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martes, 23 de diciembre de 2014

Tres libros para leer en esta Navidad

Como la rueda del tiempo no se detiene, Editorial MarAbierto hace el anuncio de las novedades del Departamento de Edición y Publicación Universitaria (DEPU) para esta Navidad y este inicio de 2015. 
Los lectores de nuestra editorial podrán dejarse atrapar por cualquiera de estos tres textos:
Obras Completas (Ensayos) de Miguel Donoso Pareja; Códices de la traición (novelas), de Gino Martini Robles; y Obras Selectas, de Medardo Mora Solórzano (Filosofía, Ensayos, Cultura, Educación y Política).
 
LOS TEXTOS. Publicar las obras completas de Donoso fue una iniciativa tomada por Ubaldo Gil (+), selección que se centró en los ensayos, los mismos que son de enorme valor y de lectura necesaria para comprender el curso de nuestra narrativa a partir de la divulgación de autores puestos en la sombra y hoy reconocidos.
Códices de la traición es en cambio “un formidable rompecabezas, en el cual se plasma nítidamente la imagen del héroe de una auténtica gesta de un tiempo histórico, apasionante y turbulento, donde una serie de conflictos de todo tipo desgarran al protagonista”, afirma Humberto E. Robles.
La cultura manabita vendrá representada por una nueva entrega del Dr. Medardo Mora, rector de la Uleam, bajo el título Obras Selectas, el mismo que incluye textos de Filosofía, Ensayos, Cultura, Educación y Política. 
Es así como Editorial Mar Abierto y su equipo de colaboradores celebra con todos ustedes estas fiestas de Navidad. Felicidades¡¡¡


Estas son las portadas de los libros que Mar Abierto logró publicar en estas fiestas.

martes, 23 de septiembre de 2014

Presentación del libro “Aprendiendo a resolver problemas y conflictos”, de Luis Aguilera


“La educación integral de seres humanos, capaces de asumir una postura activa en la vida social, es y será una premisa a satisfacer por los sistemas de formación en cada uno de los niveles de enseñanza. Ello implica que se valoren las exigencias de cada momento histórico-concreto y la dinámica de los cambios que se generan, para insertar en cada actividad docente, una visión  de análisis y reflexión sobre las situaciones y problemas que suceden de forma recurrente”.
 
En la mesa constan: Dr. Luis Aguilera (autor), Lic. Guido Vásconez (presentador) y Alexis Cuzme (editor).
Esto dice el Dr. Rafael Tejeda Díaz, editor de la revista REFCale, en la contraportada del libro Aprendiendo a resolver problemas y conflictos, del Dr. Luis Aguilera Andrade, que fue presentado el pasado miércoles 17 de septiembre a las 17h00 en el auditorio 2 de la torre 1 de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, a propósito de la 47 edición de la Feria del libro PUCE 2014. El análisis correspondió ese día al Lic. Guido Vásconez, docente de la Uleam y director del Departamento de Vinculación con la Colectividad.

Este libro fue auspiciado por la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí que dirige el Dr. Medardo Mora Solórzano y editado por Mar Abierto.

La tarde de la presentación de este texto académico, Guido Vásconez dijo: “Luis Aguilera pertenece a una generación de docentes de la ciudad de Manta que ha dejado una profunda y fructífera huella en el campo de la educación. Maestro de larga y connotada trayectoria ha sabido también generar conocimiento que lo ha plasmado en varias obras de su autoría, que como se desprende de su currículo han topado diversos campos de las ciencias humanas como la psicología, la filosofía, la evaluación y la educación superior.

“Aprendiendo a resolver problemas y conflictos” es su obra más reciente, la misma que esta tarde tengo el honor de presentar en este prestigioso centro de educación superior, que con sobrados méritos puede y debe ser considerado como su inolvidable rector  Dr. Hernán Malo lo postuló: una “Sede de la razón”.
 
El Dr. Luis Aguilera mientras se dirigía a los asistentes.
Luego le correspondió al autor dirigirse a los presentes, a quienes explicó muy detalladamente con el apoyo de material audiovisual las maneras de resolver problemas y conflictos y lo importante que será contar con este libro, especialmente dentro del aula de clases. Esta presentación se complementó con la entrega de varios ejemplares del libro a cada uno de los presentes, muchos de ellos docentes universitarios.

