lunes, 16 de noviembre de 2009

Apuntes sobre el cholo y su identidad


Por: Leonardo Moreira Delgado

Para hablar sobre el cholo, considero que primeramente debemos establecer un marco conceptual, partiendo de las definiciones etimológicas e idiomáticas, en función de la siguiente triada: raza, etnia e identidad.
Cholo.- Mestizo de blanco (europeo) e india. Dícese de indio civilizado. Gente de sangre mezclada. En Chile: cobarde.
Raza, término que se utiliza para clasificar a la humanidad de acuerdo a características físicas y genéticas. En el siglo XIX, raza fue un concepto central de la antropología.
Etnia.- vocablo griego que significa nación o pueblo. Se diferencia la etnia de la nación, ya que ésta es un sentimiento que se elige y cualquier persona, aunque no tenga el mismo origen, puede adoptar a este grupo como propio en un territorio común que llamara patria.
La etnia implica compartir tradiciones, lenguas, religión, historias y costumbres, haciendo a sus integrantes partícipes de una comunidad de vida con valores comunes.

¿De dónde soy…? El concepto de identidad
El concepto de identidad en comunidad, que se desprende del pensamiento social del mundo griego antiguo, aparece estrechamente vinculado a la idea de naturaleza humana, fundamento de la existencia de los individuos y de la vida en sociedad. Lo relevante del discurso aristotélico, acerca de la identidad, es haberla concebido como proceso de reencuentro simultáneo del ser humano consigo mismo y con sus semejantes. La identidad entendida como reencuentro presupone un espacio de convergencia entre vida y actividad.
El concepto moderno de identidad como valor general, tiene su origen en Hegel. Se realiza como identificación, como adscripción subjetiva a unos valores o referentes objetivos que caracterizan al individuo. El sentido moderno de la identidad, como valor e identificación, se opone a la forma excluyente de la globalización.
La identidad como referencia al origen, se entiende como actualización de la referencia a mi origen, a la fuente de mi ser. Yo no me defino por mi afiliación a un grupo, sino por mi pertenencia originaria que se expresa en una tradición donde se manifiestan las fuentes de mi ser patria, lengua, familia, cultura, creencias y que yo debo enriquecer y comunicar; en esto radica mi perfeccionamiento personal en mi diario coexistir.
La globalización se percibe como una vía eficiente para concretar y enraizar una íntima aspiración humana raramente satisfecha: el afán de universalidad, expresado hace siglos en el aforismo (declaración o sentencia concisa) de Terencio: (humanum sum; nihil a me alienum puto) “soy humano y, por ello, nada me es ajeno”. Lo problemático de la noción de identidad es aceptar que el sujeto no es su propio creador y, por tanto, que la libertad no es fundamento de su ser ni la identidad personal, es una elaboración racional de la generalización de valores.

Cholo desde la representación linguística
Al cholo, se lo puede analizar desde distintas representaciones humanas: la comida, el territorio, los atuendos o formas de vestir, el folclore y baile, en definitiva toda una rica cultura, pero desde la representación social lingüística, no necesariamente semántica, (sociolingüística) me parece más interesante, porque señalan ideologías racistas fuertemente arraigadas de carácter étnico y peyorativo, que si bien vienen de la época colonial sigue vivo en la actualidad:
Existen una abundancia de vocales y expresiones idiomáticas, que aparte de hacer referencias a rasgos étnicos, son sumamente despectivos y especialmente subjetivos. En si el libro “Los mestizos ecuatorianos” de Manuel Espinoza Apolo, explica “el apelativo cholo resulta ser el nombre más próximo a lo que podrían constituir un auténtico etnónimo de la unidad etnia principal ecuatoriana”.
El término Cholo en Ecuador ha originado 10 derivados distintos, catalogados por el lexicógrafo, Carlos Joaquín Córdova, en su libro “El Habla del Ecuador”. Entre estos términos vale destacar el término acholarse, sinónimo de tener vergüenza o avergonzarse, que se funda en la timidez característica de nuestros indios, cuando se ven forzados a hablar con la autoridad o con personas de mayor categorías.
1.- acholarse.- avergonzarse
2.- Acholado.- se sonroja y se confunde
3.-Acholo.- es un acholamiento
4.- Acholamiento.- es rubor, vergüenza, corrimiento
5.- Cholada.- multitud de cholos
6.- Cholear.- tratarle a uno como cholo, sin miramiento, respeto y consideración, humillado, también es enamorar, galantear, conquistar a cholas
7.- Cholejón.- que es medio cholo
8.- Choleríos.- es un populacho, muchedumbre de cholos y cholas
9.- Cholero.- Dícese del sujeto que gusta, persigue y enamora a las cholas
10.- Cholito.- tratamiento afectuosos entre personas de confianza mutua.


