martes, 7 de agosto de 2012

Propuesta de concesión del título de Doctor Honoris Causa al escritor ecuatoriano MIGUEL DONOSO PAREJA


Manta, 18 de Julio del 2012
OFC. No. 1659-MA-UGF


Doctor:
Medardo Mora Solórzano
Rector de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí
Ciudad.-

Señor Rector:

Los firmantes nos adherimos a la propuesta de concesión del título de Doctor Honoris Causa al escritor ecuatoriano MIGUEL DONOSO PAREJA, que ha formulado la Editorial Mar Abierto de la ULEAM, al tenor de las siguientes consideraciones:

1.-ANTECEDENTES.-
El Doctorado Honoris Causa es una distinción que se concede muy excepcionalmente a personalidades que han sobresalido en el cultivo de las artes, las ciencias y las letras, entendiéndose por sobresalir el hecho de que su obra científica, literaria, artística etc. haya sembrado pautas,  generado cambios y provocado la atención de la comunidad científica y literaria y el reconocimiento ciudadano. Normalmente cuando una obra literaria alcanza la cumbre, se convierte en símbolo de la escritura y en modelo a seguir por otros escritores, lo que en literatura se conoce como Escuela.

Etimológicamente, Honoris causa  es una locución latina de uso restringido,  cuyo significado sustenta, una cualidad que proviene del  cumplimiento de los deberes, por parte del propuesto,  respeto a sus semejantes y a la creación.

Es la honra del trabajo creador y la pasión científica que sigue a la virtud. Generalmente es el mérito a las acciones de servicio a la causa de la humanidad. La paz, la libertad, los derechos humanos, las letras universales y el testimonio de la obra académica o científica, las cuales trascienden a las familias, personas, instituciones y a las acciones mismas que se reconocen. Es el más alto honor de un académico o creador, que normalmente se compara con la excelsitud, el genio y la universalidad.
  
Dicen las enciclopedias que en el haber de todo centro de enseñanza superior que se precie de tal,  existe una selecta lista compuesta por científicos, investigadores, pensadores o artistas de prestigio distinguidos con el Doctorado Honoris Causa, algo que constituye, probablemente, uno de los mejores escaparates de su potencial académico y de investigación, tal como ocurre efectivamente con la Universidad Laica ELOY ALFARO DE MANABÍ.

Todo lo cual guarda estrecha armonía con el contenido del Artículo 160 de la Ley Orgánica de Educación Superior que dice: Fines de las Universidades y Escuelas Politécnicas.- Corresponde a las Universidades y Escuelas Politécnicas públicas y particulares ser comunidades académicas con personería jurídica propia, autonomía académica, administrativa, financiera y orgánica acorde con los objetivos del régimen de desarrollo y los principios establecidos en la Constitución; esencialmente pluralista y abierta a todas las corrientes y formas del pensamiento universal expuestas de manera científica.

El estatuto universitario faculta al Consejo Universitario el otorgamiento de este grado doctoral.

2.-EL TÍTULO.-
La Universidad Laica ELOY ALFARO DE MANABÍ se ha preocupado desde el inicio de manejar con celo académico y rigor científico la entrega de este grado universitario superior, prefiriendo el otorgamiento en el acto solemne de aniversario. Ha  conferido el primer grado de Doctor Honoris Causa al poeta universal Hugo Mayo, cuya excelsa obra literaria fue reconocida en América Latina y exaltada por Neruda, Mariátegui y otros. Asimismo lo ha conferido al Doctor Gonzalo Abad Grijalva, Culturólogo, a Federico Mayor, presidente de la UNESCO; al poeta ecuatoriano Horacio Hidrovo Peñaherrera y a la poetisa Angélica Flores.