Al final el autor autografió los libros a varios asistentes.


viernes, 6 de junio de 2014

Un hombre cargado de mar


Desde este viernes está disponible en la web un libro dedicado a la memoria de Ubaldo Gil (Manta, 1965 - Guayaquil, 2013), el mismo que recoge los textos de varios autores: escritores, artistas, familiares y amigos de quien fue el Director del Departamento de Edición y Publicación Universitaria (DEPU) de la ULEAM y editor del sello universitario Mar Abierto.

El libro lleva por título “Un hombre cargado de mar” (tomado a partir de un texto de Carol Murillo). El libro, cuya versión será solo digital, puede ser descargado en formato pdf en el blog de la editorial, y también se lo puede leer en versión Issuu.

Varios escritos corresponden a los autores Jorge Dávila Vázquez, Medardo Mora Solórzano, Margarito Cuéllar, Diana Zavala, Marco Antonio Rodríguez, entre otros. También incluye varios escritos de Ubaldo Gil.

Los enlaces son:


LIBRO. Esta es la portada que acompañará el libro dedicado a la memoria de Ubaldo Gil. 


martes, 3 de junio de 2014

Presentación del “Príncipe de los canallas”


Con gran satisfacción de los asistentes se llevó a cabo la presentación del libro de narrativa “El príncipe de los canallas” del autor Pedro Gil Flores, el pasado día viernes 30 de Mayo. Evento organizado por el Departamento de Cultura adscrito a la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí.

Si el público esperaba escuchar la poesía como exclusiva del acto, pudo mirar el trabajo dancístico del grupo universitario Prema con un motivo autóctono relacionado con el cortejo campesino durante el baile, situación que llevó a que la música fuera otra protagonista, a partir de que el profesor Hernán Gil le sacara brillantes notas a su saxofón, rematando el popular cantante Napoleón con varias interpretaciones musicales.

En cuanto a la mirada de la obra por parte de los lectores especializados, resaltó un texto a propósito de la poesía de Pedro Gil, presentado por la Dra. Rut Román, profesional que en calidad de Prometeo presta sus servicios en la facultad de Educación de la ULEAM.

Un delegado del Dr. Marco Antonio Rodríguez dio lectura a su apreciación en cuanto al contenido de “El príncipe de los canallas” al que refirió como: La poesía de Pedro Gil asoma en sus historias devenida en cadencia y corriente que nos instan a pensar en una insólita notación musical bronca, áspera, fulminante. Solo que no estamos frente a una escritura de sonidos, ideas, vivencias, sino de turbaciones, heridas, muertes, escisiones y confluencias del ser.

El poeta Pedro Gil hizo lectura de sus poesías y agradeció el impulso dado a esta obra, cerrando el evento el Dr. Medardo Mora, rector de la ULEAM, resaltando la sencillez y transparencia del poeta, con la profundidad y universalidad de su mensaje.
  


miércoles, 7 de mayo de 2014

Editorial Mar Abierto nos trae las obras selectas de Medardo Mora Solórzano

Más de 350 páginas formarán parte de lo que será el libro Filosofía, ensayos, cultura, educación y política - Obras selectas – de Medardo Mora Solórzano.
Esta obra que está siendo impresa por Editogran S.A., comprenderá una selección de los libros Eloy Alfaro un líder del ayer y un ejemplo del mañana; La educación única vía hacia la igualdad; Ensayo de Patria: anhelos y realidades nacionales y Vistazos al Manabí profundo.

En una de las últimas presentaciones de editorial Mar Abierto en Quito, el escritor y crítico literario  Marco Antonio Rodríguez manifestó sobre Medardo Mora que: es un sembrador nato de luz. Por donde ha pasado, su luz orienta y guía. Un ensayo de patria es un libro buido de inteligencia y abundancia de saberes, su lectura reverdece la fe en nuestra patria, pero, por sobre todo, en la especie humana. (…) El estilo de Medardo es, por sobre todas las cosas, luminoso. En él se unimisman inteligencia y espíritu de un ser único que es parte de lo mejor de la historia ecuatoriana.

A continuación presentamos un fragmento de uno de sus libros:

Manabí y su gastronomía
El manabita de tradición siempre fue de buen vivir, elemento fundamental de ese buen vivir es disfrutar de una buena comida, bien sazonada. Los filósofos griegos no estuvieron equivocados cuando sostuvieron que el primero de los placeres humanos es el saber comer, no como expresión de glotonería sino de buen gusto. Los hogares manabitas no sólo  aprendieron sino que privilegiaron preparar una buena comida, su gastronomía es muy variada y de un sabor que satisface al buen paladar; los platos de la mesa de la familia manabita gozaron de una cuidadosa cocción, el horno de madera rellenado de ceniza con comales u ollas de barro incrustados, usando carbón o leña para la combustión, fue una constante en el cuarto de cocina de las casas de campo que es desde donde se engendra el “Manabí Profundo”.

