viernes, 14 de septiembre de 2007

Mi vida es mi mayor filosofía





Por: Medardo Mora Solórzano

http://medardomora-reformapolitica.blogspot.com/

Qué puedo decir después de haber escuchado a talentos tan claros, a hombres de pensamientos tan elevados, que evidentemente me hacen sentir más sencillo de lo que naturalmente soy.
Tengo la suerte de ser un buen amigo del actual Presidente de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, que es Marco Antonio Rodríguez, amistad que la hemos mantenido y cultivado, porque pienso que tenemos ideales, principios, anhelos y quizás un espíritu que nos identifica y que no son comunes. He leído a Marco Antonio como un extraordinario poeta y escritor pero ahora que lo escuché realmente me sentí abrumado, y no exagero si me siento empequeñecido al saber que este país tiene mentes superiores que no solamente dicen cosas de ocasión, sino que saben lo que dicen y saben por donde transitan en la vida, gracias Marco Antonio por ser usted el anfitrión de un acto que lo digo con la más sentida sinceridad, no es un acto que lo quise personalmente; aquí frente a nosotros está sentado un joven talento, un brillante escritor ecuatoriano, que por fortuna para la universidad mantense, para la universidad alfarista de Manabí, dirige un proyecto editorial, Editorial Mar Abierto, Ubaldo Gil ha querido, porque él es el autor de los libros no yo, recopilar algo de mi pensamiento en estos textos, y ha tenido la generosidad de pedirle a la Casa de la Cultura que les presente en esta noche fría, pero con la enorme calidez que he sentido de usted Marco Antonio y de estos verdaderos filósofos como el Dr. Fernando Tinajero, porque usted es un filósofo de verdad yo apenas un alumno de Jaime Chávez Granda que fue parte de esta Casa de la Cultura y a quién yo admiré porque fue el maestro que me inculcó en la vida este afecto por la filosofía.
Usted no se equivoca, Dr. Tinajero, cuando afirma de que no soy un hombre amigo de hacer expresiones discursivas, soy un hombre que pienso que las palabras que no tienen algún tipo de coherencia con los actos no tienen ningún tipo de valor, para mí son las actitudes y acciones las que van identificando a la persona. Usted es uno de los hombre Dr. Tinajero, y se lo digo de corazón, que siguen siendo una reserva de esta patria y que nos estimula a quienes creemos todavía en la posibilidad de un mejor Ecuador, a seguir luchando sin ningún tipo de pausas y sin abdicar de nuestros principios porque podamos algún día ver a esta patria que ha sido encarnecida por una serie de audacias y de atrevidos para reducir las situaciones o para conducir las situaciones que hoy en día la mayoría del país lamenta. Pero cuando encontramos a personas de este pensamiento tan extraordinario, de tanto contenido y acerbo de sustento en lo que se dice, realmente nosotros como ecuatorianos de bien nos sentimos estimulados y motivados para seguir en esa línea de actuar de acuerdo a nuestros principios sin el más mínimo renunciamiento, aunque eso significa a veces divorciarnos de realidades que no siempre nos dice que esos principios son los que tienen las posibilidades de tener algún tipo de “éxito” en esta vida. Pero no se trata de eso, si no de no defraudarnos, eso siempre ha sido y será lo más importante en mi vida, el que tengamos a veces las circunstancias de no ser bien entendidos, es circunstancial, lo importante es que tengamos una línea de pensamiento coherente.
No me siento escritor porque no lo soy, me siento simple y llanamente un ciudadano que he dedicado mi vida a actividades que no las he disimulado y no las oculto jamás; he sido una persona que me formé en una profesión (quizás esto heredado de alguna manera de familiares muy cercanos a mí como mi padre) e incursioné en la carrera de Derecho. No me siento de ninguna manera en la vida frustrado, siento que el Derecho bien entendido es una ciencia que nos permite poder transitar con la suficiente seguridad y confianza en uno mismo para sentir que el camino que uno escoge no es un camino arbitrario, no es un camino que nos permite estar sujeto a cualquier señal de retiro que nos va presentando la vida. Soy una persona que por vocación -y esto todavía sigue siendo algo