3.-MERECIMIENTOS.-
La Obra de Miguel Donoso Pareja se compone del ensayo: ECUADOR IDENTIDAD O EZQUIZOFRENIA, que junto al trabajo de Jorge Enrique Adoum, “Ecuador señas particulares”, constituyen el más grande estudio sobre la antropología cultural del hombre ecuatoriano, las motivaciones y el pensamiento social del colectivo en la búsqueda de una identidad como nación.

Los libros de cuento: krelko, El hombre que mataba a sus hijos, Lo mismo que el olvido, Todo lo que inventamos es cierto, La garganta del diablo, La tercera es la vencida, Últimas palabras y El oscuro resplandor (estos tres últimos fragmentos de la memoria).

Las novelas: Henry Black, Día tras día, Nunca más el mar, Hoy empiezo a acordarme, La muerte de Tyrone Power en el Monumental de Barcelona, Sin ánimo de ofender.

En poesía: última canción del exiliado.
En 1986 fue el ganador de la beca Guggenheim para realizar estudios literarios en España-Barcelona.
Entre 1964 y 1981 residió en México, donde creó talleres literarios de los que salieron grandes escritores como Juan Villoro, y dirigió la revista CAMBIO junto a Julio Cortázar, Pedro Orgambide, José Revueltas, Juan Rulfo y Eraclio Zepeda. Además fue profesor en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM
Ha sido el creador y mentalizador de talleres de literatura en Quito, Guayaquil y Manta.
De estas escuelas han surgido en Quito figuras como Raúl Pérez Torres, Edwin Madrid, Pablo Salgado etc.
En Guayaquil, Raúl Vallejo, Fernando Itúrburu, María Leonor Baquerizo, Fernando Balseca, Gilda Holts, Jorge Martillo, Martha Chávez, Jorge Velasco, Carolina Andrade, Livina Santos, entre otros.
En Manta, Ubaldo Gil, Víctor Arias, Pedro Gil, Libertad Regalado, Franklin Briones, Ramón Segundo Zambrano, Patricio Lovato.
Ha sido columnista de varios periódicos nacionales y extranjeros y editor de revistas culturales, entre ellas SEMANA, de gran éxito.
Razones que son suficientes para proponer el nombre de Miguel Donoso Pareja al título universitario de Doctor Honoris Causa.

Atentamente
Lic. Ubaldo Gil Flores
Director Departamento de Edición y Publicación Universitaria - ULEAM

   
COMISIÓN ORGANIZADORA

Leonardo Moreira

Wilman Ordóñez

Patricio Lovato

Víctor Arias

María Leonor Baquerizo

Clara Medina


Constan Miguel Donoso con Leonardo Moreira, Ubaldo y Pedro Gil, junto a talleristas, actores y promotores culturales en la Casa de la Cultura núcleo del Guayas, año 2001.

viernes, 3 de agosto de 2012

ULEAM otorgará el Doctor Honoris Causa al escritor Miguel Donoso Pareja

Foto tomada de la revista Expresiones.



Con una significativa cantidad de adherentes se propone la concesión del título de Doctor Honoris Causa para el escritor/maestro ecuatoriano MIGUEL DONOSO PAREJA, formulado por Editorial Mar Abierto y puesto a consideración del Consejo Universitario de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí.

Antecedente
El Doctorado Honoris Causa es una distinción que se concede muy excepcionalmente a personalidades que han sobresalido en el cultivo de las artes, las ciencias y las letras, entendiéndose por sobresalir el hecho de que su obra científica, literaria, artística etc. haya sembrado pautas, generado cambios y provocado la atención de la comunidad científica y literaria y el reconocimiento ciudadano. Normalmente cuando una obra literaria alcanza la cumbre, se convierte en símbolo de la escritura y en modelo a seguir por otros escritores, lo que en literatura se conoce como Escuela.

