miércoles, 23 de diciembre de 2009

Editorial Mar Abierto y su alcance nacional e internacional


La Editorial Mar Abierto de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, es un sello que ha logrado ser reconocido en todo Ecuador y que ya está incursionando en el mercado internacional. El 2009 ha sido un año clave en su desarrollo: se han publicado importantes obras que han logrado resonancia nacional (lo que está registrado en diarios y blogs culturales del país), asimismo se ha asistido a ferias de libros necesarias en el proceso de posicionamiento editorial (FIL Guayaquil; FIL Colombia y varias a nivel local).
A continuación hacemos un resumen de los títulos que se han publicado y promocionado acertadamente. Además compartimos los títulos que vendrán para el 2010.

Las obras del 2009
Entre las obras publicadas este año constan: El canto de los rieles de Jaime Cedeño: una investigación en torno a la historia del ferrocarril en Manabí, a la cual su autor se dedicó exhaustivamente durante un lapso de diez años en viajar y recopilar información respecto al tema. Salud, dinero y amor de Fernando Donoso Vega: obra con la que además de inaugurarse la colección de medicina Hipócrates, nos ofrece una visión humanista de cómo debería ser el profesional de la medicina en el ejercicio de su trabajo. Soledumbre: obra poética y narrativa donde los talleristas del poeta Pedro Gil demuestran con talento los resultados de todo un proceso creativo; obra bien acogida en los sectores literarios de Ecuador. Porteños de Wilman Ordóñez Iturralde: una colección de ensayos cuyo fin es retratar desde el folklor a una ciudad, en este caso Guayaquil. La educación: única vía hacia la igualdad (fragmentos) de Medardo Mora: se trató de un adelanto de esta obra que aparecerá a inicios del próximo año en dos tomos. La creación perfecta de Carlos Cohello: un poemario de un joven escritor local, cuya obra sin duda no pasará desapercibida.
Como una de las publicaciones más antiguas de este sello editorial la revista académica de investigación y creación Cyberalfaro continuó publicándose, así aparecieron sus números 17 y 18 que han sido -tal y como desde el inicio- analizadas y comentadas por críticos y académicos de ciudades como Guayaquil y Quito, los que han coincidido en el aporte de sus temas dentro de un contexto donde la universidad debe mantenerse como fuente productora y difusora de conocimiento.

Lo que depara el 2010
El 2010 traerá en su inicio importantes obras, no solo para la bibliografía manabita sino nacional. Títulos como: La educación: única vía hacia la igualdad (dos tomos) de Medardo Mora Solórzano, no solo aportan con una visión personal basada en la experiencia sobre la educación de tercer nivel en nuestro país, sino que los libros (puesto que serán dos tomos) aparecen en un momento histórico en que la universidad ecuatoriana defiende sus derechos. Vistazos al Manabí profundo de Medardo Mora Solórzano: donde su autor nos da su versión de Manabí desde su geografía, gastronomía, etnia, comercio, turismo, etc., creando así una obra adecuada para todos aquellos que aún desconozcan a su provincia. Alza que te han visto (Historia social de la música y los bailes tradicionales montubios) de Wilman Ordóñez Iturralde: obra en torno a la música montubia a la cual su autor le ha dedicado gran parte de su vida en su investigación. Recio cual guayacán de Luis Zambrano Robles: un poemario donde el amor familiar y la nostalgia encuentran el tono ideal para manifestarse. Los indios de Cancebí o Puerto Viejo (arqueología y etno historia de Manabí central) de Tatiana Hidrovo Quiñónez y Jorge Marcos: se trata de un nuevo aporte histórico de estos autores que de seguro se dejará oír en todo el país. Gobierno municipal de Cinerman Miranda: es una obra guía para todos aquellos comunicadores que laboran dentro de municipios, un trabajo fácil de asimilar construido en base a los años de experiencias de su autor. Sistema dimensional de Segundo Villamar: texto que a partir de la física explora, desde la particularidad de su autor, la sensibilidad por compartir conocimiento. Y Ciudades preventivas: obra que agrupa los trabajos de Olga Vélez, Mina Steinfeld y otros autores, ecuatorianos y brasileños, que logran un importante aporte con este libro.
Con esta lista de obras a publicarse no quiere decirse que será todo lo que Editorial Mar Abierto editará en el 2010, no. Aún tenemos en carpeta poemarios, cuentarios, ensayos, novelas que esperan su oportuno momento para darse a conocer a la colectividad interesada en la producción que se hace en nuestra provincia o la que se apoya desde ella. Adelante amigos lectores, nos une un compromiso: el de nosotros continuar ofreciéndoles títulos de interés y el de ustedes leyéndonos, que ya es mucho, pero todavía no suficiente.

martes, 1 de diciembre de 2009

Porteños


La Editorial Mar Abierto de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí anuncia la próxima publicación del libro Porteños, De la música y el baile tradicional y popular en Guayaquil, del guayaquileño Wilman Ordóñez Iturralde. La obra formará parte de la colección Balsa Manteña.