que no termino de explicármelo- me gustó el ejercicio de la docencia (es una vocación que nació estando todavía en cuarto año de universidad) y comencé ejerciéndola en un colegio donde la enseñanza era absolutamente gratuita para alumnos y profesores -los profesores no cobrábamos absolutamente nada-, ese era el colegio Juan XXIII nocturno, anexo al colegio La Inmaculada en Guayaquil; siempre repito que desde cuarto año de universidad nació una vocación por la cátedra que jamás abandoné y la mantengo con la misma intensidad e invariable afecto por sentirme vinculado a esa juventud: a la que he querido entregarle criterios orientadores. De ahí surge este deseo de escribir algo que no lo he publicado, eso sí lo quise escribir pero nunca lo pude publicar porque me resultó demasiado extenso, y que es este exactamente el libro de Filosofía de la vida o la vida es una filosofía, eso tenía una segunda parte que es una recolección de pensamientos que lo fui escribiendo, y de repente Don Ubaldo Gil dijo: esto lo vamos a publicar, lo publicó y me convirtió en autor de uno de dos libros y de no sé cuantos ensayos más que él quiere que aparezcan como que son de mi autoría.
Soy una persona que si se me invita a que diga o haga algo lo digo y hago con el más profundo desinterés, y ahí si me confieso profundamente socrático, es decir para mí donde no hay desinterés no hay virtud, y para mí sin virtud no hay ningún proyecto de vida que valga, lo virtuoso es el punto de partida de una premisa fundamental para cualquier proyecto de vida que una persona tenga. De tal manera que quise entregarles a los jóvenes un texto que conteniendo una serie de conceptos sobre palabras, de repente no son exactamente bien interpretadas ni entendidas, sirvan para orientarlos en este aspecto. Mi deseo es contribuir a orientar a la juventud, con los cuales me encuentro identificado y familiarizado, y soy una persona que nací y me siento vinculado a la actividad del campo, a lo que es ese trabajo que lo sé profundamente sacrificado y donde están los verdaderos marginados de nuestra patria. Ellos sí saben lo que nos enseñó Pancho Villa: “Las tortillas no se hacen con palabras sino con maíz”.
Soy un hombre que creo en ese Quijote que nos enseñó que “Del dicho al hecho siempre existe algún trecho”, porque creo en la posibilidad de que nuestros pensamientos, ideales, anhelos y aspiraciones de ver que la justicia no sea una palabra, una quimera; porque pienso que es posible que luchemos para que la justicia tenga un sitio en la convivencia civilizada en las personas, es que sigo vinculado a la tierra y su trabajo que comienza a las cinco de la mañana y termina cuando el sol se oculta. Entonces sigo en eso, en la cátedra y siendo un hombre que no renunció a ser un profesional del Derecho (me encanta el Derecho y no quiero tener un título que cuelgue en la oficina o en algún lugar de mi casa, sino hacer lo que me enseñaron en la universidad).
Me siento privilegiado al estar en este auditorio con el nombre de tan ilustre hombre de cultura -el Dr. Benjamín Carrión-, estar en este escenario es un privilegio que no imaginaba, menos estando la Casa de la Cultura presidida por un amigo de extraordinaria generosidad y calidad humana, como es Marco Antonio Rodríguez. Así qué puedo decir o agregar, después de haber escuchado, a tan distinguidos pensadores de nuestra patria; agradecerles a todos los amigos y amigas que han venido, a quienes han promovido este acto, decirle a Marco Antonio Rodríguez, Ubaldo Gil, Fernando Tinajero y Marco Xavier Rodríguez, que jamás podré olvidar el gesto de ustedes para conmigo, solamente aspiro a seguir siendo un hombre sencillo y que la vida me regale la oportunidad de continuar siendo un hombre de bien, que nunca abandone aquello que siempre quise: ser útil a los demás y jamás utilizar a nadie. Mil gracias a ustedes por esta magnífica noche que me han hecho vivir.
(Palabras pronunciadas tras la presentación de sus libros Reforma política: anhelos y realidad nacional y Filosofía de la vida o la vida es una filosofía, acto realizado en la Casa de la Cultura Benjamín Carrión en Quito)


Pie de foto: Medardo Mora Solórzano, tras la culminación del acto de presentación de sus libros.