La Universidad Laica ELOY ALFARO DE MANABÍ se ha preocupado desde el inicio de manejar con celo académico y rigor científico la entrega de este grado universitario superior, prefiriendo el otorgamiento en el acto solemne de aniversario. Ha conferido el primer grado de Doctor Honoris Causa al poeta universal Hugo Mayo, cuya excelsa obra literaria fue reconocida en América Latina y exaltada por Neruda, Mariátegui y otros. Asimismo lo ha conferido al Doctor Gonzalo Abad Grijalva, Culturólogo, a Federico Mayor, presidente de la UNESCO. A los poetas ecuatorianos Horacio Hidrovo Peñaherrera y Angélica Flores.

Miguel Donoso Pareja (breve semblanza)
Entre 1964 y 1981 residió en México, donde creó talleres literarios de los que salieron grandes escritores como Juan Villoro. Dirigió la revista CAMBIO junto a Julio Cortázar, Pedro Orgambide, José Revueltas, Juan Rulfo y Eraclio Zepeda. Además fue profesor en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.

En 1986 fue el ganador de la beca Guggenheim para realizar estudios literarios en España-Barcelona.

Ha sido el creador y mentalizador de talleres de literatura en Quito, Guayaquil y Manta. De los cuales pueden resaltarse nombres formados, en Quito: Raúl Pérez Torres, Edwin Madrid, Pablo Salgado. En Guayaquil: Raúl Vallejo, Fernando Itúrburu, María Leonor Baquerizo, Fernando Balseca, Gilda Holts, Jorge Martillo, Martha Chávez, Jorge Velasco Mackenzie, Carolina Andrade, Livina Santos. En Manta: Pedro Gil, Franklin Briones, Ubaldo Gil, Libertad Regalado, Ramón Segundo Zambrano y Víctor Arias.

Ha sido columnista de varios periódicos nacionales y extranjeros y editor de revistas culturales, entre ellas SEMANA. Fue presidente de la CCE Núcleo del Guayas.

Razones que son suficientes para proponer el nombre de Miguel Donoso Pareja al título universitario de Doctor Honoris Causa.

Su obra literaria contenida en novelas, cuentos, ensayos, poesía, crítica literaria es abundante y trasciende no solo la sociedad ecuatoriana, dejándolo como el principal escritor vivo más importante del país, consta además como una de las más destacadas figuras de las letras latinoamericanas.

Cuento:
Krelko y otros cuentos
El hombre que mataba a sus hijos
Lo mismo que el olvido
Todo lo que inventamos es cierto
La tercera es la vencida
Últimas palabras  
El oscuro resplandor

Novelas:       
Henry Black
Día tras día
Nunca más el mar
Hoy empiezo a acordarme
La muerte de Tyrone Power en el Monumental de Barcelona
La garganta del diablo
Leonor

Poesía:
Las raíces del hombre
La mutación del hombre
Los invencibles (Premio Casa de las Américas, 1961)
Primera canción del exiliado
Última canción del exiliado

Ensayo:
La violencia en el Ecuador
Sin ánimo de ofender
 Los grandes de la década del 30
Ecuador: identidad o esquizofrenia
Nuevo realismo ecuatoriano
El taller literario como aprendizaje compartido
Novelas breves del Ecuador
El texto como prueba

Razones que son suficientes para proponer el nombre de MIGUEL DONOSO PAREJA al título universitario de Doctor Honoris Causa.

viernes, 27 de julio de 2012

Otros momentos de Mar Abierto en Expolibro 2012

 La presentación de los libros Un ensayo de patria: anhelos y realidades nacionales de Medardo Mora Solórzano e Historia de los Papas de Luis Mario Chávez, tuvo gran acogida entre el público asistente.


 Medardo Mora Solórzano, Rector de la ULEAM, destacó la vida y obra del escritor Horacio Hidrovo Peñaherrera.


 Medardo Mora Solórzano y familiares de don Luis Mario Chávez.



Parte del equipo de Mar Abierto en el stand de la Expolibro, uno de los mejores (por cantidad y de obras y variedad de títulos) según la prensa del país.

Detalles en la Expolibro 2012

 Expositoras de Editorial Mar Abierto, presente en cada Feria nacional o internacional de libros en la que se participa.