Manabí es un emporio en cuanto a menú u ofertas de especialidades culinarias; si tuviéramos que establecer cuáles son los principales ingredientes que se utilizaron en su cocina, sin duda son el plátano y el maní los más utilizados, y con ellos se preparan los más diversos, deliciosos y apetecibles bocados; como el caso del maní quebrado o la salprieta, esta última preparada con maní y una menor dosis de maíz molido; estos bocados no faltan en la mesa de los manabitas, ambos platillos se los acompaña con plátano, que se los saborea con un buen café pasado que surge de una rica esencia; otro plato muy típico es el “viche”, es una sopa que tiene como principal insumo al maní, que se lo adereza con cualquier marisco: langosta, guariche o cangrejo, camarón de río o de mar, pescado de diversas especies, a ellos se agregan otros ingredientes propios de la región , yuca, camote, bolas de plátano verde, choclo, maduro (a unos les gusta agregar arroz blanco); otro bocado muy típico son las empanadas de plátano que se las rellena con queso, carne molida o   mariscos como el camarón y el guariche. El maní es tan utilizado que se lo usa incluso en ciertos cantones para agregarlo a un ceviche. También son muy propios de la región los llamados “bollos” preparados con plátano y maní a los que se le acompaña normalmente carne de chancho; igualmente la cazuela o torta de maní es un plato a base de plátano, maní y algún tipo de pescado; también son muy sabrosas las torrejas de plátano. No puede dejar de mencionarse las “bolas” preparadas con plátano quebrado saborizados con chicharrón, maní o queso; si a estas bolas se les “unta” (junta) en la parte externa manteca de chancho, les hace aumentar la exquisitez de las mismas.

A base de plátano y maní se preparan los “corviches”, que son muy apetecibles para acompañar un buen café; el tamal manabita lleva maíz y maní, al igual que el “greñoso” que se lo prepara en la zona Sur de la provincia; del plátano también se elabora el caldo de bolas que se las rellena con queso manabita. Al campesino manabita no le falta en su “pandao” o “tonga” (el almuerzo que lleva a sus faenas de trabajo envuelta en hojas de plátano para conservar el calor y sabor), una especie de seco de gallina preparado con arroz, algo de maní y una presa de estas aves criadas domésticamente; en el desayuno en cambio no le falta el plátano y una porción del café manabita, cuya principal característica es el ser filtrado o colado con objetos fabricados para este fin.

Otro producto muy propio de la región que se utiliza en la comida manabita es la yuca o el almidón; que es un derivado de la yuca con la que se preparan los afamados panes de yuca o almidón, este tubérculo también se lo utiliza para preparar la deliciosa torta de yuca cuya saborización con raspadura es única, siendo la yuca también un insumo indispensable para un buen caldo de gallina criolla, lo cual le confiere tipicidad al caldo de gallina que se prepara en Manabí al que se le agrega arroz blanco y si es con “cocolón” mucho mejor, que es otro plato típico de la provincia.

Merece, igualmente, ser mencionado como un bocadillo muy apetecible “el pastelillo”, que se lo rellena con carne de pollo preparada de forma similar al condumio navideño, que es el acompañante indispensable del pavo en Noche Buena, que también se lo cría en el campo manabita.