Medardo Mora Solórzano: vida y obra de un arquetipo escaso




Por: Marco Antonio Rodríguez
(Presidente de la Casa de la Cultura Ecuatoriana)


Permítanme unas brevísimas expresiones para transmitir con palabra pensada, sentida y vivida lo que guardo para uno de los más ilustres ecuatorianos de nuestro tiempo, me refiero, por supuesto, a Medardo Mora Solórzano, este manabita, yo diría que latinoamericano, que ha diseñado con su vida y con su obra uno de esos arquetipos cada vez más escasos, esto es un ejemplo de talento y de acción integral a las más altas causas; esto significa que vida y obra de Medardo constituyen un vivo ejemplo para las actuales y venideras generaciones: valores en abundancia, valores intelectuales, valores éticos (eticidad asegurada), valores morales y yo diría que entre estos cardinales valores ese valor de patria.
Muchas veces ecuatorianas y ecuatorianos nos hemos preguntado el por qué Medardo no ha postulado a la presidencia de la República del Ecuador, cómo hubiese honrado ese espacio y digo en el pasado porque ojalá que en nuestro destino histórico inmediato una figura como él conduzca los destinos de nuestro pueblo.
Visionario, generoso, solidario, su universidad es otro testimonio de lo que pueden hacer los seres humanos de bien, inteligencia excepcional y camino limpio en lo que se refiere a su lid vital, a su lid existencial.
Para la Casa de la Cultura Ecuatoriana (públicamente suelo repetir -cuando considero necesario y creo que ahora es menester reiterarlo- no soy, por Presidente que sea de esta institución, hombre de halagos sociales, y lo que acabo de mencionar, es algo extremadamente pensado y genuino) es un verdadero privilegio y un honor -todavía existe el honor y eso hay que guardarlo como la prenda más querida, así como la palabra del hombre, la palabra del ser humano, su patrimonio. Un estadista, un Rector universitario, un dirigente, el pueblo común, deberíamos de honrar la verdad todos los días, como si fuese nuestro único mandamiento- tener a una figura emblemática del país, su sencillez, con toda certeza que es otra lección de vida, le ha impedido aceptar proposiciones en la viña que acabé de manifestar.
(Palabras iniciales pronunciadas por el Dr. Marco Antonio Rodríguez, Presidente de la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión, en el acto de presentación de los libros Reforma política: anhelos y realidad nacional y Filosofía de la vida o la vida es una filosofía del Dr. Medardo Mora Solórzano, Rector de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí)




Pie de foto: Doctor Medardo Mora Solórzano, Rector de la ULEAM, posando junto a la periodista del programa Alfaro Tv. Judit Alcívar.

viernes, 31 de agosto de 2007

Fundamentos filosóficos de la educación entre la ciencia y la filosofía de Luis Aguilera




Fundamentos filosóficos de la educación entre la ciencia y la filosofía
Luis Aguilera

168 páginas
Julio del 2007
ISBN: -978-9978-332-14-6
Registro Autoral: 026983
Colección Tiempos de aprender # 1



COMENTARIO DE LA OBRA

“Conocer, Hacer, Convivir y Ser”