 José Márquez, diseñador gráfico de Mar Abierto y parte del equipo de cobertura en cada feria de libros.


 Una de las expositoras informando al público de la producción de Mar Abierto.


Ecuador TV tras la labor y producción de Mar Abierto.

martes, 17 de julio de 2012

La ciudad de los excesos de Alexis Cuzme


Por Siomara España

Para abordar la obra de Alexis Cuzme TRILOGÍA DE LA CARNE, es necesaria la referencia de dos obras ya conocidas “El club de los  premuertos” y  “Bloody City”, a estos dos poemarios se le suma HEDOR, conformando una triada con la que Cuzme ha decidido lanzarse nuevamente al ruedo de la poesía y presentarnos una obra con la voz a la que ya nos tiene acostumbrados, la irreverencia, tránsito y visión de las calles diagramadas de sangre o de salitre, travesía  y caos urbanos que se intuyen y alinean desde la voz del poeta.
Entre los distintos tratados de la primera parte a la que intitula HEDOR, Cuzme va desestructurando su decir desde esa especie de antebrazos que configuran una triada dentro de otra triada, a las que denomina: SOPOR, ASFIXIA y DESPOJOS, estableciendo así, todo un ritual intuido desde la portada de esta TRILOGÍA DE LA CARNE. 
 
Todo este cosmos poético,  es el resultado de un mismo tema, La Ciudad de los Excesos, La Ciudad Sintética, La Ciudad Hipócrita por donde afianza sus pasos y que va  desestructurando, descomponiendo, desdibujando, destruyendo y evidenciando verso a verso.



Cuzme nos recrea un mundo desde el caos de ésta trilogía, y nos transporta con sus líneas  hacia las mismísimas vertientes de la carne que palpita se expende y subyuga entre la nauseas y el  placer,  donde el cuerpo es el eje suscitador  de los arrojos: “aquí es el edén de la decrepitud material, nada es total”. 

Una alta dosis de sensualidad también nos presenta desde su visión de Homus Eroticus,  la seducción de lo prohibido en la que cae como ente citadino, pero siempre en medio del vilipendio, de la arremetida punzante del caos urbano donde se toma lo ofrecido sin recelos.

Así desde la voz poética recrea el encuentro con su par: “el hedor me penetró su glande soporífico, atracó mi piel, descuajó la belleza que soñé y ya no hubo retorno a la pulcritud” una alta dosis de erotismo sopesan estos versos que continúan diciendo: “crece la extensión, se alarga, profundiza y el humo desde el montículo engaña la putrefacción” seducción y desprecio entre el enjambre de la carne  donde: “se compite diariamente en la hoguera de la botella, el diario o el cartón”. 

Cuzme abandona en “Hedor”, aquello de comprender al ser humano de sus anteriores libros, ahora prefiere embarcarse en una trilogía que va desde la rutina de la ciudad plástica y metálica  con sus  marañas cotidianas,  hasta la alta noche que corrompe en sus excesos, hasta la sangre que atrae a la bestia noctambula y poética, que se arrastra por la escritura donde minuciosamente describe la realidad.

 
Lenguaje trabajado desde y para la poesía, con la inagotable violencia del verbo y la madurez del poeta para decirlo sin industriosos artilugios, más bien, Alexis Cuzme se inclina por exorcizar desde su ser,  con el verbo del desprecio, el mundano sopor de vivir,  pensar y escribir de manera directa y sin procesados crucigramas, porque no hay ingenios cuando se pasó sin remilgos ante: “los tachones adornados de sus registros”, y ahora  logra articular su palabra desde ese yo poético, gravitante y concomitante en cada línea. 



El discurso directo de Blody City, en “Hedor” se torna maleado entre el “Yo” interno y la visión del espejo y su reflejo: “fíjate en mi desolación desmaquillada, paisaje pútrido y calcinado, para el adorno subterráneo. Mírame las huellas abandonadas de líneas para reconocerme. Así vuelvo, así resolví quedarme”.