Comentarios de la obra:
Willington Paredes Ramírez, historiador de reconocimiento nacional, nos da su apreciación en torno a esta obra: “Wilman nos lleva, más de la memoria que de la mano, a entender que la canción y el baile porteño no solo son sonidos, letra y expresión corporal. Es invocación y construcción- reconstrucción del mundo de la vida; de su ser que se hace a través de lo que el cuerpo y la memoria histórica retienen, de lo que la sociedad es, como ser y experiencia viva. Vida humana y mundana que se hace desde la cotidianeidad y corporeidad, cuando el espíritu se toma el cuerpo y el cuerpo se hace vida desde el espíritu. Pues, tu cuerpo y mi cuerpo solo pueden experimentarse como vida en esa conjugación y síntesis humana y social. Ahí retiene y queda aquello que los sonidos, la música, la letra y los gestos dijeron ayer y aún cargamos hoy”.
Por su parte el también historiador y poeta Ángel Emilio Hidalgo, nos dice que: “Porteños es un conjunto de crónicas y artículos escritos por Wilman Ordóñez Iturralde para el diario El Mercurio de Manta, donde su inquietud como folclorista e investigador le lleva a preguntarse sobre la idea y noción de “porteñidad”, enunciado que alude a Guayaquil y su condición de ciudad-puerto, así como a las intersubjetividades que se recrean a partir de un referente marítimo y “vaporino” persistente en su ethos sociocultural.
Las formas musicales y expresiones dancísticas -tradicionales y populares- de la ciudad y la región, merecen ser investigadas y pensadas desde la academia local. Así lo entiende Ordóñez, lo cual, no impide que sus búsquedas intelectuales dialoguen -como lo hace en estos textos- con la sabiduría popular, sobre algunos de los más reconocibles símbolos de la “guayaquileñidad”.

Perfil del autor:
Wilman Ordóñez Iturralde (Guayaquil, 1969) Estudioso del folklore y la cultura popular montubia. Director de la Compañía de Danzas Costeñas "Retrovador" y de la Fundación Cultural del mismo nombre. Ex - investigador del Archivo Histórico del Guayas. Dirige el proyecto de investigación: Música y bailes de salón del Guayaquil de 1900, también el Ballet Folklórico de la Universidad de Guayaquil. Miembro del CID (Consejo Internacional de la Danza de la Unesco) y corresponsal de la Revista El Arado de la Asociación Nacional del Folklore de Chile.
Ha dado conferencias sobre historia de la música y el baile regional en Cuba, Chile, México, Panamá, Argentina, Venezuela, Bolivia, Colombia, Perú, Costa Rica y Uruguay.
Sus libros publicados son: Guido Garay…Un testimonio necesario; De la Montaña al río; Amorfino, Canto Mayor del Montubio; Liturgia del iniciado; y, Soy lo que es mi entorno: Dumas Mora, el Poeta del Carrizal.
Tiene inéditas las obras: Mulatos (crónicas modernas de Guayaquil); Rodrigo Chávez González...por los caminos de pioner (biografía del historiador, folklorista y periodista guayaquileño); De habla popular montubia (resignificaciones del hablante rural).
Actualmente la Editorial Mar Abierto de la ULEAM prepara la publicación de su obra Alza que te han visto, historia social de la música y los bailes tradicionales montubios.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Apuntes sobre el cholo y su identidad


Por: Leonardo Moreira Delgado

Para hablar sobre el cholo, considero que primeramente debemos establecer un marco conceptual, partiendo de las definiciones etimológicas e idiomáticas, en función de la siguiente triada: raza, etnia e identidad.
Cholo.- Mestizo de blanco (europeo) e india. Dícese de indio civilizado. Gente de sangre mezclada. En Chile: cobarde.
Raza, término que se utiliza para clasificar a la humanidad de acuerdo a características físicas y genéticas. En el siglo XIX, raza fue un concepto central de la antropología.
Etnia.- vocablo griego que significa nación o pueblo. Se diferencia la etnia de la nación, ya que ésta es un sentimiento que se elige y cualquier persona, aunque no tenga el mismo origen, puede adoptar a este grupo como propio en un territorio común que llamara patria.
La etnia implica compartir tradiciones, lenguas, religión, historias y costumbres, haciendo a sus integrantes partícipes de una comunidad de vida con valores comunes.

¿De dónde soy…? El concepto de identidad
El concepto de identidad en comunidad, que se desprende del pensamiento social del mundo griego antiguo, aparece estrechamente vinculado a la idea de naturaleza humana, fundamento de la existencia de los individuos y de la vida en sociedad. Lo relevante del discurso aristotélico, acerca de la identidad, es haberla concebido como proceso de reencuentro simultáneo del ser humano consigo mismo y con sus semejantes. La identidad entendida como reencuentro presupone un espacio de convergencia entre vida y actividad.
El concepto moderno de identidad como valor general, tiene su origen en Hegel. Se realiza como identificación, como adscripción subjetiva a unos valores o referentes objetivos que caracterizan al individuo. El sentido moderno de la identidad, como valor e identificación, se opone a la forma excluyente de la globalización.
La identidad como referencia al origen, se entiende como actualización de la referencia a mi origen, a la fuente de mi ser. Yo no me defino por mi afiliación a un grupo, sino por mi pertenencia originaria que se expresa en una tradición donde se manifiestan las fuentes de mi ser patria, lengua, familia, cultura, creencias y que yo debo enriquecer y comunicar; en esto radica mi perfeccionamiento personal en mi diario coexistir.
La globalización se percibe como una vía eficiente para concretar y enraizar una íntima aspiración humana raramente satisfecha: el afán de universalidad, expresado hace siglos en el aforismo (declaración o sentencia concisa) de Terencio: (humanum sum; nihil a me alienum puto) “soy humano y, por ello, nada me es ajeno”. Lo problemático de la noción de identidad es aceptar que el sujeto no es su propio creador y, por tanto, que la libertad no es fundamento de su ser ni la identidad personal, es una elaboración racional de la generalización de valores.