El fracaso de Ecuador es un reflejo, salvo contadas excepciones, del fracaso de su educación, y no tanto por los actores del engranaje: docentes-alumnos-padres de familia-autoridades-contexto social-técnicas y métodos de estudios...- si no porque el y los procesos educativos han sido instructivos, informativos, cognitivos en términos generales, y ha faltado una filosofía o claridad de pensamiento para tener y sustentar misión y visión que como personas, región o país, podamos tener. Han faltado y faltan valores y ética. Y sobre todo la educación no nos ha enseñado a pensar por cuenta propia para poder ser libres de prejuicios, de dogmatismos, de la manipulación de los politiqueros. Y este libro tiene la grandeza de hacernos pensar.
Es un texto minucioso y riguroso en el análisis de la educación ecuatoriana y el planteamiento de una filosofía para poder desarrollarla con alto nivel, solo en la praxis de maestro, y en base a fundamentos bibliográficos y a una vida intensa entregada a la tarea educativa en la que resultados (sin duda muchos le debemos en nuestra formación profesional) así como su aptitud de autodidacto y conocedor de distintas corrientes educativas y pedagógicas, es como el autor -sospechoso de ingeniosidad en filosofía de la educación- logra articular este estudio que le llevó más de cinco años estructurarlo como tal y toda una vida pensarlo, sentirlo y vivirlo; para nuestra editorial es motivo de satisfacción que nuestro académico entregue su trabajo a la comunidad manabita y nacional, y sea prueba honorable de lo que debe ser y hacer un verdadero docente universitario que no improvisa ni se llena de ocurrencias, que argumenta cada concepto y alcanza rigor científico, que está más allá de las motivaciones y emociones esporádicas y circunstanciales, si no que equilibra la racionalidad y el sentimiento para que superemos la naturaleza de lo bueno o malo y logremos sustentar y potenciar el nivel de lo justo (porque es fácil ser bueno pero difícil ser justo) en el análisis de la educación, sus actores, el contexto socio cultural, mucho más ahora que vivimos la era de la Globalización y el Conocimiento. El hombre y las sociedades actuales valen por lo que producen simbólicamente, nuestra riqueza única está en el desarrollo del conocimiento aunque desde luego ningún desarrollo humano es posible sin una educación donde se privilegie la armonía espiritual con uno y con los demás.
Ubaldo Gil Flores



ACERCA DEL AUTOR

Luis Aguilera: (Quito, 1942) Psicoeducador, Magíster en docencia universitario, Especialista en Diseño de Proyectos Educativos, Filosofía para niños, y Administración y evaluación de Instituciones de Educación Superior. Investigador educativo. Ha publicado obras relacionadas con el desarrollo de proyectos educativos, psicología educativa, educación familiar. Ensayos referidos a la autoevaluación institucional y su mejoramiento continuo, al sistema social de rendición de cuentas desde la perspectiva AEIOU, al aprendizaje basado en problemas, evaluación de los aprendizajes desde la perspectiva histórico- cultural, a la autonomía universitaria, a la vinculación universidad – sociedad, a la producción intelectual, entre otros. También es autor del libro Fundamentos filosóficos de la educación entre la ciencia y la filosofía (2007).

jueves, 23 de agosto de 2007

La Editorial Mar Abierto y su apoyo a la literatura, las culturas y la academia universitaria ecuatoriana