Las sentencias metafísicas surgen desde la experiencia personal y Alexis Cuzme se cuestiona constantemente sobre la opción de silenciarse ora de la poesía, ora de la vida: ¿Cuánto silencio puede abastecerme? dice, para llegar luego hasta  la reflexión donde  continúa: “la realidad es el ultimátum que espera al final de la tarde”.

Las imágenes recurrentes del mundo Dark no se alejan de la poética de Cuzme, así “El Club de los premuertos” toma su estandarte y camina por esta trilogía de extraños transeúntes, zombis que engullen el despojos de la carne, donde el panteón de las apostasías no solo es el cuerpo yermo del que liban su sangre, sino el espíritu profanado del poeta. Más allá de la carne se intuye la voz del espectro  que se arrastra en medio de la vorágine de alucinaciones: “el cuerpo es el sarcófago oscuro de alfileres  con sangre seca,  ya no hay sangre de donde beber”, no hay vaso que pueda verterse porque el poeta se abandonó ante la fiesta de la carne y profanó su espíritu ante el murmullo: “y se volvió  gusano. Dentro de las cavidades  supuramos más silencio, sangramos más silencio  y nos alimentamos con trozo de hedor … y nació la ira”.



Desde la ira también se construye la poesía,  y Cuzme no abandona su raíz primigenia, de la del “Club de los Premuertos”, la del poeta en medio del metal y el errante espectro vagando entre las sombras,  como tenebrosa criatura busca y encentra el fruto esperado, se adentra en las calles donde: “la noche engulle voces, monigotes de carne, payasos...carcajadas”.

Al leer  “Trilogía de la Carne”  nos encontramos con zonas absolutamente inesperados que pueden o no funcionar dentro del contexto total de la obra, pero que bien podrían ser reeditados para formar por si solos una nueva poética,  apartada incluso de la identitaria  voz de Cuzme, me refiero a estos breves tratados poéticos de ASFIXIA divididos en diez poemas, sin más título que el número que lo identifica. Aquí desde esa subjetivad recuerdo los códices del renacimiento, a Dante con sus significantes numéricos, donde la trilogía da cabida a lo sagrado y la decena a la perfección. Consciente o inconscientemente estos significantes están en esta TRILOGÍA DE LA CARNE,  y en ASFIXIA donde  cada uno de estos diez pequeños “tratados poéticos” nos ofrecen una esperanza después del momento de turbación,  ante el caos de los supermercados como símbolos de expendio de la carne, de las mujercitas sintéticas, de las: “hormigas despiadadas y decapitadoras”.  Ahora,  en un tono melancólico abandona el puñal de los otros versos y discurre casi entre visiones en  una posible vida más allá del lapidario espíritu del poeta.

Un andamiaje tejido entre estos diez poemas lúcidos y evocadores, pero siempre entre  una especie de soledad profana el poeta dice: “estoy en blanco profundo y extensivo, no hay nada al fondo… una oscuridad burlona me espera”.



La asfixia es el “asfalto hipócrita” tras la mancha humana, tras la sangre derramada entre las calles, una ciudad proscrita,  una ciudad de muertos y muertes que desatan un mar de incertidumbres,  “escucho Criminal la muerte desde dos parlantes es más hermosa que correr la cortina y ver a mi vecino agujereado en la cabeza” desde esta ciudad que bien puede ser su ciudad natal, Alexis Cuzme ve pasar la vida desde el otro lado, el lado de la poesía que también salva, y se conjuga la sentencia a manera de premonición porque se intuye el futuro de una condenada urbe donde habitan: “cadáveres danzantes y dispuestos a hablar”.

La voz está cansada de las bagatelas,  por eso se vuelve  sentencia de vida, así ante la mosca de la ciudad relegada dice: “jamás podría continuar ahí, aquí frente a ti, zumbido fúnebre, minúscula muerte estremecedora”.

