miércoles, 10 de enero de 2007

ROMPEPALABRAS: JÓVENES AUTORES MANABITAS



(Comentario)

Elsy Santillán Flor

Obra por demás curiosa en su título, coautoría de tres escritores, con inmensas ganas de presentar sus textos al difícil mundo de la literatura, emerge con fuerza, brillo y luz propia.
Es bueno entender que quedan espacios para la formación de un escritor que empieza. Y es más bueno, conocer de la existencia de mujeres y hombres con deseos infinitos de mostrar su alma. Pues aunque se opine lo contrario, siempre en alguna porción poética o de narrativa, estará un poco de la propia esencia de su autora o autor.
La poesía y la narrativa, como el arte individual o colectivo también buscan respuestas alternativas y pretenden expresar la relación del hombre con los fundamentos del mundo y del ser; por lo que abarcan a través de símbolos los problemas eternos de la muerte, el nacimiento, el ser supremo, la salvación, el amor, el dolor, la brevedad de la vida, la naturaleza, el espíritu, el desencanto, la injusticia, aspectos difíciles, conflictos traumáticos de los personajes de ficción y de nuestra propia vida.
Cada escritor, busca maneras adecuadas de ficcionalizarlos y hasta cierto punto de enmascarar ciertas cosas personales a través de determinadas técnicas: cambios de punto de vista narrativo, juegos con el tiempo y el espacio, el cuento dentro del cuento, cartas, ejercicios surrealista, flash back, etc. Recursos estos que no son nada nuevo, pero que sirven para camuflar ciertos elementos autográficos.
Conocido es que el cuento es género escrito en prosa, la mayor parte de las veces breve, con una gran economía del lenguaje, con pocos personajes, con un tema central donde hay una mirada vertical, en profundidad, sobre una parcela de la realidad y no de una mirada horizontal, panorámica, indefinidamente extensa como lo sería en la novela.
Hay cuentos que podrían ser más de personajes que de acción o más de atmósfera o clima, que de cosas que suceden. Pero en el fondo no hay un cuento sino hay un suceso: el cuento tiene que contar algo. Pero no se puede tampoco quedar en la pura anécdota porque entonces se convertiría en un simple relato, una simple narración, y no toda narración o relato necesariamente es un cuento.
Alba Muentes y Milton Ferrín, los dos autores de cuento en Rompepalabras, expresan en varios de sus textos mucho de lo ya anotado. Se advierte que Alba Muentes, en especial, tiene tendencia a crear el micro cuento y Milton Ferrín, aunque un poco más extenso escribe un cuento bastante breve, dónde las narraciones omniscientes o en primera persona se expone con frecuencia.
En ambos autores las atmósferas cotidianas que narran facilitan la espontaneidad de un cuento bien logrado. En varios de ellos la atención sube o baja sin que esto signifique que se desmerezca el trabajo literario. El hilo conductor en la narrativa de Milton Ferrín parecería ser la separación. Sus cuentos hablan mucho de desencuentros, relaciones dobles, adulterio, sorpresivamente homosexualidad.
Parecería ser que Alba Muentes, en alguno de sus cuentos, se inclina un poco más a lo intimista, a lo exclusivo del “yo” y nos presenta universos más sugerentes, en algunos de ellos visiones perdidas que pertenecerían más al reino de la irrealidad.
Yuri Cadena, el poeta que abre el libro, aparece como un soñador nocturno, con una carga poética vivencial que sabe imprimir con precisión, en las páginas literarias presentadas.
Cadena, expresa en sus textos una visión de su propia existencia y de la atmósfera que lo rodea. Nos recuerda que la condición humana muchas veces es perversa, llena de maldad y de miseria espiritual.
Su personal visión de las cosas hace que sus poemas se presenten en lienzos pequeños con pinceladas -unas veces- en forma de preguntas sin respuestas, de sueños todavía no soñados, que lejos de aislarlos lo proyectan; y otras como personas preocupada por la realidad histórica en al que se desenvuelven él y los lectores.
Fiel a su palabra y a sus criterios, por sus poemas recorren hastíos, soledades, desamores, nostalgias y en especial una espontánea ironía que sazona con buen gusto sus textos.
Los tres autores escriben con fuerza y valentía. Se deciden a exorcisarse y a mostrarse al lector. Ojalá que esta fuerza y valentía sean reconocidas por un público lector que cada día tiende a extinguirse.

*Fragmentos extraídos de la revista libro Cyberalfaro # 5.