Por: Ubaldo Gil Flores

Si partimos del axioma irrefutable que las grandes culturas y civilizaciones crecen y se desarrollan del paso del lenguaje oral al lenguaje escrito, en la construcción de religiones, entendiendo que la poesía tiene un halo místico y sagrado donde el hombre se acerca y se ilumina con Dios, pero además si consideramos que las culturas se desarrollan en las construcciones simbólicas, son los símbolos más fuertes los que permiten que la psiquis social e individual tengan la suficiente fortaleza para lograr que el hombre y la sociedad mejoren.
Dentro de esta línea de pensamiento nace la Editorial Mar Abierto en la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, porque comprendimos con precisión que en la historia de los países desarrollados las editoriales han servido no solo como tamiz y como instituciones donde se fragüe con alto criterio la literatura y el pensamiento universal, sino que también las mismas editoriales han contribuido a la consolidación de la democracia en esa dinámica de financiar, promocionar y fundamentar a grandes escritores, científicos y pensadores nacionales o universales.
En un país como el nuestro de tantas desigualdades en los procesos sociales, culturales y económicos, con geografías que tienen mayores privilegios y ventajas frente al estado, Manabí históricamente ha sido relegada, pero también sus dirigentes y sus contados líderes han hecho poco por contribuir al desarrollo del arte y la cultura, en este sentido nuestra universidad en apenas veinte años ha consolidado varios procesos y estamos convencidos que con esta editorial aunque llevamos ocho años editando libros a penas podemos sentir la satisfacción de que hemos superado algunas limitaciones que como culturas en Manabí no habíamos desarrollado: la cultura del buen decir o el máximo respeto por la gramática entendida como arte y ciencia, la tolerancia frente a otras tesis o argumentos, la predisposición a superar intereses personales o de grupo para pensar en lo colectivo, la necesidad de entender que en el mundo de la globalización y el conocimiento el libro tiene una naturaleza de arte, es una construcción simbólica que puede durar un año o miles de años, pero también es un objeto de mercado que debe estar sometido a las mismas reglas y leyes que impone la contemporaneidad, por ello la necesidad de estudiar los procesos de competitividad, marketing y ventas.
Hablo más como editor que como crítico literario o escritor, estoy metido en el mundo de los libros desde mi más corta edad, siento una sensación extraordinaria al leerlos, escribirlos o editarlos, y sé por experiencia propia, por el amor y pasión que tengo hacia los libros lo que ocurre en nuestro contexto social y sé con claridad porqué no evolucionamos individual y colectivamente con escritores, poetas o científicos que tengan trascendencia nacional e internacional, fenómeno que no es exclusivo de Manabí sino que es un problema nacional y aquí tiene mucho que ver el manejo profesional de lo que también se califica como industria editorial o industrias artísticas.
En nuestro país y más aún en nuestra región un escritor, poeta o académico si es responsable en su trabajo creativo o investigativo, labor que además debe entendérsela como la de ser carpintero, mecánico, pescador, campesino o cualquier otra actividad de sobrevivencia humana, con la única diferencia que el artista o académico debe o tiene una sensibilidad especial, cumple un rol simbólico en la evolución social y en la medida en que sea grande su espíritu y su trabajo se convierte en un patrimonio de su tierra pierde su individualidad para entrar al imaginario colectivo, para convertirse en el alma de su pueblo. Por eso es que hablamos de Cervantes pensado en España o decimos Víctor Hugo y sentimos el genio creador de Francia, o mencionamos a Hugo Mayo y deducimos la grandeza poética de un país y de una tierra en concreto, Manta. Es Hugo Mayo el que nos puede permitir entender mejor todo el engranaje de lo que estoy compartiendo con ustedes, de un puerto de pescadores sin ninguna tradición literaria surge este espíritu rebelde, lleno de ingenio, incomprendido en su tiempo al extremo que tuvo que irse a vivir a Guayaquil y hacer su vida allá, incomprendido en su generación, un hombre extraordinario por su valor y su carácter para mantener firme su ideario estético de vanguardista y su coherencia y consecuencia con su destino de escritor.
Comprendió mucho antes que Truman Capote que cuando Dios nos da un don también nos da un látigo y ese látigo son todas las barreras, las limitaciones personales, las crisis emocionales, la desesperación frente a la soledad de la escritura, el sacrificio de limitarse ante su propio bienestar y de su familia, todo con tal de dejar un legado a su ciudad, su país y el mundo. Claro que Hugo Mayo es un caso excepcional, de valentía, de talento y de genio poético. Pero muchos de nuestros talentos son derrotados por el contexto social y por las limitaciones de nuestra educación y el contexto cultural, en un país donde vivimos con placer sadomasoquista entre la frustración, la queja y la incertidumbre, la mayoría de creadores, como decía antes, si son responsables en su trabajo se demoran cinco años en escribir un libro, otros cinco años en buscar quien les financie el libro y otros cinco años en venderlos, por lo regular de mano en mano, en un contexto donde no hay librerías y donde mucha gente compra libros creyendo que están haciéndole un favor a un determinado autor; es casi un oficio de misericordia y en este conjunto de situaciones aunque haya talentos reconocidos por esfuerzo y temperamentos particulares son pocos los que sobresalen individual o colectivamente, por eso la Editorial Mar Abierto tiene varios planes estratégicos, queremos crecer en conjunto como culturas manabitas privilegiando el sentido de nuestra región y de nuestro país, respetando las diferencias de tesis, actitudes personales o psicologías sociales.
En la foto: Damia Mendoza, tras la presentación de su libro en la sala de teatro Prometeo de la Casa de la Cultura Benjamín Carrión, junto a ella miembros del grupo Ateneo de Quito, y a la derecha el director de la Editorial Mar Abierto, Ubaldo Gil.