Cholo desde la representación linguística
Al cholo, se lo puede analizar desde distintas representaciones humanas: la comida, el territorio, los atuendos o formas de vestir, el folclore y baile, en definitiva toda una rica cultura, pero desde la representación social lingüística, no necesariamente semántica, (sociolingüística) me parece más interesante, porque señalan ideologías racistas fuertemente arraigadas de carácter étnico y peyorativo, que si bien vienen de la época colonial sigue vivo en la actualidad:
Existen una abundancia de vocales y expresiones idiomáticas, que aparte de hacer referencias a rasgos étnicos, son sumamente despectivos y especialmente subjetivos. En si el libro “Los mestizos ecuatorianos” de Manuel Espinoza Apolo, explica “el apelativo cholo resulta ser el nombre más próximo a lo que podrían constituir un auténtico etnónimo de la unidad etnia principal ecuatoriana”.
El término Cholo en Ecuador ha originado 10 derivados distintos, catalogados por el lexicógrafo, Carlos Joaquín Córdova, en su libro “El Habla del Ecuador”. Entre estos términos vale destacar el término acholarse, sinónimo de tener vergüenza o avergonzarse, que se funda en la timidez característica de nuestros indios, cuando se ven forzados a hablar con la autoridad o con personas de mayor categorías.
1.- acholarse.- avergonzarse
2.- Acholado.- se sonroja y se confunde
3.-Acholo.- es un acholamiento
4.- Acholamiento.- es rubor, vergüenza, corrimiento
5.- Cholada.- multitud de cholos
6.- Cholear.- tratarle a uno como cholo, sin miramiento, respeto y consideración, humillado, también es enamorar, galantear, conquistar a cholas
7.- Cholejón.- que es medio cholo
8.- Choleríos.- es un populacho, muchedumbre de cholos y cholas
9.- Cholero.- Dícese del sujeto que gusta, persigue y enamora a las cholas
10.- Cholito.- tratamiento afectuosos entre personas de confianza mutua.


El cholo ha aportado al léxico mundial
Existen sinnúmeros de expresiones, típicas del lenguaje cotidiano de los cholos, publicados en el “Diccionario del Cholo Ilustrado”, de Alfonso Prudencio Claure, Universidad San Andrés Mayor de Bolivia, Editorial Ojo Publicaciones La Paz, 1978, que han alcanzado trascendencia mundial, como las siguientes:
Caché, cachina, camote, canchero, carajear, cocacho, concho, champa, chamulla, chancletero, chanchullo, chauchita, chinchosos, chiripa, chumar, emputado, Farolero, gil, guita, huata, huevada, jetear, joder, lechón, macanudo, malafacha, malaguero, malapata, maraco, mistela, mosa, negrear, ñeque, paquete, paraca, peine, pelada, picha, pichanga, piola, purapinta, putear, rabona, retacón, sapear, sonseras, tara, tijeretear, tongo, yapa, yuca, zambacanuta.

¿Por qué es universal el cholo?
La raza o etnia chola no es un asunto local, es universal, no puede limitársela solamente a la relación pescador mar. De ahí que también se le atribuya el atributo de “cosmopolita” a los habitantes que han poblado ciudades como Manta, en la costa del Ecuador, inclusive se denomina cholos a algunos habitantes del interior y los de la región andina.
Por ejemplo: la Chola Cuencana; el Cholo Alejandro Toledo, ex presidente de Perú; El cholo Simeone, futbolista Argentino. Domingo Choqueguanca, funcionario del gobierno del ex Presidente de Perú, Fernando Belaunde, con su libro de viajes titulado “Un cholo descubre Europa”; Pablo Schvarzman, Cholomusic, Madre Fucking Patrias es su último trabajo personal, (www.lastfm.es/music/el+cholo); el cholo Juanito, humorista chileno, bromas callejeras en (YouTube); Un libro “Resistir Cholo”, cultura y política en el capitalismo, de Eduardo Pavlovski.
En cuanto a la chola cuencana, es el arquetipo de la mujer mestiza de la región o símbolo vivo de la identidad mestiza, generalmente es la mujer campesina dedicada a labores agropecuarias. Su atuendo es un icono folclórico. Femenino de fiesta polleras, lo dice en su canción “Chola cuencana, mi chola, Capullito de amancay, (bis) En ti cantan y en ti ríen. Las aguas del Yanuncay. (bis), Eres España que vive. En Cuenca del Ecuador…”

La palabra cholo nació como un insulto
También el origen de esta palabra se remonta a los primeros años de la invasión europea de nuestro continente. Los españoles usaron el diminutivo xolo o "perro mexicano" como un insulto a los mestizos hijos de nativos con españoles. Con el tiempo la palabra castellanizada cholo se esparcido en las rutas de navegación del Caribe. Así lo registra Garcilazo de la Vega, en su libro "Los Comentarios Reales" publicado en 1609 y 1616."Cholo es vocablo de las islas Barlovento; quiere decir perro, no de los castizos, sino de los muy bellacos; y los españoles la usaban por infamia y vituperio (insulto, injuria)”.
De los subetnónimos surgen los términos montubios, chagra, chola cuencana, morlaco y chulla. Longo y zambo. En el primer caso hijo de serrano e india y en el segundo hijo de negro e india, mulato hijo de blanco y negra. Es decir el mulato es hijo de blanco y negra y el mestizo hijo de blanco e india. El longo es el indio de la sierra y el cholo indio de la costa.