VIGENCIA DE LA POESÍA DE HUGO MAYO



(Literatura)

Alejandro Guerra Cáceres

En estos Apuntes se registra para la historia la poesía publicada por Hugo Mayo entre 1919 y 1933. A este período corresponde su poesía vanguardista, nativista y revolucionaria.
También es de vital importancia, para comprender el carácter de su obra literaria, destacar las raíces indígenas de Hugo Mayo.
Miguel Augusto Egas Miranda (Hugo Mayo) fue el decimoquinto nieto del héroe indígena Nazacota Puento, Cacique de Cayambe por 1 475. Su figura pertenece a la historia. Encabezó la resistencia quiteña, durante 10 años, contra el Inca Huayna Cápac.
El tatarabuelo de Miguel Augusto Egas Miranda (Hugo Mayo) fue el cacique Tiburcio Cabezas Ango de Salazar Puento y Zamora (1767- 1819), nacido en Otavalo, quien en 1786 formó familia con Rosa Tithusunta y Villacís. En 1791nació su hija Rosa Cabezas Tithusunta, bautizada como María Rosa Joaquina, en la iglesia de Cotacachi.
Rosa Cabezas Tithusunta, recién citada, miembro de la nobleza indígena y heredera del cacicazgo de Otavalo, contrajo matrimonio en 1817, en la iglesia del Jordán de Otavalo, con Manuel Egas Paredes, nacido en Quito, de origen español, y Alcalde de Otavalo en 1823. En su hogar nacieron Pablo, Miguel (Rector de la Universidad Central y miembro de la Academia de la Lengua), Carlos, Darío y Mercedes Egas Cabezas.
Carlos Egas Cabezas, abuelo de Miguel Augusto Egas Miranda (Hugo Mayo), fue bautizado en la iglesia del Jordán de Otavalo el 8 de enero de 1827. En 1855 contrajo matrimonio en Quito con María Natividad Rodríguez Zambrano. Su hijo Carlos Augusto Egas Rodríguez (1856-1911), nacido en Quito, se estableció en Manabí por 1882. En 1895 formó familia con Rosalía Miranda Alarcón, nacida en Santa Ana. Fueron sus hijos Miguel Augusto (Hugo mayo), José María (notable poeta) y Dolores Egas Miranda.
Miguel Augusto Egas Miranda (Hugo Mayo) nació en Manta el domingo 24 de noviembre de 1895. Falleció en Guayaquil el 5 de abril de 1988, a los 93 años de edad.
En 1916, Miguel Augusto Egas Miranda (Hugo Mayo), mantuvo una estrecha relación intelectual con los miembros del grupo de poetas modernistas que editaron la revista literaria Renacimiento, publicada en Guayaquil.
En esta época fue amigo de Medardo Ángel Silva, jefe de redacción de la revista. Sobre su amistad con el poeta suicida dejó este testimonio: “Medardo Ángel Silva, asiduo visitante de mi hogar, me daba a conocer no sólo sus últimos poemas, sino que me deleitaba con sus interpretaciones al piano”.
En 1919, con su poesía Oración por la muerte de Medardo Ángel Silva, comenzó sus empeños vanguardistas. Veamos parte de sus versos:

Ahora
el romboide de tu vida
en el lago de la muerte

Las paralelas de tu camino
fueron curvas cerradas

Tu único ángulo
se ahogó en el triángulo
de amor

Ya tu palabra rimada
en un cuaderno de poesía

Dormías circunferencia
azabache
en el poliedro del absurdo

Y tu pirámide
cayó en 21 pedazos
en 21 después para siempre.

En octubre de 1920 fue secretario de la revista literaria Los Hermes, cuaderno de 48 Pág., editada por José Joaquín Pino de Icaza y Rubén Irigoyen, directores, y Enrique Segovia, administrador. En esta revista, inspirada por el espíritu de Rodó, no publicó ninguna poesía.
El seudónimo Hugo Mayo de Miguel Augusto Egas Miranda empezó a circular en el mundo de la poesía guayaquileña a partir de los primeros meses de 1921. En este año comenzó a salir su poesía dadá y ultra en revistas y periódicos. Antes había publicado en la revista Cervantes de Madrid. A Hugo Mayo le corresponde el mérito de ser el iniciador de un género nuevo de poesía, sin tradición en el Ecuador.
Hugo Mayo fue discípulo del dadaísmo, movimiento literario fundado pro Tristán Tzara (1896-1963), en Zurich, Suiza, en 1916. Fue un movimiento nihilista dedicado a la destrucción de todos los valores estéticos establecidos por la tradición.
El dadaísmo, el ultraísmo y el cubismo llegaron al país a través de varias revistas literarias. Desde 1919 se comentaba sobre estas escuelas de vanguardia en las revistas de Quito. En el Ecuador tuvo críticos y adherentes. En Loja, Manuel Agustín, por su poemario Automáticos, se consagró como el representante del ultraísmo.
Hugo Mayo promovió, además de la poesía dadá, la poesía de tendencia ultraísta, surrealista y creacionista, corrientes literarias conocidas como vanguardismo. Esta clase de poesía se caracteriza por una novedosa disposición tipográfica, por una nueva ortografía y caligrafía, por la ausencia de puntuación y de rimas, por el uso de un vocabulario cargado de neologismos, y por el empleo de términos de carácter científico y técnico como el cinematógrafo, la velocidad, la gasolina, la locomoción, la electricidad y el maquinismo, elementos clásicos del capitalismo industrial. Esta poesía vanguardista con una fuerte expresión de ironía, carente de lógica, individualista y con sentido de humor, rompió con los esquemas establecidos.
La poesía dadá, vanguardista en general, empezó a publicarse en Guayaquil en una época de crisis económica y social. La crisis del cacao y el 15 de Noviembre de 1922 gravitaba en la conciencia colectiva de la sociedad. Esta poesía sin raíces nacionales ni misión social se publicaba en las revistas y periódicos alternando con las creaciones de los poetas modernistas y posmodernistas.
Hugo Mayo también publicó sus poesías vanguardistas en la revista Iniciación, editada en Portoviejo por Wilfrido Loor Moreira (1891-1984), ilustre historiador. La revista Iniciación mantuvo la sección Página Dadaísta y Literatura Dadaísta, dedicada a la poesía de vanguardia. Hugo Mayo, en marzo de 1923, en la sección Literatura Dadaísta, publicó su poesía Otoño, fechada en 1922, y dice que pertenece al “libro en prensa” “El Zaguán de Aluminio”, título del poema escrito en octubre de 1921.
La poesía de Hugo Mayo, y la de sus camaradas vanguardistas, se caracteriza por estructuras extrañas a la tradición. Sus poesías hablan del mercurio, del motor, del cinematógrafo, de los logaritmos, del automóvil, de las figuras geométricas y de la aviación, símbolos de la tecnología industrial de los países europeos.
Hugo Mayo, en 1927, fundó y editó la revista Motocicleta, la única revista vanguardista publicada en Guayaquil y en el país. El primer número salió el 10 de enero de 1927, con domicilio en la Avenida Rocafuerte No. 507. La revista Motocicleta, Índice de la poesía Vanguardista, Aparece cada 360 horas.
El segundo número de la revista Motocicleta salió en 1928. Hugo Mayo, en sus páginas, publicó la poesía Milagrería, dedicada a “Aurora Estrada y Ayala, compañera en la Cruzada de una Nueva Poesía”. La revista de tiraje limitado sólo alcanzó a salir cuatro números. Hugo Mayo. El nombre de la revista Motocicleta proviene de la poesía titulada Motocicleta de Juan Parra del Riego, quien enviaba su obra poética a Hugo Mayo.