El cholo ha aportado al léxico mundial
Existen sinnúmeros de expresiones, típicas del lenguaje cotidiano de los cholos, publicados en el “Diccionario del Cholo Ilustrado”, de Alfonso Prudencio Claure, Universidad San Andrés Mayor de Bolivia, Editorial Ojo Publicaciones La Paz, 1978, que han alcanzado trascendencia mundial, como las siguientes:
Caché, cachina, camote, canchero, carajear, cocacho, concho, champa, chamulla, chancletero, chanchullo, chauchita, chinchosos, chiripa, chumar, emputado, Farolero, gil, guita, huata, huevada, jetear, joder, lechón, macanudo, malafacha, malaguero, malapata, maraco, mistela, mosa, negrear, ñeque, paquete, paraca, peine, pelada, picha, pichanga, piola, purapinta, putear, rabona, retacón, sapear, sonseras, tara, tijeretear, tongo, yapa, yuca, zambacanuta.

¿Por qué es universal el cholo?
La raza o etnia chola no es un asunto local, es universal, no puede limitársela solamente a la relación pescador mar. De ahí que también se le atribuya el atributo de “cosmopolita” a los habitantes que han poblado ciudades como Manta, en la costa del Ecuador, inclusive se denomina cholos a algunos habitantes del interior y los de la región andina.
Por ejemplo: la Chola Cuencana; el Cholo Alejandro Toledo, ex presidente de Perú; El cholo Simeone, futbolista Argentino. Domingo Choqueguanca, funcionario del gobierno del ex Presidente de Perú, Fernando Belaunde, con su libro de viajes titulado “Un cholo descubre Europa”; Pablo Schvarzman, Cholomusic, Madre Fucking Patrias es su último trabajo personal, (www.lastfm.es/music/el+cholo); el cholo Juanito, humorista chileno, bromas callejeras en (YouTube); Un libro “Resistir Cholo”, cultura y política en el capitalismo, de Eduardo Pavlovski.
En cuanto a la chola cuencana, es el arquetipo de la mujer mestiza de la región o símbolo vivo de la identidad mestiza, generalmente es la mujer campesina dedicada a labores agropecuarias. Su atuendo es un icono folclórico. Femenino de fiesta polleras, lo dice en su canción “Chola cuencana, mi chola, Capullito de amancay, (bis) En ti cantan y en ti ríen. Las aguas del Yanuncay. (bis), Eres España que vive. En Cuenca del Ecuador…”

La palabra cholo nació como un insulto
También el origen de esta palabra se remonta a los primeros años de la invasión europea de nuestro continente. Los españoles usaron el diminutivo xolo o "perro mexicano" como un insulto a los mestizos hijos de nativos con españoles. Con el tiempo la palabra castellanizada cholo se esparcido en las rutas de navegación del Caribe. Así lo registra Garcilazo de la Vega, en su libro "Los Comentarios Reales" publicado en 1609 y 1616."Cholo es vocablo de las islas Barlovento; quiere decir perro, no de los castizos, sino de los muy bellacos; y los españoles la usaban por infamia y vituperio (insulto, injuria)”.
De los subetnónimos surgen los términos montubios, chagra, chola cuencana, morlaco y chulla. Longo y zambo. En el primer caso hijo de serrano e india y en el segundo hijo de negro e india, mulato hijo de blanco y negra. Es decir el mulato es hijo de blanco y negra y el mestizo hijo de blanco e india. El longo es el indio de la sierra y el cholo indio de la costa.

Características del cholo mantense
El Dr. Medardo Mora Solórzano, está escribiendo un libro sobre “Vistazos al Manabí profundo”, cuyo análisis de la Editorial Mar Abierto, sale publicado semanalmente en el semanario Séptimo Día de Diario El Mercurio. En el señala que al montubio se lo define como campesino de la costa y por extensión el costeño en general y sujeto chabacano.
Por su parte el cronista Joselías Sánchez sostiene que “somos ancestros aborígenes costeños” (más antiguo que lo andino). Una de las características que se resalta del cholo es su “nariz aguileña”, y el 11 de octubre del 2008, se proclama Día del Cholo mantense, por resolución del gobierno Municipal de Manta.
El historiador, Viliulfo Cedeño Sánchez, en su libro sobre “la Confederación manteña”, nos presenta elementos históricos trascendentales, que nos ayudan a comprender esta configuración del "Yo grupal" de la identidad manabita y la vigorosa presencia de la cultura manteña. Afirma que, en sus inicios, el hombre que habitó el litoral ecuatoriano pertenecía al mismo tronco étnico y en ningún momento a diversas oleadas humanas que fueran a estructurar nuevas comunidades con diferentes tendencias culturales.
Este hombre, de un mismo tronco étnico evolucionó, "y con él, sus costumbres, sus ideas, sus habilidades, a medida que se adaptaba al medio circundante y dominaba a la naturaleza". No es, por tanto, según nuestro criterio, una serie de razas y culturas que se fugaron de este suelo para dar pasos a otras que llegaron.
La Constitución dice que “nadie podrá ser discriminado por razones de etnia, identidad cultural, o condición socio-económica”.
Por su parte, Wilfrido Loor, sentencia: “el peyorativo de “cholo”, con el que se pretendía denigrar al habitante de esta región, fue paulatinamente transformándose, de debilidad, en fortaleza, y es hoy una identidad plena”.

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