Características del cholo mantense
El Dr. Medardo Mora Solórzano, está escribiendo un libro sobre “Vistazos al Manabí profundo”, cuyo análisis de la Editorial Mar Abierto, sale publicado semanalmente en el semanario Séptimo Día de Diario El Mercurio. En el señala que al montubio se lo define como campesino de la costa y por extensión el costeño en general y sujeto chabacano.
Por su parte el cronista Joselías Sánchez sostiene que “somos ancestros aborígenes costeños” (más antiguo que lo andino). Una de las características que se resalta del cholo es su “nariz aguileña”, y el 11 de octubre del 2008, se proclama Día del Cholo mantense, por resolución del gobierno Municipal de Manta.
El historiador, Viliulfo Cedeño Sánchez, en su libro sobre “la Confederación manteña”, nos presenta elementos históricos trascendentales, que nos ayudan a comprender esta configuración del "Yo grupal" de la identidad manabita y la vigorosa presencia de la cultura manteña. Afirma que, en sus inicios, el hombre que habitó el litoral ecuatoriano pertenecía al mismo tronco étnico y en ningún momento a diversas oleadas humanas que fueran a estructurar nuevas comunidades con diferentes tendencias culturales.
Este hombre, de un mismo tronco étnico evolucionó, "y con él, sus costumbres, sus ideas, sus habilidades, a medida que se adaptaba al medio circundante y dominaba a la naturaleza". No es, por tanto, según nuestro criterio, una serie de razas y culturas que se fugaron de este suelo para dar pasos a otras que llegaron.
La Constitución dice que “nadie podrá ser discriminado por razones de etnia, identidad cultural, o condición socio-económica”.
Por su parte, Wilfrido Loor, sentencia: “el peyorativo de “cholo”, con el que se pretendía denigrar al habitante de esta región, fue paulatinamente transformándose, de debilidad, en fortaleza, y es hoy una identidad plena”.

Dos nuevos poemarios de interés


La producción poética en Manta no para, con un promedio de diez nuevos poemarios al año, algunos más destacados que otros, pero todos ofreciendo un registro personal. En este panorama de intensa y vasta poesía aparecen La creación perfecta de Carlos Coello García y Recio cual guayacán de Luis Zambrano Robles. Los libros serán impresos en la imprenta de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí bajo la gestión de Editorial Mar Abierto.

Comentario de las dos obras:
Ubaldo Gil, Director y editor de Editorial Mar Abierto comenta en las contraportadas de estos libros. En La creación perfecta asegura: “Que la poesía joven en Ecuador es demasiado subjetiva, rebuscada en su lenguaje, exclusiva para unos cuantos, no se aplica a La creación perfecta un poemario que explora desde lo etéreo una poética aferrada al amor, pero no como un retrato más de despecho, si no mediante una búsqueda incesante donde la imaginación es la mejor excusa para revalorar este sentimiento ante una humanidad cada vez más decadente.
Carlos Coello no es un autor de códigos indescifrables, su poesía es modernista y directa, positiva desde todos sus francos: “hoy he pensado en lo maravilloso de la vida”.
Si en algún momento nos extasiamos con las canciones de The Doors, este poeta también se regocijó en ellas y cruzó por esas puertas perceptivas hacia una imaginación desbordante”.
Mientras que en Recio cual guayacán sostiene que: “Cuando desbordamos amor, felicidad, esperanza y también congoja, algunos acuden a los vicios eternos de la humanidad, mientras que otros prefieren la poesía, porque retrata, atraviesa los peores muros de rudeza, mal genio y desencanto a la vida. Además sana corazones espinados, recoge almas pisoteadas, perdura al amor (pasional, fraternal y familiar) en un tiempo y espacio personal que en esencia no lo es, pues convive en muchos hermanados en la sensibilidad trasmitida; porque a la final todo verso y toda historia construida por el poeta le pertenecen al lector.
Así se presenta Recio cual Guayacán de Luis Zambrano Robles, poemario que en apariencia está construido de recuerdos: historias donde la familia y amigos transitan pausadamente entre versos sencillos en su construcción pero profundos en su sensibilidad; donde el autor nos habla mucho de ellos: seres anónimos para nosotros, semejantes a los que valoramos desde nuestros círculos; seres que dentro de un Manta vital, con mucho de postal turística, niegan el lado oscuro y alarmante de la urbe.
Y es una obra construida en apariencia de recuerdos, porque su autor no solo nos habla de sus allegados -y también alejados- queridos, de su ciudad como un punto de ensoñación, si no que en cada poema nos comunica implícitamente los valores necesarios para afrontar este nuevo siglo, y esto para un poemario y para la poesía en nuestra provincia es un valor agregado a considerar”.




Perfil de los autores:
Carlos Antonio Coello García (Manta, 1983) Abogado. Presidente vitalicio del Club Social y Deportivo MELMONI “La Academia Roja de Manabí”. Escritor y lector consumado. Sus poemas han aparecido en la prensa mantense. Tiene publicado el poemario La inspiración de un fantasma (2002) y mantiene inéditas las obras El Cholo (en relato) El poeta (en teatro) Inspiración divina (en poesía, ensayo y relato), esta última de próxima publicación.

Luis Zambrano Robles (Calceta, 1938) Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación Social y Periodismo, título obtenido en la Universidad Laica “Eloy Alfaro” de Manabí. Es articulista de diario El Mercurio y colabora con el suplemento dominical Séptimo Día de este medio informativo. Ha publicado los libros Relatos con Sal Marina (2001), y la obra compilatoria del poeta Elías Cedeño Jerves -autor del inmortal pasillo Manabí- Acuarelas Manabitas & Todos los Caminos (2002). En el 2003 promovió una segunda edición de esta obra. Su membrecía en algunas instituciones cívico-culturales, gremiales y de servicios sociales a la comunidad, lo mantienen en constante actividad y ha merecido de ellas el reconocimiento por su efectiva labor de engrandecimiento y de ayuda a la comunidad.




miércoles, 30 de septiembre de 2009

“Paren la guerra que yo no juego”*


Medardo Mora Solórzano
http://medardomora-reformapolitica.blogspot.com/

En algunas ocasiones, en diálogos que he mantenido con la juventud en jornadas de trabajo en las aulas universitarias, les he preguntado a quien pertenece la tan bien lograda expresión, de hondo contenido humano, de exquisitez literaria y portadora de un profundo mensaje social: "Paren la guerra que yo no juego". Los que más han leído o escuchado de la historia de la civilización humana, la han atribuido a un precepto bíblico que pertenece al cristianismo, otros se la atribuyen a Mathama Gandhi, hay quienes han querido encontrar como autor a Martin Luter King, otros aseveran que la dijo Anwar el-Sadat ex Presidente Egipcio; todos estos personajes citados fueron inmolados por los traficantes del poder, por sostener que la paz no es un objetivo, sino el camino para poder disfrutar de una vida socialmente más armoniosa, con más sabor a humano, menos controversial, con menores tensiones y por ende con mayor tranquilidad.