Manabí, lo hemos dicho, es una región cuyas principales actividades han sido  históricamente la agropecuaria y la pesca, esta última de gran gravitación en la economía del país de nuestros días. Esa realidad explica la gran variedad de platos que se preparan a base de mariscos, se pesca toda clase de pescados (dorado, picudo, cherna, albacora, pargo, murico, mero, robalo, pez espada, lenguado, corvina, caritas, sardinas, pinchaguas, etc.); mariscos como el camarón, concha, guariche o cangrejo, langosta, calamar, pulpo, caracoles de mar, etc., todos los cuales forman parte de la dieta de los manabitas. Existen ciertos mariscos muy propios de la región, como el caso del “chame”, que es un pescado de carne muy blanca originario del valle del río Carrizal, específicamente del sitio “La Sabana” o “La Segua” (actualmente convertido en humedal y zona protegida); se cría en el fango (lodazal), y se lo prepara de distintas formas, pero el más clásico es frito con apanadura de almidón. Igualmente es muy peculiar de Manabí, sobre todo en sitios   aledaños a los ríos Carrizal y Chone, el camarón de río, los más grandes llamados  cacaños” son verdaderas langostas por el tamaño y sus extremidades inmensas que tienen; existen aunque en franca extinción pescados propios de sus ríos, como el guanchiche, la lisa, el barbudo, etc., que los consumen los campesinos que habitan cerca de los mismos. Deben destacarse también como mariscos especiales de Manabí: el cangrejo azul, en la zona Norte (Pedernales y Cojimíes); el spondilus, que se lo encuentra específicamente en la zona de Salango, muy cerca de Puerto López; donde también se pueden encontrar los percebes, uno de los mariscos más apetecidos y cotizados en España.

Si Manabí ha sido y sigue siendo la provincia de mayor población ganadera, es obvio que los productos derivados de la leche sean de acentuada presencia en la gastronomía manabita, destacándose el queso manabita, que fue, junto al sombrero de paja toquilla, los dos productos pioneros en las exportaciones ecuatorianas; el queso tiene varios estados de preparación, más consistente utilizando mayor cantidad de sal gruesa para una mayor duración, más tierno con sal más granulada, la cuajada que se la prepara con sal refinada, esta última tiene una contextura bastante blanda. Con la cuajada se prepara otra de las delicias más peculiares de Manabí, el suero blanco, una especie de sopa de leche que se la sirve con plátano verde o maduro, según la preferencia del comensal. También con la cuajada se prepara un postre acaramelado que solo es posible concebirlo por el ingenio de aquellos manabitas de cepa; igualmente de la leche se extrae la mantequilla “blanca” que adquiere un singular sabor envasándola en canutos (pedazos de caña guadua verde). De los lácteos se elaboran deliciosos postres como la espumilla, que tiene un sabor único que se la prepara con leche y huevo de gallina criolla; con iguales ingredientes, pero con distinto tiempo en el hervor de la leche, se prepara la caspiroleta, los flanes de varios sabores, entre ellos uno muy especial: el flan de café, el manjar (dulce de leche) que es la base para varios bocados como los famosos limones rellenos de Rocafuerte, el pan de dulce relleno de manjar, la natilla que se la prepara poniéndole un poco de maicena; de la leche se elaboran los alfajores, helados de leche de vaca y una bebida también muy típica de la región que es el rompope, que se lo prepara con leche y huevo de gallina criolla, al que se le agrega un poco de aguardiente; pues debe recordarse que Manabí, en épocas pasadas tuvo varias destilerías que producían el más puro aguardiente o el guarapo que es un aguardiente más crudo, mas fermentado, al que todavía no se lo ha terminado de destilar.

Al hablar de postres o de comida dulce no pueden olvidarse los muy conocidos dulces de Rocafuerte que son preparados con muy buen sabor en varios cantones; debiendo mencionarse los turrones rellenos con maní molido y cubiertos de una cobertura azucarada, los troliches, las cocadas, las galletas de almidón, los suspiros con una pizca de limón o preparados con coco rallado, el bizcochuelo lustrado que se lo baña con clara de huevo batida y azucarada y son una verdadera delicia; en la misma Rocafuerte ciudad de hondas tradiciones todavía se encuentran “los prensados” o “raspados”, preparados a base de hielo raspado y jarabe de diversos sabores, también son muy típicos, las tostadas de chicharrón. Existen otros dulces típicos como el dulce de pechiche, el dulce de grosella (es agridulce de sabor único), el tamarindo cocido, que se lo usa más para preparar un jugo de lo más refrescante y que sirve para limpiar el intestino. Tampoco puede dejar de recordarse la chucula de maduro, el arroz con leche, la colada de plátano y ese chocolate que se lo preparaba de un cacao sin mezcla alguna, ya casi no se lo produce y es difícil encontrarlo; no puede olvidarse ni dejar de mencionarse una bebida muy usada en las fiestas del campo manabita, la chicha de maíz preparada con un poco de esencia de vainilla, es la bebida infaltable en los festejos campesinos.