*Fragmentos extraídos de la revista libro Cyberalfaro # 9.

LA POBREZA EN MANTA: UN PRETEXTO PARA IMPULSAR OTRO TIPO DE POLÍTICAS SOCIALES


(Desarrollo Sustentable)


Ronald Intriago Holguín

El Presente trabajo tiene un carácter intencionalmente controvertido y pretende dar una visión de la pobreza desde la perspectiva de las políticas públicas y de la interpretación de algunas teorías.
Así como en muchos de los países de América latina, la pobreza no es nueva en el Ecuador, más bien se ha intensificado a tal punto que ha alcanzado niveles inadmisibles hasta convertirse en uno de los mayores problemas. Ante esta magnitud, no resulta raro el inmenso interés por tratar de encontrar soluciones para reducir los efectos sociales vinculados a ella.

Referentes conceptuales
Definir la pobreza es una tarea compleja si se tiene en cuenta que su definición varía de un país a otro. Tiene un carácter esencialmente subjetivo, relativo y cambiante. El concepto de pobreza es relativo porque hace referencia al contexto social en que se la define y porque se modifica con el paso del tiempo y la variación de las circunstancias de la sociedad. De ahí que no resulte válida para todos los tiempos y para todos los lugares, porque precisamente nunca se la ha establecido como algo concreto y mucho menos estática; se la ha definido y concebido de diferentes maneras a lo largo de la historia. No es lo mismo la pobreza que experimentaba el habitante de Manta de principios del siglo XX, que aquel que vive en la actualidad. Por otra parte, no es lo mismo ser pobre en el Ecuador que en un país escandinavo. El campesino pobre de un país escandinavo conducirá su automóvil con los neumáticos desgastados, mientras que el campesino de la costa ecuatoriana camina con los pies descalzos y no tiene cómo satisfacer sus necesidades más elementales.
A la pobreza no se la puede abordar desde una sola perspectiva; hacerlo limitaría su comprensión y complejidad. Para el caso que nos corresponde en este estudio, la pobreza es multidimensional. Si se la ve desde el lado de la justicia, la pobreza alude a un problema de carencias de medios para satisfacer las necesidades básicas como alimentación, vestido, salud y educación. Desde un punto de vista filosófico se ve a la pobreza como la incapacidad del individuo para elegir, es decir, para autodeterminarse.
Desde un punto de vista economista se la puede ver como la incapacidad del individuo para generar incrementos en el producto marginal de su trabajo. Visto desde una perspectiva materialista, el pobre de hoy vive expuesto, a través de la televisión, y otros medios de comunicación, a los estilos de otros grupos más ricos, y consciente, por lo tanto, de lo que no tiene y podría llegar a tener (De Soto, 1986). En cierto modo, el término pobre encierra una realidad compleja. Tal vez, la mejor definición o aproximación a ella consiste en señalar que pobre es el insignificante, aquel que no es relevante para la sociedad, que su opinión no vale y muchas veces estorba, y cuyos derechos más elementales a la vida, la libertad y la justicia son violados brutal y permanentemente.