Algunos que creen son intelectuales y que son los únicos que saben, me han dicho que esta es una frase que la pronunció Leonardo Da Vinci, uno de los abanderados del Renacimiento, otros se la atribuyen al famoso dramaturgo inglés Shakespeare, hay quienes aseguran que eso sólo se le podría ocurrir a ese gran escritor ruso que fue (Dostoievski), no falta quienes sostienen que fue el poeta nicaragüense Rubén Darío por su marcado romanticismo quien la incluyó en uno de sus poemas, los más criollos defensores de la producción literaria local, estiman que por el acentuado lirismo que caracterizó a José María Egas, nacido en Manta, él podría ser el autor de la idea traducida en una frase que me inquietó leerla y que me invitó a reflexionar sobre el sugestivo contenido de la misma.

Pero lo más importante de esta frase, que ha pasado desapercibida incluso para los que tienen percepciones distintas a favor o en contra sobre la seguridad, a las que aludía el ex -Ministro Fernando Bustamante. Lo cierto es que los estudiantes preocupados por traer una respuesta correcta, me dijeron que llamaron a la Sra. Juana Vallejo de Navarro para preguntarle y les contestó, que ella promovió fue el programa televisivo "La Palabra Correcta", no la frase correcta; otros llamaron a Don Alfonso Espinoza de los Monteros del programa "Quién Quiere Ser Millonario", y les respondió que el objetivo del programa era otro, pero que le parecía interesante la inquietud y no descartaba preguntarla en su programa.

Esta idea tampoco se le ocurrió a un diplomático ni del primero ni del quinto mundo, ni mucho menos a uno de aquellos expertos en escanciar vinos y licores en cuanta reunión social o convite les es posible asistir, aquellos que el actual Presidente, Eco. Rafael Correa Delgado, los bautizó como "momias cocteleras"; la única verdad es que la frase le pertenece a un joven que no conoce de cocteles, pero tiene como experiencia haber sido un bebedor sin horarios, uno que nunca necesitó de invitaciones de tarjetas apergaminadas para instalarse hasta cuando pudo en cantinas, en veredas, en burdeles; es un caminante de barriadas donde no llega el agua potable ni entubada, en las que no conocen las calles pavimentadas, aquellos lugares donde el viento es afortunadamente de todos porque el aire ya está contaminado, es uno de esos acompañantes leales de los moradores de esos sectores llamados tugurios, que cuando llueve, el agua no los encierra en cuartos sin goteras, más bien disfrutan de esa agua pura que cae del cielo; los relámpagos o truenos no los asustan, el arco iris los emociona y cuando el licor penetra en las entrañas más inaccesibles de su cuerpo y de su mente, ven estrellas reales o imaginarias y se iluminan con ellas, se les enciende la musa poética; por eso creo que debe haber sido en una noche estrellada que se le ocurrió a este joven manabita, nacido en Manta, de andar y vestir desgarbado; que para los que no lo conocen se llama Pedro Gil Flores, quien fue el que inventó esta frase objeto de este comentario, y estoy seguro lo hizo para exteriorizar su amor por una vida de sueños, de anhelos espirituales, para evitar pensar en proyectos truncados por la falta de oportunidades que le niega la vida; prefiere vivir un mundo donde la guerra por alcanzar el poder, donde la conflictividad por ganar notoriedad, donde la agresión enconosa no tengan cabida, por eso sus preocupaciones son mucho menos intensas que la de quienes ambicionan ser lo que no pueden ser, vive su mundo y su única arma que es su vena poética la usa para arrancar de sus sentimientos lo que piensa y cree sin recurrir a objeciones de conciencia.




Pero por qué me he detenido unos momentos para exaltar esta frase que es literaria pero, que tiene un mensaje de enorme trascendencia, que se vuelve necesario revelarla para que no pase desapercibida; para que meditemos sobre ella; para que los que creen que saben y no saben que no saben, se entretengan comentándola; para que aquellos necios de cafetines y cigarrillos que componen y descomponen el mundo en tertulias interminables, donde la única conclusión que sacan es volverse a reunir al otro día en el mismo sitio para seguir hablando de lo mismo, tengan algo más de que platicar; para que esos teóricos que pululan por todas partes, que a veces han leído mucho, pero que no les ha quedado tiempo para conocer la realidad de la vida, de esa vida que no conoce de etiquetas, no se detengan tanto en un nuevo análisis de lo que ya ha sido analizado; por eso no saben lo que es la necesidad, lo que significa el trabajo, aborrecen o maldicen de trabajar mucho, sin comprender que el trabajar es el mejor antídoto para bloquear la vagancia en la mente y en el cuerpo; que es saludable mantenerse ocupado haciendo y no diciendo, que nada nutre más al ser humano que hacer lo que puede por el bienestar de todos, que en fin de cuentas es la más grata de las satisfacciones humanas y no aquella liviana actitud de pasarse criticando a los demás y promoviendo chismes de muy baja o pésima calidad intelectual y humana.

