Aquí estamos licenciado Ubaldo, con el dolor a cuesta, entre lágrimas y palabras, no todas han sido las que le gustaban, porque usted era amigo de la palabra verdadera. Aquí estamos maestro para la última reunión del equipo Mar Abierto con usted, diremos que la agenda de trabajo se cambió y que el único punto es que usted ha decidido marcharse por el camino de las estrellas. Y ha sido así de pronto, cuando su sueño de trabajo y empeño eran los libros del 2014, cuánto esfuerzo, cuánta energía, cuánta entrega, rayano en lo obsesivo.
Ahora le
contamos que nos hemos repartido como punto colectivo, los recuerdos, pues allí
todos tenemos lo nuestro, estos no serán editados, porque son ideas y
sentimientos muy valiosos que cada uno guarda con cuidado en su memoria, por
cuanto usted nos enseñó el oficio y tenga la seguridad que con los días serán
desempolvados, y allí en ese cada día estará usted con su palabra inacabada.
Pedro Gil y Ubaldo Gil, en entrevista radial en Quito a propósito de la presentación de su libro "Amor más allá de Madrid". |
De todas maneras
seguiremos preguntándonos, cuán intenso vendrá para sugestionarnos en el
trabajo, esto último fue su presión de vida por mostrar resultados,
por dignificar el hacer, por sustentar un nombre, un membrete departamental que
justifique y demuestre que en la universidad, si se quiere se puede hacer.
Usted amigo de la buena palabra escrita, le faltó contarnos su arrebato por la lectura no fácil, su
apasionamiento por Borges y los clásicos, su largo tiempo entregado a la
narrativa y a cuántas novelas y novelistas accedió, que buen ejemplo de
voluntad, esa información de la que usted con sabiduría y sin pretensiones refería.
Licenciado, sin
duda hay muchas cosas para decir, más es tiempo de decir de su sencillez y
simplicidad en la amistad, de ese empeño de vivir soñando con hijos
profesionales, con una familia cuyo eje siempre consideró a su esposa y con
amigos que correspondan, pero sobre todo que usted amaba la vida a su manera,
que eso era su desafío, que vivió su vida de ciudadano, esposo, maestro, jefe, amigo, sin maquillajes, con la misma fuerza e ideal del justo y verás, siempre a su
manera.
Hoy estamos aquí
ANYELA RIVAS, ALEXIS CUZME, JOSELO MÁRQUEZ,
PATRICIO LOVATO, GINO ZAMBRANO, LEYDY CEVALLOS, y quien habla CARLA MENDOZA: su equipo, sus amigos que conjugan el dolor y piden que usted nos ilumine en el trabajo. Usted estará allí constantemente.
Que ahora que
buscó la paz, esta sea en su espíritu, y envíenos desde el infinito el libro
que se verá obligado a editar sobre ese tránsito de la vida a la muerte y de la
muerte al corazón de las personas que de verdad sí valoramos sus acciones, será
como usted menciona “el escritor y sus batallas” en su libro “Amor más allá de Madrid”, y esta es una más
que ha dejado su huella.
Hasta siempre maestro, hasta siempre querido licen.
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