Un aterrizaje forzoso a nuestra realidad
La pobreza en Manta ha sido una de las áreas menos tratadas en las investigaciones sociales desde hace algún tiempo. Uno de los factores que quizás ha influido en esta perspectiva es, porque justamente su rasgo distintivo ha sido su dinámica de crecimiento económico ligado a las bondades de su puerto y a las potencialidades de la pesca industrial y artesanal.
Por tanto, buscar las causas de la inflación urbana equivale también, a buscar las del éxodo rural. No es poca cosa decir que de los 42.803 hogares de la ciudad de Manta, 9.258 viven en extrema pobreza, de acuerdo con el sistema de Información Local (SIL). Y de estos muchos son personas que provienen de otros cantones manabitas.

Los que se preocupan por aliviar la pobreza

Es de sobra conocido los encomiables esfuerzos que están haciendo algunos organismos en pro de la gente que vive en la miseria. Sin embargo, la evidencia indica que los programas sociales del Estado no son suficientes para que los marginados de Manta alcancen un mínimo de calidad de vida.
En el plano internacional, uno de los organismos “preocupados” por la situación de los pobres es el Banco Mundial. Su preocupación por los pobres se extiende por todo el mundo. Sin embargo, -y sin entrar en mayores detalles- sus “recetas” no se corresponden con la leyenda que aparece en el frontispicio de su sede: “NUESTRO SUEÑO, UN MUNDO SIN POBREZA”. No obstante esto, Joseph Stiglitz, quien tuvo que renunciar a la vicepresidencia de dicho banco, para poder emitir declaraciones sin las restricciones que impone ese elevado cargo dijo: “Por lo general los programas son dictados desde Washington y perfilados por breves misiones durante las cuales sus funcionarios escudriñan cifras en los ministerios de hacienda y los bancos centrales, y se relajan en hoteles de cinco estrellas de las capitales.(…) Los parados son personas con familias, cuyas vidas resultan afectadas -a veces devastadas- por las políticas económicas que unos extraños recomiendan.(…) La administración económica moderna es similar: desde un hotel de lujo, uno puede forzar insensiblemente políticas sobre las cuales uno pensaría dos veces si conociera a las personas cuya vida va a destruir”.

Esbozo para una propuesta
Las políticas sociales que se encuentran vigentes en Manta generan en los necesitados una suerte de dependencia con todas las implicaciones de indignidades que esto conlleva. Lo que implica impulsar otro tipo de políticas. ¿Cómo? Mediante una urgente y vigorosa campaña de planificación familiar que incentive a las parejas pobres para que limiten el número de hijos. Inculcarles la idea de que no hay forma más refinada de perversidad al prójimo que traer hijos al mundo a sabiendas que su vida material y emocional será un desastre (Marañón, 1946).
De los centros educativos deben salir un tipo de educación que no solo asegure que todas las personas sean capaces de ir construyendo su proyecto personal a lo largo de su vida, sino que debe proporcionar competencias básicas para ejercer plenamente la ciudadanía para que puedan relacionarse adecuadamente con los otros y lograr un bienestar físico, afectivo y personal.


*Fragmentos extraídos de la revista libro Cyberalfaro # 10.


LA NUEVA DRAMATURGIA ECUATORIANA



(Teatro)



Roberto Sánchez Cazar

En Ecuador hay una larga lista de obras escritas para teatro que muchas han caído en el olvido pues a pesar que en un sistema (el lingüístico) ya existe la obra, el teatro fue escrito para realizarse en el hecho espectacular: en la skene, y la poca memoria de los autores se debe a las escasas o nulas representaciones que las obras escritas en Ecuador, o desde Ecuador, han tenido.
Se salvan aquellas que han sido escritas par autores que además de escribirlas lograron montarlas, generalmente con sus propias compañías, la dinámica del teatro escrito actual sigue esa ruta. Muy pocas veces, menos aún, los escritores de teatro ecuatorianos han recibido la atención de la gente del oficio, tal vez porque ha habido un ritmo diferente entre los escritores de textos teatrales verbales -generalmente escritores de oficio- y la experimentación teatral que los actores han realizado en sus respectivos laboratorios, lejos de las fuentes de las letras en el país.
Considero que el fenómeno más importante del teatro actual en Ecuador es justamente la unión del teatro escrito con las otras formas teatrales, es decir, los textos están siendo escritos por gente vinculada al teatro de manera más directa, hay una experiencia común que constituye la “reciente tradición teatral ecuatoriana” y los textos corresponden hoy a las necesidades de representación y de caracterización del mundo - y a las búsquedas individuales inscritas en esas necesidades- que tienen las personas y compañías que están trabajando en el teatro ecuatoriano.