Pero, ¿dónde está el mérito del pensamiento iluminado de Pedro Gil?, de este poeta innato al que los vicios mundanos lo atraparon, pero que quiere seguir viviendo y luchar por ello ya es un mérito; él ha entendido muy bien que el mundo real nos enseña que los seres humanos somos tan destructivos, tan amantes del conflicto, tan ambiciosos de poder o de dinero, que los negocios más florecientes de la humanidad sólo sirven para matar la humanidad. Las evidencias nos laceran el alma, es increíble pero cierto, los negocios que más dinero generan son las carreras armamentistas, el narcotráfico, el petróleo; las armas matan, el narcotráfico enferma y mata, el petróleo contamina y genera guerras por su control y manejo, como consecuencia de esa trilogía de negocios que asesinan la vida de los seres humanos; le sigue como negocio importante el automotriz, que contamina el ambiente y también va cegando vidas por la multiplicidad de accidentes que provoca, a veces nos olvidamos que caminar es saludable y preferimos tener un vehículo a tener que comer, primero es el dinero para el combustible del carro y luego ir al mercado a comprar los alimentos; por andar a prisa el congestionamiento vehicular en las grandes y medianas urbes nos hace andar lento, ya casi no podemos movilizarnos y llegar a tiempo a una reunión, esta pareciera ser una más de las paradojas que nos presenta la vida...

Cuando pienso en esta amarga realidad sobre qué negocios son los que más prosperan, es donde encuentro justificado borronear unas líneas para destacar el pensamiento de Pedro Gil, no es una frase, es un grito que debe llegar a los cuatro puntos cardinales de la tierra; hay que patentar la frase y difundirla por todos los confines del globo terráqueo; hay que exhibirla en las jugueterías para que los niños no tomen en serio los juguetes que promueven la guerra entre personajes artificiosos que la inocencia de los párvulos los adopta como ídolos buenos o malos, como héroes o villanos; hay que difundir la frase por Internet para que los juegos electrónicos sean eso, juegos y no instrumentos para aprender a librar batallas y establecer quien vence, quien gana aunque sea haciendo trampa, es el éxito de la cultura del que vence no del que lo merece.

¿Dónde está el círculo tétrico de esta triste realidad de la humanidad? La ciencia fabrica vida humana, los órganos artificiales o mecánicos crecen y se multiplican, pero el ser humano sigue siendo el gran depredador de la vida de sus semejantes y de otros seres vivientes, tan contradictorios somos, que no somos capaces de tener la menor sindéresis en nuestros actos; es fácil entender la realidad, los fabricantes de armas promueven la guerra, para combatir el narcotráfico requerimos de armas, para comprar armas requerimos el dinero del petróleo; con el dinero de la venta de armas, del narcolavado y de la explotación petrolera, poblamos el planeta de automotores, y nos contaminamos todos; tenemos alma y corazón carrozable, los que no tienen para comprar un vehículo de lujo, llegan hasta robar (me refiero a los ladrones de élite, no a los que roban celulares), pero no es difícil identificar a los corruptos que antes andaban a pie y ahora se transportan en carros de lujo y viven en mansiones fabricadas en un santiamén. Esta trilogía de negocios: armamentismo, narcotráfico y petróleo, son los que mueven la corrupción, son los que dan origen al dinero sucio; ante ese escenario sólo nos queda exclamar: ¡pobre humanidad!; en ese ambiente sólo existe una alternativa, no nos engañemos, no seamos ilusos, el único resultado es que seguirán creciendo unos pocos que tienen demasiado dinero y seguirá paralelamente aumentando el porcentaje de la pobreza, con el agravante que el crimen organizado y la falta de seguridad harán cada día más duro vivir; que para vivir dignamente sólo queda un camino luchar: por la paz, negarse a ser parte de la guerra, cuyos orígenes sabemos de donde provienen, de ese ser humano amante del poder y del dinero; por eso fatalmente cada día vamos dejando de ser humanos, cada día hay menos espacios para la auténtica vida humana, para los placeres biológicos y naturales que nos son comunes a todos, por eso hay que terminar con la reverencia al poder y al dinero, hay que enfrentar resueltamente a los fanáticos que destruyen la vida, hay que privilegiar a aquel que realmente es útil a los demás sin hacer promociones publicitarias de lo que hacen; la publicidad en fin de cuentas termina por ser engañosa, su única finalidad es conseguir clientes, en eso no hay distinción entre mercaderes y politiqueros, ambos buscan captar el mayor número de adherentes en su afán por ser poderosos y sentirse importantes a base de lucrar con su actividad en la mayoría de los casos haciendo gala de una gran mezquindad.