Celebro la voz antecesora y nueva de Alexis Cuzme, pues la osadía de escribir desde la negación lírica, no está entre los cánones locales de la poesía,  y siempre nos quedará entre los labios, el sabor de la audacia de lanzarse a este mundo de la antipoesía  de Nicanor Parra o de Zurita, de la que se bebe a lo largo de todo este continente poético de nuestra América, Alexis Cuzme también es la continuidad  de dos grandes y transgresores poetas manabitas Hugo Mayo y Pedro Gil. En nuestro país de poetas, de muchos o demasiados  poetas,  la insolencia desde la extrema visión del caos urbano y su desangre, es ligeramente abordado por escritores capitalinos, pero el verdadero puñal, ese que destila sangre viva después de la estocada, solo lo tiene el poeta de esta trilogía.  

Texto leído el viernes 13 de julio en la presentación del libro Trilogía de la carne, realizado en la Urna Norte del Palacio de Cristal, en el marco de la 7ma Feria Internacional del libro, Expolibro 2012, en la ciudad de Guayaquil.

Poesía y nuevas voces desde Mar Abierto




El último de los eventos programados por la Editorial Mar Abierto de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, en el marco de la 7ma Feria Internacional del Libro, Expolibro 2012, se dio con la presentación de las obras Trilogía de la carne de Alexis Cuzme y Palabras para abrir un mundo compilado por Augusto Rodríguez.

El evento se desarrolló el viernes 13 de julio, a las 20h00 en la urna norte del Palacio de cristal (sede de la feria) en la ciudad de Guayaquil.

 Alexis Cuzme y Siomara España.



La poeta Siomara España fue la encargada de analizar y presentar el libro de Cuzme, del cual destacó que el autor “nos recrea un mundo desde el caos de ésta trilogía, y nos transporta con sus líneas  hacia las mismísimas vertientes de la carne que palpita se expende y subyuga entre la nauseas y el  placer,  donde el cuerpo es el eje suscitador  de los arrojos: “aquí es el edén de la decrepitud material, nada es total”.

Asimismo aseguró que el autor denota en su libro un “Lenguaje trabajado desde y para la poesía, con la inagotable violencia del verbo y la madurez del poeta para decirlo sin industriosos artilugios, más bien, Alexis Cuzme se inclina por exorcizar desde su ser,  con el verbo del desprecio, el mundano sopor de vivir,  pensar y escribir de manera directa y sin procesados crucigramas, porque no hay ingenios cuando se pasó sin remilgos ante: “los tachones adornados de sus registros”, y ahora  logra articular su palabra desde ese yo poético, gravitante y concomitante en cada línea.”


 Augusto Rodríguez presentando Palabras para abrir un mundo.


Cuzme en su intervención agradeció a Editorial Mar Abierto y a la ULEAM por confiar nuevamente en él como autor. Brevemente contó como apareció este Trilogía de la carne, de cómo al nuevo poemario Legado de carne se le adjuntaron los antecesores Bloody city y El club de los premuertos, de cómo la carne fue el enlace e hilo conductor que concluyó en un libro que recupera sus primeros poemarios y potencia su poesía. A continuación leyó algunos de los poemas que contiene la obra.

El segundo libro a presentarse fue Palabras para abrir un mundo, muestra de 23 poetas ecuatorianos del siglo XXI, obra compilada por el escritor Augusto Rodríguez, quien compartió con el público cómo se gestó este trabajo y en dónde más se ha publicado, todo con el propósito de dar a conocer a los autores que forman parte de ella. Dos poetas locales, integrantes del taller literario El Quirófano que dirige Rodríguez, leyeron poemas de Carolina Patiño (1987-2007) y Dina Belrham (1984-2011).

Parte del público que asistió a las presentaciones, en primera fila los poetas Freddy Ayala y Cristian Avecillas.