¿Entonces, cuáles los autores y donde la dramaturgia ecuatoriana?
Pues vamos al asunto. Sin embargo hay algunos antecedentes que analizar antes de entrar en materia. Creemos que hay tres ámbitos en donde se han desarrollado las dramaturgias ecuatorianas, así en plural, pues las tendencias actuales -en mucho obedeciendo a las raíces del arte- no admiten las divisiones académicas; poesía o narrativa, danza o teatro, teatro o títeres, etc., sino que se nutren de las poéticas y las dramaturgias y las teatralidades.
Me explico y con esto atendemos el primer ámbito. El teatro escrito es un hecho literario y es necesario entenderlo así. Como tal, el teatro ecuatoriano ha sido abordado desde diferentes tendencias que en tiempo y espacio han sido coherentes con los momentos históricos que ha vivido nuestra literatura, es decir desde realismo, realismo indigenista, costumbrismo, teatro lírico, teatro político -mejor dicho militante- pasando por surrealistas, simbolistas, dadaístas, hasta el teatro escrito actual lleno de héroes despojados, enredados, amorales, crueles (en el sentido artaudiano), solos, y sobre todo un teatro escrito ya como un hecho visual que pretende explorar con la palabra, la manipula, la corta, la deforma y le pone trampas al lector antes que el posible performer le ponga otras al espectador: el texto verbal como juego teatral, en el discurrir de la dramaturgia ecuatoriana actual hay discursos que se alternan, sentidos que se agreden y una búsqueda poética que lo enriquece como hecho literario.
En mucho el teatro actual en Ecuador responde a una intención de teatralizar espacios inverosímiles, mejor dicho de vaciar espacios poblados (poblados de lugares comunes, democracias ineptas, principios gastados, símbolos borrosos) y llenarlos con lugares inexistentes y tiempos donde todo es posible porque nada está dicho. Lo que se ve es a personajes que hablan de nosotros sin nombrarnos, que nos aluden, dan indicios de nosotros desde el yo, pero nos dejan la tarea de buscar las correspondencias y llenar las respuestas con las preguntas adecuadas.
Incluso la búsqueda de algunos de los más jóvenes autores ecuatorianos se está encaminando -y esta es una hipótesis que se comprobara, o no, con el tiempo-, hacia el abandono de la posibilidad de la historia contada, a veces no hay historias que contar, solo cosas que decir, (además la historia cada vez es más terreno del cine o del best seller) hay fragmentos de palabras que conviven en escena y son dichas por personas, todo esto dado que mucha de la experiencia dramatúrgica actual en el país no es la del autor que escribe y luego monta –únicamente- sino que existe la posibilidad del autor que trabaja en taller y luego escribe, con esto adelantamos el segundo ámbito.
Ahora bien hay una generación de escritores que han escrito (bendita sea la redundancia) desde su experiencia como actores y directores de teatro, y es una generación que dio pasos definitivos -y aún los está dando- de una regeneración estética e ideológica del teatro nacional. Esta Arístides Vargas, Pekt Andino, Patricia Estrella, Patricia Vallejo, Luis Miguel Campos, quienes han llevado sus obras a escena con sus propias compañías.
Los más jóvenes, muchos de ellos formados como actores por los anteriormente nombrados, tienen similares condiciones: Patricia Guzmán, Paúl Puma, por ejemplo, los cuales a su vez deberán dar paso (esperemos que así sea) a una serie de nuevas autores teatrales entre la generación que ahora se está cuajando en las escuelas de teatro ecuatorianas.
La dramaturgia es un lenguaje lleno de agujeros, de no dichos o dichos al revés y si en el teatro escrito estos vacíos están construidos gracias a los grafemas (morfemas) o sea las letras del alfabeto como unidades a ser combinadas, el teatro no escrito tiene su soporte, vale decir su alfabeto, en la acción.

*Fragmentos extraídos de la revista libro Cyberalfaro # 7.




HE LLEVADO UNA VIDA FELIZ: ANTOLOGÍA POÉTICA DE PEDRO GIL



(poesía)


Coedición con Shamán editores
Antología personal que recoge los tres primeros trabajos poéticos del autor manabita, Paren la guerra que yo no juego, Delirium tremens y Con unas arrugas en la sangre; además incluye poemas inéditos en el apartado titulado Los poetas duros no lloran.


BREVE BIOGRAFÍA

Madrugada de un 18 de Mayo.
Ahí está mi madre,
fresco aún el crisol de su entrepierna,
sudando y pujando dolores
para que luego venga yo
llore sude escriba El poema.
Nunca
le pregunté si fue por amor o lascivia
que se entregó a mi padre
en esa cama huesuda
que está guardada en una bodega de la casa
y la memoria.

Ya grandecito,
pese a sentir una aplastante gana de comer,
nunca salí a buscar empleo
porque el empleo agota,
salí a buscar amor,
porque el amor es inagotable.

A los 11 años,
Me perdí en un callejón donde solo había
Droga y amigos con
Caras y almas cortadas.
Salí de ese callejón a los 24.
De los 11 a los 24, tantas cosas.
Fui fichado por la Poesía muy temprano.
He dormido en hoteluchos
donde mujeres del ambiente
(ya no les llamemos putas ¿quieren?)
prefieren borrachos con plata
antes que poetas con estrellas lunas planetas
de necesidades.

He merodeado ciudadelas
De enfermedad y miseria.
He visitado Clínicas Siquiátricas
Ahí reposó mi enfermedad en una hamaca
esperando el Crepúsculo.
El crepúsculo de maniáticos y enfermos
con caretas de hombres.