América Latina que ha vivido su historia con una marcada inestabilidad política, columpiándose entre dictaduras militares y regímenes democráticos, siempre fue seducida por un populismo que ha explotado las dos vertientes de la emotividad popular de los sectores marginales: su sentimentalismo y sus resentimientos; nos encanta oír promesas, lo que nos conviene, nos volvemos sordos para oír lo que debemos escuchar; por eso actualmente América Latina comienza a escuchar proclamas de guerra: Venezuela con su torrente de petrodólares invierte 2.000 millones de dólares en comprar armas de Rusia, incluyendo en este acuerdo militar el comenzar a establecer programas nucleares; Francia y Brasil celebran un acuerdo militar de largo aliento; Chile, Perú y Bolivia se arman ante posibles enfrentamientos por viejas rencillas territoriales; Colombia para combatir el narcotráfico pide ayuda militar a los Estados Unidos y genera desconfianza; Centro América con excepción de Costa Rica, fue siempre un lugar donde el gasto militar fue una de sus prioridades; ante esa triste realidad la frase de Pedro Gil es más apropiada que nunca, se vuelve más sonora, es una invitación a que pensemos que "donde hay envidia y rivalidades sólo es posible el desorden y acciones malas, los pacíficos en cambio siembran la paz y cosechan justicia, los que ambicionan lo que no pueden alcanzar combaten y hacen la guerra”, estas últimas expresiones no son de Pedro Gil, las podemos encontrar en la Biblia, por ello la propuesta es de enorme validez: no juguemos a la guerra o mejor dicho, no le hagamos el juego a los guerreros vestidos de "valientes", que codician lo que no pueden ni merecen ser; hay que estar conscientes que estos ambiciosos acaban asesinando ideales, para derrochar sus pasiones desmedidas en una borrachera de placeres materiales que son incompatibles con el lado humano de la vida. Me sumo al proyecto de cambio de Pedro Gil "Paren la guerra que yo no juego"; Colombia y Ecuador han sido y serán dos pueblos hermanos, no cometamos el disparate histórico de atentar contra esa realidad.
Septiembre 25/2009
(Paren la guerra que yo no juego, primer poemario de Pedro Gil, publicado en 1989. Este 2009 está cumpliendo veinte años)

LA VIDA NO ES UN SUEÑO

Ya no hay aspirina para el chuchaqui.
En el cementerio mira qué tetas.
La inmortalidad consiste en morirse.
Tengo pena por el mosquito que aplasté.
¿Sientes pena por mí?
La humanidad no cabe en esta ciudad.

El difunto de los millones fue enterrado en
pelotas.

El moralista ingresa al prostíbulo.

No me alcanza el billete.
Mi madre necesita una criada.

Soy comunista y doy limosna.

¿Por qué tan caros los calzoncillos?

En la iglesia sólo quedan muchachas vírgenes.
El médico seduce a una paciente inédita.
Hijo de tu madre.
Lo mataron en la huelga de hambre.

La universidad es un nido de ratas.

¿Le pondrán mi nombre a una escuela?

Se vende este país.
Trabaje majadero
Todo es posible si hay monjas recatadas.
Los que leen libros son gente inútil
Soñé que yo era un inglés en automóvil.
¿Por qué tan caro los calzoncillos?

lunes, 21 de septiembre de 2009

Vistazo al Manabí Profundo (obra inédita)


Medardo Mora Solórzano
http://medardomora-reformapolitica.blogspot.com/

Manabí montubia (capítulo III)
Manabí es la típica provincia montubia del país, de aquello siempre se sintieron orgullosos los manabitas, es una palabra toponímica que curiosamente no la recogen todos los diccionarios, pero que indiscutiblemente es una denominación específicamente dada a los campesinos de la costa ecuatoriana y en algo también utilizada para pobladores que habitan en la costa Norte del Perú.

Sin duda alguna el término montubio se deriva del hecho que la persona a quien se la identifica con este calificativo habita en sectores de campo donde existe algún o mucho monte, de aquel hecho también se deriva el término montonero o montonera (utilizado en la Revolución Alfarista), terminología adoptada como una expresión política o si se quiere sociológica, que considera montonero o montonera a un grupo de personas que se reúnen para pelear o guerrear contra alguna situación que no la comparten o a la que desean oponerse o al menos criticarla y censurarla. El término montonero también es utilizado para referirse a objetos que forman un montón y montón es algo que se recopila desordenadamente sin medidas técnicas y sin ninguna simetría, se lo usa mucho justamente en el campo, por ejemplo un montón de hierba, un montón de tierra, un montón de palos, etc.

Si reflexionamos sobre estos dos términos (montubios y montoneros) nos vamos a encontrar que se los difundió en todo lo que significó el proceso de la revolución Alfarista, en la que los historiadores se refieren a los montoneros y los montubios como los grandes apoyadores y protagonistas del proyecto revolucionario de Alfaro, lo que nos lleva a una conclusión, la Revolución Alfarista nace y se fortalece por sólidas convicciones de la gente de mayor marginalidad social que es justamente la que reside en el campo o zona rural, esa es una lección de la Historia que hay que aprender a valorarla, en los centros urbanos se disputan conveniencias, en las zonas rurales hay más convicciones.

Si se ha dicho y reconocido que Manabí es una provincia montubia, aquello no es sino una comprobación fehaciente de que la actividad histórica que siempre prevaleció y caracterizó a los manabitas es la actividad agropecuaria que se realiza en sectores campestres, en consecuencia no puede ni debe discutirse el incuestionable origen campesino de las ancestrales y tradicionales familias manabitas, ellas se sienten honradas de tener ese origen que en fin de cuentas es parte de su abolengo.

El tiempo se ha encargado de hacer justicia y reconocer lo que significan los montubios en el Ecuador, no pueden seguir siendo considerados como un puñado de personas que están desperdigadas y habitan en las campiñas de las provincias de la costa ecuatoriana, hay que aceptarlo y valorarlo como un grupo humano que tiene una indiscutible raigambre en sus costumbres, con aspectos folklóricos que le son innatos, con particularidades en materia de trabajo que también le son peculiares, incluso con un léxico que es propio del montubio, todo aquello ha hecho posible que con toda justicia en la actual Constitución se reconozca en el Art. 56 al pueblo montubio, como un sector poblacional que amerita ser objeto de un especial reconocimiento por parte del Estado ecuatoriano, que Ecuador no puede seguir siendo considerado únicamente como un país típicamente indígena, sino que existen otras etnias y culturas que configuran un país con diversidades en sus hábitos y formas de vida, los montubios tienen identidad étnica y eso es indiscutible.