Si Manabí es dueño de una naturaleza exuberante no puede dejar de mencionarse que aparte de las aves de corral, que forman parte de su comida típica, como la gallina, el pato, la paloma de castilla, el pavo, la gallina guinea, que se las cría en las casas de campo, existen aves silvestres que han sido y siguen siendo la atracción de los cazadores, como el patillo, la maría, las palomas, el venado que no deja de ser otra de las distracciones de los cazadores en Manabí; aparte de aquello, hay zonas donde se cría el chivato (chivo), cuyo hábitat natural son zonas secas aledañas al mar en la zona Sur de Manabí y la Península de Santa Elena.

Su territorio que ha sido y sigue siendo entre árido y montañoso, ha sido especial para el cultivo de frutas, como la sandía, el melón, la badea (se la cultiva en tarimas caseras), el mango, la papaya, el ovo, la piña, naranjas, mandarinas, toronjas, limón, la guanábana, la guayaba, el zapote, la chirimoya, el mamey (hay una especie que se la llama mata serrano), la guaba, son entre otras frutas, muy cultivadas y muy disfrutadas por los manabitas; “la naranjada” preparada con naranjas y un poco de agua e hielo es una muy refrescante bebida, así mismo son muy típicos en Manabí los jugos de badea y guanábana que son de sabor exquisito. Igualmente se producen verduras típicas de las cuales el frejol tierno y el haba verde o seca, se los utiliza para preparar deliciosos complementos de una buena comida, como el caso del caldo de haba o una ensalada de frejol tierno o “jecho”.

Siendo Manabí una provincia de gran producción es lógico que la cría de porcinos sea parte de la vida de hombres de campo, incluyendo a los que se han venido a vivir en la ciudad que siguen criando chanchos, pese a la prohibición expresada por las autoridades. Del cerdo se preparan las morcillas y las longanizas muy apetecidas entre las familias manabitas y se prepara como algo especial el horneado de cabeza de chancho, cuyo principal ingrediente es justamente el maní; también, es tradicional que Manabí utilice la manteca de chancho para frituras, y de las lonjas de manteca se extraen los chicharrones a los que nos referimos anteriormente, que servidos con bolas o plátano asado son simplemente algo para no olvidar y repetirse constantemente. La guanta es una especie de pequeño cerdo silvestre cuya carne es muy deliciosa y todavía es posible encontrarla en El Carmen.
No es exagerado afirmar que cuando un manabita se refiere a su comida, escucharlo expresar: “que se le hace agua la boca”.

El autor.- Medardo Mora Solórzano (Ecuador, 1942) Dr. en Jurisprudencia, Rector fundador de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, ex-Alcalde de Manta, ex-presidente del CONUEP y luego CONESUP (Consejo de Universidades y Escuelas Politécnicas). Fue nombrado Doctor Honoris Causa a la Excelencia Educativa 2005 en Punta del Este, Uruguay.
 
Este libro también formará parte de las Obras selectas de Medardo Mora Solórzano, rector de la Uleam.


miércoles, 6 de junio de 2012

Alfaro y Plaza, pasión y traición

Ilustración de José Márquez



Medardo Mora Solórzano

He realizado una lectura rápida del libro que con el auspicio de la  Editorial “Mar Abierto” de la Universidad Laica “Eloy Alfaro” de Manabí,  publica el intelectual manabita Gino Martini Robles, libro en el que  enfoca, con amplios y claros criterios, dos actitudes que sin duda tienen una estrecha vinculación con los comportamientos humanos: la pasión y la traición, la pasión capaz de generar las más encendidas  emociones o las más desconsoladoras vivencias, la traición que solo genera decepciones, desengaños, desprecio, resentimientos, rechazo, por la bajeza de esa injustificable e inaceptable actitud, de quienes no son capaces de tener la más elemental consecuencia para los que les han extendido su mano generosa y su amistad sincera y sin condiciones.

