lunes, 16 de julio de 2012

Medardo Mora y su ensayo de la Patria


 
Por Víctor Arias Aroca

1.-El inicio
Las señoritas palabras son las primeras enamoradas del escritor y en ese medio de amor es que el autor se desenvuelve en toda su hermosura. Elabora sentimientos, cariños, besos y así estando en su papayal crea una súper nación de palabras con todo el poder de la creación y habla con toda la fuerza de su amor profano creando un universo para la alegría.
Callar le está prohibido al escritor. El silencio está proscrito en la escritura. Las palabras tienen una vieja pelea con el silencio. Y por eso en la Junta tuitiva de la ciudad de La Paz, de 1811, se dijo: hemos guardado un silencio bastante parecido a la estupidez.

Si, hemos guardado un silencio cómplice con las mentiras de la Historia. Tiene razón Eduardo Galeano. Pero allí es donde surge la idea de la nación de hombres tristes. Ya que el silencio es el mejor amigo de la tristeza. El sentimiento atávico de la tristeza en el decir de Medardo Mora, si no arrancamos del alma del ecuatoriano ese trauma de la melancolía podríamos caer en la enfermedad de la tristeza que asolaba las tierras de Macondo, mucho antes de los cien años de soledad.

Por eso, para hacer una civilización de la alegría, una cultura del regocijo, una Patria de la dicha, una nación de la esperanza, una ruta hacia la suprema ventura y el desbordamiento de la felicidad, para eso estamos aquí los pensadores, ya que los políticos no lo van a  hacer, sinceramente.

La nuestra parece una Patria de fábula, y es una Patria fabulosa. Pero si eso somos, así nacimos, parecíamos de leyenda, mejor dicho, somos de leyenda, en el principio una pareja desnuda fue depositada en lo alto de una montaña, Quitumbe y Llira, ella tuvo un hijo llamado Guayanay que significa Golondrina, quien voló y pobló las llanuras del reino de Quito. Qué hermoso saber gracias a esta leyenda que somos hijos de un pájaro.

Otros en cambio sostienen que los ecuatorianos somos el fruto del amor prohibido de esas mujeres bellas, voluptuosas, sensuales y desnudas que eran las amazonas que poblaban la jungla, con los misteriosos hombres del bosque, que procreaban sólo mujeres, y por quienes nos pertenece el río más grande este mundo.

 Patricio Lovato y Víctor Arias.

 
Estos detalles que parecen de sueño, son una especie de introducción a la Historia del Ecuador, que encabeza el ensayo de Patria de Medardo Mora. Pero no es un libro de Historia, cuidado, este es un libro de política, es un ensayo violento, sobre el Ecuador actual y es violento por ser una ojeada histórico crítica de una parte de la historia política del Ecuador, que se lee como en un trepidante viaje del ferrocarril, todo marcha a ritmo de locomotora, atraviesa la nariz del diablo y se encuentra con el enorme océano de la fauna presidencial que tiene de todo, cita a Flores, Rocafuerte, García Moreno, hace un alto en la etapa republicana de principios del siglo veinte y desemboca en Abdalá Bucaram, Fabián Alarcón, Jamil Mahuad, Gustavo Noboa, Rosalía Arteaga Lucio Gutiérrez, Alfredo Palacio, y les cuento que a pesar de trasladar espectros el tren no se vino abajo, ya que desemboca en un micro ensayo muy objetivo sobre la revolución ciudadana y como a Mora no le pasan gato por liebre, se encarga de descubrir con pasión y con vehemencia, pero con mucha frialdad, en su capítulo denominado BALANCE POLITICO DEL ECUADOR A INICIOS DEL SIGLO XXI, el fenómeno electoral de Rafael Correa, dice expresamente :” Nadie puede discutir que el Ec. Rafael Correa ganó legalmente la Presidencia de la República, en la contienda electoral de noviembre 26 de 2006. Ese triunfo electoral no desvirtúa el hecho que los dos candidatos finalistas no representaban el 50 por ciento de los votantes que concurrieron a las urnas en la primea vuelta electoral, lo cual está muy lejos de ser democrático si es que tenemos el atrevimiento de sostener que la democracia se fundamenta en el pronunciamiento coincidente de la mitad más uno de los votantes. A un porcentaje muy elevado de electores no lo convenció ninguno de los dos candidatos”. Señala.

Sin entrampamientos semánticos, sin galas literarias que no las necesita para ser un estupendo libro, el ensayo de Patria se desliza suave y su autor, como todo académico, hace gala de elevados conocimientos de la ciencia política, expresa que al Presidente Correa le recae el mérito de haber convocado una Asamblea para hacer una nueva constitución, que ha recuperado la gobernabilidad, pero le advierte que la tendencia al arbitrio lo puede acercar a lo despótico e intolerante que no son exactamente signos de una democracia vigorosa. Según señala, en el subcapítulo denominado La Revolución Ciudadana, que forma parte del capítulo llamado, DE LA FUERZA DEL CAMBIO A LA REVOLUCION CIUDADANA, que empieza en la década del setenta con el boom petrolero y la dictadura militar. Se pasea por la historia nacional, señala la crisis de los partidos políticos y las dictaduras militares y no es roñoso en elogios para Alfaro, el Ché Guevara, Zapata, Allende, Sandino y Martí, es una pequeña enciclopedia de la Política Latinoamericana y su lectura es refrescante y suave, porque tiene un orden que es la especialidad del ensayo.