Todo lo antes indicado ratifica lo que sostenemos, Manabí es una provincia cuya principal actividad ha sido históricamente la actividad agropecuaria de campo, sin dejar de admitir que también existen sectores que se los considera parte del pueblo montubio y que están radicados en sitios ribereños al mar, que tienen como principal actividad la pesca, a quienes equivocadamente se los busca tipificar denominándolos como cholos, palabra de uso genérico que se la utiliza en todo el territorio nacional e incluso latinoamericano y mundial, para señalar a quienes carecen de alguna dinastía o simplemente no tienen una piel blanca, por lo que el término cholo en el caso de Manabí más bien está utilizado para sentirse orgullosos de su origen, de tener una piel tostada por el sol por sus faenas en la pesca y en cuanto tienen un antecedente étnico que los individualiza, si se toma en consideración que forman parte de un colectivo social que en cambio es racialmente heterogéneo.

Si Manabí ha sido y es una provincia con un fuerte componente étnico de montubios, eso explica su condición de que sea una provincia donde el habitante rural todavía representa un elevado porcentaje de la población provincial (más del 40%), no obstante que las tendencias del mundo contemporáneo son las de una corrida del habitante rural a los centros urbanos y desde los pequeños centros urbanos a las grandes metrópolis, lo que hace que la actual población mundial habite en un 80% en zonas urbanas y un 20% en zonas rurales, ese panorama exige una lectura bien entendida, hay que apoyar prioritariamente al que labora en el campo o poblados rurales con lo cual se apuntala la producción alimentaria, lo contrario es avanzar hacia el desabastecimiento y eso es socialmente suicida, además que contribuye a formar tugurios urbanos donde sectores delincuenciales construyen su nido, todo lo cual es socialmente negativo.

Finalmente cabe señalar que el montubio es básicamente un hombre de trabajo, cuya vida la ha dedicado históricamente a la siembra de productos propios de la región o alternativamente a la crianza de animales domésticos, si existe algún símbolo que identifica al montubio sería el machete que junto al “garabato” y el “espeque”, son sus herramientas fundamentadas para sus faenas rutinarias, el montubio siempre fue amigo de tener como medio de movilización el caballo, el burro, la mula (mezcla de caballo y burra o de yegua y burro), en estas acémilas transportan su producción, las equipan con barriles (de madera) para cargar agua que llevan desde los ríos usando la calabaza como embudo para llenar el agua en los barriles, además usan el matiancho (que se lo obtiene de un arbusto llamado mate) para recoger el agua para labores domésticas o para bañarse. No falta en su vestimenta su clásico sombrero o chapejo, que lo usa para protegerse del sol, las “cutarras” para protegerse de las espinas de los montes, los “ponchos de agua” (fabricados con caucho debidamente prensado) para protegerse de la lluvia. El “pico”, la “lampa”, el “hacha” son otros instrumentos muy utilizados por el montubio para labrar la tierra. La clásica alforja es el recipiente donde colocan las compras que adquieren en mercados o tiendas de abarrotes. Una cuchilla (cuchillo grande) enfundada y un revolver “al cinto” (atado al cinturón o correa) también fueron compañeros inseparables de los desplazamientos o andanzas de los montubios.
(El presente texto forma parte de la obra inédita titulada “Vistazos al Manabí profundo” que próximamente será publicado en coedición con los sellos Mar Abierto y Eskeletra)

FINALIZA CICLO DE TALLER LITEARIO EN LA ULEAM


El Taller Literario Soledumbre finaliza su ciclo exitosamente. Se publicaron los trabajos poéticos y narrativos de sus integrantes: Yuliana Marcillo, Jéssica Galán, Monserrate Delgado, Diana Zavala, Liliana Arcentales, María del Carmen Zavala, Verónica Sánchez, Ernesto Intriago y del profesor del taller Pedro Gil, en la obra titulada como el grupo.
Obra que repercutió en la crítica nacional y fue presentado en los escenarios culturales más importantes del país, logrando un interés y aceptación de la literatura manabita.
Ahora se espera empieza la convocatoria para nuevos escritores que tengan las ganas y buenas intenciones de hacer literatura pero que carecen de técnicas y lecturas. El taller literario ha sido una escuela provechosa para muchos escritores locales, así como desde hace dos décadas lo fue para una considerable camada de escritores ecuatorianos que ahora figuran entre las voces representativas de Ecuador.

Cómo inscribirse en el Taller Literario
El Departamento de Promoción y Cultura de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, anuncia que desde el 21 de septiembre hasta el 15 de octubre estará abierta la inscripción para todos los estudiantes y escritores (profesionales o amateurs) que deseen formar parte del Taller literario y cuya edad oscile entre los 14 hasta 35 años.
El taller literario es coordinado por el poeta mantense Pedro Gil, y los horarios podrán ser de mañana y en la tarde, previa conversación.
Para todo aquel interesado deberá acercarse a la secretaría del Departamento de Promoción y Cultura, y entregar a la Lcda. Dallas Hormaza dos poemas o un relato.

Soledumbre en Portoviejo
Por otra parte la Fundación Valdivia del Banco Central de Portoviejo invita cordialmente a la ciudadanía manabita a participar en el lanzamiento del libro Soledumbre, una antología poética narrativa que recoge la obra de los Talleristas literarios de la ULEAM, dirigidos por el poeta Pedro Gil.
El acto se desarrollará el jueves 8 de octubre a las 19 horas. El evento será filmado y fotografiado en su totalidad y se entregará a cada autor todos estos archivos. La parte musical estará a cargo del guitarrista Damian Gil.
Los encargados de presentar la obra serán los poetas Ximena Mendoza y Fernando Macías, también el periodista y catedrático Giovanni Benavides.
Euler Granda poeta de reconocimiento nacional y recientemente premio Eugenio Espejo, también estará presente en este importante suceso literario para la provincia.