He paseado en carros patrullas.
He traicionado el traicionero.
He pedido limosna a Los Míseros.
Una vez supliqué PAREN LA GUERRA QUE YO NO JUEGO.
Pensaron que había fumado al revés.
Bombas misiles cohetes
zumbaron por mis narices.

Que otro pare la guerra.
He visto mis parentescos con la muerte
en uno dos tres Deliruim Tremens
y supe que la muerte no es un juego
ni un ensayo.

La muerte, como la vida,
tiene demonios
que no vemos porque no nos da la gana.

Me senté confiado, de espaldas,
en la silla que me cedió el asesino.

He reído atardeceres frente al mar,
respirando yodo, sal y aguardiente.
he caminado bajo aguaceros sin paragüa
no porque me encantara
(no tenía para comprar un paraguas).

Le hice dos hijos a una hembra.
Tampoco sé
si fue por amor o por su calentura
que abrió gustosamente las piernas para mí.
He recibido bravos urras y aplausos
Por sudar y escribir El Poema.
Gracias , muchas gracias.
Amigos parias.
Amigos con carros. Muy amables amigos académicos.
Aquí tengo mi talento. El Poema.

El que salí a buscar
desde la entrepierna de mi madre.
¿Qué hago con él? ¿Se los doy? ¿Lo quieren?
¿Me lo como? ¿Qué hago?


HE LLEVADO UNA VIDA FELIZ


He llevado una vida feliz.
Con bastante bohemia
y un tanto de sufrimiento
conseguí mis títulos
de bachiller y lunático.
Conocí la cárcel por robarle
el cariño no sé a quien.
Volé a otros caminos
a buscar fortuna.
Estuve en el abismo.
Estuve en el sanatorio
por sobredosis de traumas.
Estoy considerado como uno de los mejores
atletas del ocio.
Soy el hombre que esta vida se merece.
Platiqué con ángeles
de baja calaña.
Tampoco soy un angelito,
aprendí mis mañas para no dejarme caer.
No compadezco a los caídos.
Rescato las virtudes de la indigencia.
La hipocresía y sus secuaces
me tiraron sal a los ojos.
Burlé al suicidio
cuando me buscaba.
Yo, hijo de un ético
y una desventurada,
he llevado una vida feliz.
¿Por qué la gente no ríe
si tan solo cuesta unas lágrimas?


ME GUSTARÍA MATARME POR AMOR

Pero qué harán las piedras sin las huellas
(digitales de mi ira,
los chinches sin mi sangre bondadosa,
qué pensará mi madre consumida y arrugada,
idéntica a las madres del barrio que queda a
la vuelta
de Todos Los Barrios Pobres Del Planeta,
que dirán los que me dieron,
el policía que me arrestó por no saber robar,
el que me prestó un libro y jamás se lo devolví,
el tendero que me estafó para vivir mejor,
el burgués que decidió ser revolucionario,
el pobre que quiso ser más pobre todavía,
que dirá Vergajito Xenófobo en su país de
mierda
cercado con alambre de balacera,
las muchachas vírgenes,
las que detestaron mi timidez y mis botas mal
comidas,
las que me quisieron por serafín,
el subversivo que delira con la muerte del
presidente,
qué harán los libros sin mi ignorancia,
el espejo vanidoso sin mi cara despeinada,
las botellas vacías sin mis amaneceres,
el economista sin mi sentimiento econométrico
social,
mi hermano moralista sin mi filoxera andariega,
qué pensarán los algunos que dieron muerte a
mi inmortalidad,
los algunos que se desataron del todo que amo,
la lavandera que salpicó perfume eterno a mis
pantalones
paleolíticos y sin centavo cuando circulé la
poliomielitis en sus
niños,
qué hará el cura que confiesa pecados en la
guerrilla,
la máquina de escribir sin mi ironía,
la ciencia,
los malvados gobiernos,
los jodidos
los que joden
los quejidos sin la fiscalización de mis versos.

¿Qué harán dirán pensarán?

Me gustaría matarme por amor,
dispararme contra la guillotina más oxidada
que tiene
la vida. Pero no lo hago. Por amor.

Imagínenselos sin mi poesía, palanca de la
materia universal.

Quítenme esa palanca y no respondo.

Al fondo,
a la derecha de mí mismo se encuentra Pedro
Gil al revésjodiendo que no jodamos al evangelio,
(da lo mismo decir no nos jodamos)

que algo anda mal,
que hay que incinerar el algo,
que ese algo levanta al mundo con cemento de
(infamia,
que socialicemos el amor humano y el amor.

Me gustaría matarme y no lo hago. Por amor.
Duerman tranquilos. Mi amor no termina.
En la muerte nada hay de nuevo. Nada que
hacer.
Mi presencia tiene presencia eterna.
Mi poesía no acaba con mi vida y con la vida.
Todos caben en ella.
La madrugada ha exprimido mi coraje.
El alba

se acerca.

En el cementerio los cadáveres esperan la
resurrección
de los vivos.
Y en las mil novecientas ochenta y ocho
crucifixiones
duerman tranquilos

hermanos mortales. Duerman tranquilos.