 Víctor Arias.

 
2.-Misologos y misóginos
Después que el año 2004 el Ecuador fue sede del Concurso Miss Universo, se desencadenaron concursos de belleza, se despertaron pasiones ocultas y desde luego, hasta en eso, en medio de tanta belleza y tanto bikini, apareció el fantasma del la corrupción y se dijo que cómo era posible que un país pobre organizara un concurso que es propiedad de un millonario y que a más de eso era grave que le costara al pueblo ecuatoriano quince millones de dólares. En realidad que al menos es curioso que a un país de fábula y encanto, le encajen un evento galante que terminó en ridículo ya que a la pobre representante del Ecuador, la exhibieron en un traje horrible que parecía una jaula. Fue aquí cuando surgieron los misólogos, los hombres expertos en la mis Universo y otras mises. Pero lo que les iba diciendo es que en el imaginario colectivo del Ecuador, más engastan estos conceptos laxos de la mujer como símbolo sexual que el de la mujer patriota. Es una parte de ese pequeño tratado de la estupidez que el autor refiere citando a Einstein y olvidando a Borja que dijo la inteligencia tiene su límite, la estupidez no. Tratar a las mujeres como adorno sexual es una forma de retardo mental, que no se puede admitir. Es aquí donde aparecen los misóginos. Tipos que en el fondo odian a las mujeres.

Por eso el Ecuador ha olvidado a sus grandes mujeres que son el símbolo de lucha, de libertad y rebeldía, el autor cita a algunas, yo al resto: Manuela Cañizares, Manuela Saenz, Manuela Espejo, Tránsito Amaguaña, Nela Martínez, Rosa Paredes, Filomena Chávez, Isabel Muentes, Matilde Procel, Dolores Sucre. Cómo es que no somos misóginos y hemos olvidado a nuestras mujeres. Esta es la historia sin maquillajes que quiere contar el Doctor Medardo Mora, igual que estas mujeres que no necesitaron de maquillaje alguno para ser hermosas.

Ubaldo Gil, Víctor Arias, Medardo Mora Solórzano (Rector Uleam), Leonardo Moreira (Vicerrector Académico Uleam) y Víctor Jr. Arias.



3.-Democracia y derecho
La democracia, según la concepción de nuestro autor, es el sistema de gobierno en el que gobernantes y gobernados, someten todos sus actos a lo que disponga la ley, cuyas disposiciones deben procurar que las mismas sean de carácter general que se apliquen para todos con criterio de igualdad y que se respete la libertad y sobre la base de la justicia, y como apasionan Bolívar y Alfaro, explica que el general de Montecristi ha dicho, DONDE NO EXISTE JUSTICIA SE VIENE ABAJO EL EDIFICIO LLAMADO NACION.

Esta parte que en realidad es una parte de los quince ensayos que forman el ensayo, la parte denominada la Política, arte ciencia u oportunidad de enriquecerse, es descarnada, sincera, frontal, directa y brutal para señalar sin ambages que algunos tartufos de la política nacional, se enloquecieron por el dinero y no tuvieron pudor para convertirse en atarvanes, que el dinero prostituye a la sociedad y que, incluso algunos consideran a la política la actividad económica más productiva, por eso algunos de ellos han tenido que salir por el zaguán de atrás, vestidos de mujer y en veloz carrera.

Por último, como Abogado, me gusta el capítulo dedicado a la importancia del rol social del abogado, donde explica espléndidamente que, el derecho es un don irremplazable, que la libertad es el sueño más grande del hombre como producto cósmico y que la falta de libertad contribuye a despojarnos de la alegría, convirtiéndonos en hombres tristes como habíamos dicho al principio sin imaginar que este sería el desenlace de este pequeño ensayo que habla de un ensayo de Patria, que ha querido ensayar que en la palabra Patria están engastados otros principios y otros valores superiores a los que nos enseñaron y que el hombre debe ser el defensor permanente de los derechos, y a estar siempre alerta a los peligros que pudieran sobrevenir a la República, muy alertas, como en la parte escondida  del Himno Nacional en que dice: Y SI NUEVAS CADENAS PREPARA, LA INJUSTICIA DE BARBARA SUERTE, GRAN PICHINCHA PREVEN TU LA MUERTE DE LA PATRIA Y SUS HIJOS AL FIN.

Somos, seremos, soy, hasta siempre.

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