Libros de Medardo Mora se presentarán en Quito





La Editorial Mar Abierto de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí y la Casa de la Cultura Benjamín Carrión de Quito, invitan a la presentación de los libros Reforma Política: anhelos y realidad nacional y Filosofía de la vida o la vida es una filosofía del Doctor Medardo Mora Solórzano.
El acto se realizará el jueves 6 de septiembre del presente año, a las 19:00 horas en el aula Benjamín Carrión. Intervendrán en el acto de presentación los doctores Marco Xavier Rodríguez, Fernando Tinajero y Medardo Mora Solórzano, como autor de los textos. Además se contará con la actuación del Coro de la Casa de la Cultura.

martes, 12 de junio de 2007

Teoría del juego




Teoría del juego (poesía), 2007
Fernando Macías Pinargote
112 páginas
Almuerzo Desnudo # 11

Nuevo libro de Dr. Medardo Mora Solórzano


Reforma política: anhelos y realidad nacional, es una serie de ensayos vividos, pensados y escritos en por lo menos dos décadas, como parte de la madurez y la sabiduría que el autor ha desarrollado como uno de los mentalizadores de las autonomías en Ecuador, como creador de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí; este texto es oportuno y no responde a la coyuntura de la Asamblea Constituyente y la nueva Constitución ecuatoriana si no que es el resultado de la coherencia de un liberal de cepa y sobre todo un ser humano que entiende con precisión el manejo de la Cosa Pública en relación con la empresa privada.
Con estilo directo y reiterativo temáticamente el libro nos enfoca, desde un punto de vista vertical y horizontal (al fin de cuentas el autor se declara montuvio ciento por ciento) sobre las autonomías, el problema de la institucionalidad en el país, el análisis de las ideologías, el espíritu confederativo de Bolívar, la independencia de la Función Judicial, la heroicidad y martirio de Eloy Alfaro Delgado, y otros temas desentrañados con objetividad y que pueden ser brújula para los futuros asambleístas.
Medardo Mora Solórzano, académico y pensador, resulta un artista y cientista de la política en el buen sentido de la palabra, porque su conducta y comportamiento han sido políticos pero privilegiando el desarrollo de la academia cuando fue Presidente del CONESUP y en la universidad que creó, y sobre todo porque ante tantos cantos de sirenas, como Ulises, no se entregó, a ningún poder de turno, no comprometió ni su personalidad ni la imagen institucional, al contrario, en las culturas manabitas donde el Ser es altamente emotivo mantiene equilibrio y armonía en el desarrollo institucional y humano.
Llamamos a esta colección de política que inauguramos con este libro: Occidente – Oriente, signos substanciales en la era de la globalización y el conocimiento, porque las corporaciones mediáticas nos están haciendo creer que vivimos en la “aldea global” gracias a las tecnologías pero nos olvidamos de la profundidad ontológica, incluso las crisis político-militares, y la sabiduría milenaria del cercano, medio y lejano Oriente, esto si es que realmente queremos pensar lo universal y vivir lo local.
Como nos legó Alfaro es desde el margen de los poderes imperiales y nacionales como podemos sentir y pensar con claridad, por la desgracia o la gracia de sufrir el peso de la existencia y de la Historia para poder transformarlas.
Ubaldo Gil, Editor de Mar Abierto
Reforma política: anhelos y realidad nacional
Medardo Mora Solórzano
Colección de política Occidente-Oriente # 1
300 páginas