PROCEDIMIENTOS GENERALES PARA LA PRESENTACIÓN DE TESIS EN COMUNICACIÓN



(Comunicación)

Rocío Saltos Carvajal

¿Qué es una tesis?
La tesis es un trabajo de investigación serio y original, con una finalidad profesional. Sin embargo esto no significa que el estudiante o aspirante a un título académico deba realizar descubrimientos o invenciones fuera de su alcance, o de su capacidad.
La tesis es la presentación ordenada de los resultados de una investigación, siguiendo en forma rigurosa una metodología aceptada como válida para la ciencia objeto de la investigación o para el contexto en el cual se presenta. En ella el (la) o los (las) autores realizan la demostración de una hipótesis, un criterio o un punto de vista.

¿Cuáles son sus características?
Disertación escrita
Problema original
Estudio serio y demostrativo
Fundamentado con razonamientos lógicos
Desarrollado en base a la profundidad del tema
Riguroso en su forma y fondo

Parte principal o fundamental de la tesis
Las partes fundamentales de la tesis, o cuerpo de la tesis son aquellas que contienen la información pertinente de la investigación realizada. Esta información se plasma en los siguientes apartados:

Introducción
El texto de la introducción es una parte fundamental de una tesis. Aparte de que permite iniciar el informe del proceso investigativo, es el segmento que ilustra en forma muy general las cuestiones específicas a la temática de estudio, y brinda información pertinente de los criterios y consideraciones especificas que se formularon con antelación a la investigación en sí misma. En ella se exponen algunos de los elementos presentados en el proyecto de investigación, como: Antecedentes, Planteamiento del problema, Objetivos, Justificación y Hipótesis.

Marco referencial
De acuerdo con el planteamiento del problema, y los objetivos de la investigación, en mucho de los casos es necesario construir un marco referencial, que describa las características del objeto de estudio, a fin de contextualizar el lugar donde se realiza la búsqueda de la información que se presenta en la tesis.

Marco teórico
Todo proceso de investigación se inscribe en un contexto de teorías, leyes, conceptos, métodos, hipótesis y datos, que le dan significación y que sirve de perspectiva de solución al problema planteado. Esa ubicación en la tesis se llama marco teórico o marco conceptual. Será teórico, si la investigación es de tipo explicativo, predictivo o experimental, pero cuando son tesis descriptivas se llama marco conceptual, donde el investigador organizará de manera coherente conceptos básicos aplicables al objeto de estudio

Redacción del marco teórico
La redacción del marco teórico parte de la utilización de un proceso deductivo formal y riguroso, a través del cual se establece un sistema de elementos abstractos, lógicamente conectados que buscan explicar el problema seleccionado.
Esta creación de sistema de elementos abstractos se la realiza tomando en consideración los siguientes componentes: Los conocimientos generales de la temática del estudio, las hipótesis y las variables.

Funciones del marco teórico
a) Proporciona una visión teórica global de la problemática.
b) Permite ubicar el problema dentro del contexto de las teorías existentes
c) Actualiza y acrecienta el lenguaje científico y técnico del investigador
d) Facilita la descripción y el análisis de los resultados de la investigación.
e) Ayuda a la clasificación de los datos en categorías en correspondencia con los elementos que lo conforman.

Proceso metodológico
Desde el momento de la aprobación del proyecto de la investigación, hasta la redacción del informe final, transcurre un prudencial tiempo. Dentro de este lapso se realizan algunas actividades y gestiones para la elaboración de la tesis. La especificación de esas acciones se conoce con el nombre de proceso metodológico o metodología.

Resultados
Una vez obtenida toda la información del trabajo de campo, se la tabula y procesa utilizando algunas técnicas de estadísticas que más se ajusten a las necesidades y naturaleza del estudio.

*Fragmentos extraídos de la revista libro Cyberalfaro # 6.

A PROPÓSITO DE LOS ÚLTIMOS AÑOS DEL CINE ECUATORIANO



(Comentario)

