradición editorial sostenida por algunas casas editoriales en sus publicaciones y  las preocupaciones por redimensionar sus competencias, incluso visualizar de cerca el oficio de editor a través del tiempo y su consolidación.  

Quedan impresas en este número de Cyberalfaro que va más allá, enlazando, las investigaciones acerca del libro y el lector que tiene un organismo determinante en la región como el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y El Caribe (CERLALC). Donde se pueden observar datos globales acerca de los movimientos en la producción de libros, la participación de las editoriales latinoamericanas y los hábitos de lectura por regiones. Datos actuales y determinantes al momento de fijar horizontes en los estudios de factibilidad.

En este contexto abrimos los contenidos con el discurso de bienvenida del Director de REUPDE y editor general de Mar Abierto Ubaldo Gil, quien reseña las vicisitudes de la legislación universitaria ecuatoriana vigente y entusiasta por los cambios, necesarios, aunque marcan contraste con la exigencia a indexarse en revistas, sin apenas haber pasado por el humanismo, la cultura o la interculturalidad, también, por aspirar la masificación de doctorados Ph, impuestos, sin completar una cadena de vacíos en la educación básica o media. La conformación de REUPDE y planes estratégicos para la circulación de los libros universitarios construyendo nichos para los lectores es su punto culminante. 

Uno de los editores de mayor prestigio en la región, José Castilho Márques Neto, tiene una preocupación: la media en Latinoamérica es de un lector por un no lector,  en algunos países (como el nuestro 65% son no lectores) este porcentaje aumenta entre los encuestados que no leen, en este viaje encontramos sentidos al acto de leer y búsquedas de formas para crear nuevos lectores. Enseguida toca el tema de la concentración de la industria editorial y el fenomenal salto social de pasar de la oralidad a la escritura digital con una intención: diseñar el futuro del libro en formas variadas e integrales.

La consolidación de casas editoriales en algunos países latinoamericanos ha dejado resultados estupendos, sin embargo los desafíos son de carácter general y se vinculan con las limitaciones que afrontan las universidades en decisiones para con el campo editorial, es el tema que aborda Mario Castillo Méndez, un editor de tradición para con la exitosa experiencia de la Editorial Tecnológica de Costa Rica.

En lo nacional la participación de las universidades en publicaciones de carácter científico con fines de evaluación abre algunos interrogantes, en especial en cuanto a revistas indexadas se refiere. Varias respuestas que cuestionan la aplicación de las normas nos trae en su artículo Manuel Albán.

A partir de un juego de palabras, con ingenio y por supuesto ilustración Juan de Althaus, nos deja tras el discurso un significado del oficio de editor a través del tiempo y el papel de la editorial universitaria entre el mercado y el Estado al servicio de la difusión virtual, sin descuidar la presencia del lector y su participación, un nutritivo tema.

Publicar como requisito para ascender o acceder a profesor principal es el conflicto que rebasando la condición del docente, se traslada a la edición universitaria. Un proceso en marcha, que a pesar de la inexperiencia de quienes optan es emprendido con varias recomendaciones en la exposición de Jeovanny Benavides Bailón. 

Margarito Cuéllar es un escritor y básicamente desde esa visión, dada su experiencia como editor, señala los caminos a seguir para torcer el destino que llevan, al que deben llevar los libros: “renovarse o morir”. Una deficiente planeación de programas editoriales, alcances marginales en la producción o la falta de fomento de lectores, entre otros, como gerencia autónoma, sistemas burocráticos, incide, desde el ámbito mexicano similar para países latinoamericanos. Su mensaje más que una advertencia contiene elementos de racionalidad económica para migrar de carga universitaria a empresa, para de ahí atravesar los nuevos formatos del libro.

El sentido de lo social para dinamizar el conocimiento sustenta el discurso de otro referente en la tradición editorial universitaria, Juan Felipe Córdoba Restrepo. El permanente aprendizaje del editor, la razón de ser de la investigación universitaria con el conocimiento y el uso hacia la colectividad, privilegiando la formación del lector resaltan en su propuesta. Su paso experto por la EULAC y como director de publicaciones de la Editorial Universidad del Rosario en Bogotá, dejan importante información para reflexionar.

Publicar sin ética sería como construir sin cimientos, eso nos demuestra, define y reseña Jesús Aguinaga, que junto a otro maestro de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) Alfonso Sánchez, apuntala otro pilar dentro del proceso de edición como es la corrección de estilo.

Un resumen relacionado a los soportes de programas que brindan herramientas técnicas a los asistentes a talleres de escritura científica, nos describe Concepción Díaz Mayans.

Dentro del proceso editorial, Alexis Cuzme y Joselo Márquez, asistente de edición, el primero, y diseñador gráfico de editorial Mar Abierto el otro, nos acercan sus experiencias del día a día dentro de las publicaciones universitarias.

Quienes leen la vida y la entienden, devuelven su comprensión con la sencillez de su experiencia, es el caso de Medardo Mora cuando nos habla del rol protagónico del libro.
La anchura y fácil traslado de la nueva experiencia del libro electrónico y sus componentes con una puesta en perspectiva son revisados por Guido Vásconez.

Expandir la circulación de las líneas editoriales que nos lleven más lejos, junto con la modernización en el diseño de políticas públicas relacionadas con el libro, pero más que nada, entrenar al explorador (investigador /lector) para que se beneficie de estas posibilidades queda en la propuesta que desde la experiencia brasileña, nos deja Flavia García Rosa.

Finalmente, como enunciamos al comienzo, tomamos investigaciones valiosas, del CERLALC (2011), acerca de la lectura y la evolución del libro electrónico por distintos países y cifras, que resultarán de enorme interés para los protagonistas que se unen en la relación: Universidad, editor y lector.

*Corrector de prueba y estilo de la editorial Mar Abierto.







   

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