La obra que tiene un bien hilvanado sustento literario, está combinada con análisis de orden histórico, desarrolla las motivaciones y consecuencias de la pasión y la traición, describe sus características y las personifica con actores de la vida real, procurando poner en evidencia estas actitudes, para un  entendimiento de las reacciones humanas o las realidades sociales. El autor con pensamiento creativo y novedoso, analiza estos dos aspectos, vinculándolos al más transcendente proceso de transformación y construcción de un nuevo Ecuador que se produce con la  Revolución Alfarista de fines del siglo XIX y principios del XX, proceso encabezado por un extraordinario ser humano y líder competente, de vastos conocimientos y clara comprensión del heterogéneo tejido social,  como lo fue el General manabita Eloy Alfaro Delgado, además de histórica,  la obra tiene la virtud de ser narrada con un estilo literario del género de la novela,  el autor demuestra ser poseedor de un pensamiento que permite captar la curiosidad del lector, de despertar su afán por conocer.  Haciendo gala de buen uso del lenguaje relata episodios de una etapa de la vida republicana, en la que están presentes la ironía y la crítica mordaz para  lograr una bien sazonada narración, el indispensable ingrediente con una buena dosis de comentarios o análisis que apuestan por la sátira de buen gusto, por la incorporación del humor, que tanto atrae a quienes gustan de la lectura de algo descrito con inteligencia, con el debido conocimiento de episodios y partícipes, que  permitan ser sarcástico en el análisis de algún acontecimiento o personaje a los que se refiere.

La pasión de Alfaro por construir una mejor patria, su vehemencia porque  brille la justicia, su lucha para que la libertad sea un derecho inseparable de la vida de las personas, su invariable anhelo porque la igualdad de derechos y oportunidades sea una alegre realidad, su sueño porque la armonía social sea el indispensable insumo para cultivar un ambiente de paz, su firme convicción porque la honestidad jamás deje de ser práctica permanente en la conducta de las personas, su propósito confeso y militante porque exista un país que garantice a plenitud el pleno goce de los derechos y garantías fundamentales de las personas, su adhesión sin renunciamientos ni falsos pudores porque la  dignidad sea un atributo que forme parte de la vida en sociedad, su creencia sin dubitaciones porque exista una conciencia civilizada que respete derechos y se asuman concomitantemente responsabilidades, ese Alfaro que le confía a Vargas Vila, que sabe que los pícaros, los fanáticos, los farsantes, los desleales, lo traicionarán y  asesinarán, el que con clara visión de lo que es la conducta humana y sus contradicciones, sabe que su sangre derramada levantará al país. La pasión por servir a sus semejantes, lo lleva a exclamar “la muerte no es nada, pero vivir vencido y sin gloria es morir cada día”. A esa postura de un hombre íntegro, idealista, merecedor de la confianza colectiva, se opone la del “amigo” que busca aprovecharse, que abusa de la sinceridad y buena fe, aquel personaje existe y es el que termina haciendo víctima de su actitud repulsiva a quien lo ha servido, ese “hombre hiena” que muestra sus dientes con una sonrisa falsa, cuando ataca a quien le ha brindado confianza, es el que no vacila en adular y hasta parece amable, pero en el interior de sus oscuros sentimientos está preparando el ataque a su benefactor, ese ser normalmente mediocre pero ambicioso de poder o dinero, es en la obra de Gino Martini Robles, representado por el general Leonidas Plaza, a quien Alfaro distinguió con su amistad y aprecio, ese “Placita” como lo llamaba inicialmente, es el que según el autor, por su desmesurada ambición de poder traiciona a quien le permitió crecer y formarse bajo su tutela, bajo su sombra, los hechos delatan la ambición de Plaza, aprovecha su buen físico y presencia y se casa con una miembro del feudalismo de la Sierra, por su cercanía y con el apoyo de Alfaro se hace Presidente del país, en el ocaso de Alfaro saca las garras y en la división de las huestes liberales mata a su contrincante el General Julio Andrade.
 
 Lo antes expuesto hace que el libro de Gino Martini Robles, se convierta en una valiosa contribución a la bibliografía de nuestro Manabí, que afortunadamente ha tenido personajes que con su intelecto, no solamente se han destacado al interior de los linderos provinciales, sino que han gozado de un reconocido prestigio nacional e incluso han traspasado con su producción intelectual, por su contribución a las mejores causas sociales, las fronteras patrias. Concluyo afirmando sin reservas, que es un libro que merece ser leído como  importante aporte a todo lo que vivió el país durante la Revolución Liberal que triunfa en 1895 y termina con la muerte de Alfaro en 1912, con posterioridad a aquello, el rostro social y humano que le inyectó Alfaro, degeneró en un liberalismo mercantilista e individualista, en el que el interés privado y el apetito por enriquecerse de unos pocos, sepultaron todo vestigio del proceso auténticamente revolucionario mentalizado y liderado por el inmenso General de Montecristi.

(Prólogo del libro "Eloy Alfaro y Leonidas Plaza, ¡Pasión y traición!" del escritor Gino Martini Robles, y que editorial Mar Abierto estará publicando en los próximos meses)