Juan Pablo Castro Rodas

El arte constituye la posibilidad de recrear el mundo, de someterlo a la interpretación maravillosamente subjetiva de un ser humano. En ese tránsito la vida se expresa en un conjunto de sentidos estéticos pero también políticos. De ahí que reflexionar sobre el cine ecuatoriano de los últimos años supone necesariamente una mirada que traspase esos niveles, como si fuese un bisturí de luz que atraviesa la tela blanca de la pantalla.
Después de La tigra y de Entre Marx y una mujer desnuda, películas realizadas por Camilo Luzuriaga, el cine ecuatoriano entró en una especie de silencio, de esos que presagian el abandono o la dicha de lo premonitorio. Para alegría del país suponía lo segundo. Apareció Sueños en la mitad del mundo de Carlos Naranjo; Ratas, ratones y rateros de Sebastián Cordero. Ese primer momento dio lugar a emociones encontradas. Por un lado, teníamos una versión folklorizada y tibia de la realidad “mágica” del Ecuador, y por el otro un triller made in Latinoamérica, que conjugaba lo referencial con aciertos en su poética cinematográfica. Sueños suponía la afirmación de una imagen configurada sobre el estereotipo: del exótico mundo colorido, de un país cercano a Macondo pero irremediablemente lejano. Ratas… se convirtió en una suerte de cuchilla que se introduce con ligero goce en el corazón de lo nacional. Dos sentidos diferentes para dos cines diferentes: Sueños en la condena, la desdicha de lo desperdiciado. Ratas el triunfo, la construcción de una estética propia.
Luego llegaron Alegría de una vez de Mateo Herrera, Maldita sea de Adolfo Macías, Fuera de Juego de Víctor Arregui, Tiempo de ilusiones, de Germán Aguilar y Margarita Reyes, Un titán en el ring de Viviana Cordero y más recientemente Cara o Cruz de Camilo Luzuriaga. Además de cortometrajes documentales de Yanara Guayasamín, Juan Martín Cueva, Manolo Sarmiento, entre otros. Hoy podemos ver cine ecuatoriano ya no en salas pequeñas y aisladas si no en aquellas que pertenecen al circuito internacional. Desde luego eso no supone decir que estamos en un boom, y peor aún afirmar que estamos entrando en algo cercano a industria cinematográfica nacional. Estamos asistiendo a una atmósfera diferente, optimista, pero necesariamente crítica. Alegría de una vez, evidenció que para hacer cine se necesita más que creatividad y coraje, hace falta sobre todo compromiso con el lenguaje –como decía Cortázar-. La película se quedó como un retrato apurado de la adolescencia, más sociológico que cinematográfico. Con Maldita sea nos acercamos al vértigo de un cine descarnado, que busca establecer una especie de poética de la violencia. Duró apenas dos semanas en cartelera, tal vez porque dentro de esa disputa de lo marginal y lo travestido no encontró escenario en el imaginario del espectador quiteño, más alunado que aterrizado. Fuera de juego reanudó el entusiasmo, sobre todo de la crítica impresionista, que anunciaba un renacimiento del cine nacional en el contexto del mundo. Obtuvo el premio a Cine en Construcción en San Sebastián-España. Sin embargo ya en la sala, muchos fueron los comentarios que le quitaban crédito a la cinta por sus carencias cinematográficas. Más bien se escucharon comentarios en torno a un aparente –quizás no conciente- acercamiento a la política internacional que condena la migración. Si alguien fue con ilusiones a mirar Tiempo de ilusiones seguramente encontró un melodrama apurado y predecible que desafió la resistencia de todo inteligente espectador. No obstante, en términos de su construcción formal la película resulta ciertamente aceptable, pero la historia que entremezcla la migración con el furor de la tecnocumbia termina por ocultar los logros técnicos. Un titán en el ring retomó la vinculación de lo mítico popular con la fabulación de un mundo apretado en su angustia, con personajes heroizados desde la salvación paternalista y otros que resultaban caricaturas apuradas e innecesariamente hiperbolizadas. Al final la metáfora del barquito de papel en el río resulta extraña.
Cara o cruz nos pone nuevamente con un espacio narrativo recurrente en la poética de Luzuriaga: la casa. Una casa que se reconstruye desde la mirada de sus personajes pero que no impide que entre ellos devenga el desgarramiento. Película de personajes atrapados entre la ventana y el abismo. A veces casi asfixiante, la historia nos involucra con la visión de los personajes en primeros planos y nos vuelve casi testigos de los mínimos gestos del dolor. Quizás la creación colectiva del guión explica algunas inconsistencias en la historia, como la ausencia de una conflictividad narrativa. Parecería que los personajes –a veces en el extremo de un expresionismo teatral- tratan de mantener la historia a costa de inventarse un mundo quebrado que en apariencia resulta menos dramático. Tampoco se explica la exhumación del cadáver de la madre. Como si el signo, desprovisto de sentido, tuviese que ser resuelto en analogías ontológicas. Una película intimista, cercana a la condición humana que aunque en permanente confrontación consigo misma termina por resolverse en el espacio de la luz.
Así, nos encontramos con disímiles resultados, con propuestas estéticas sugestivas, y otras improvisadas. Con historias descarnadas, violentas, o cursis y emplumadas. Pero hay un rasgo común en todas ellas. Una suerte de acercamiento a lo que somos, a una visión intimista que buscar reafirmar una identidad compleja como la nuestra. En un acercamiento que nos retrata, que nos corporiza, que nos devela. Un cine que se nutre del triller norteamericano, del melodrama español, de la estética de la violencia del cine latinoamericano. Un cine que apela a lo ficcional para escudriñar en lo documental. Sin embargo en esa carrera se golpea, y sangra. Como cualquier acto de construcción, el cine nacional a veces se desmorona, pero resurge, se desgaja o se triza, pero retoma la fuerza. En ese recorrido se hace necesaria la presencia de un espectador, una espectadora exigentes, que dejen de lado los aplausos paternalistas de antaño, que pida calidad, que critique y que goce. Después, cuando el tiempo se vuelva años, podremos festejar la existencia de país con mejor cine, con mejor vida.

*Fragmentos extraídos de la revista libro Cyberalfaro # 6.