lunes, 5 de octubre de 2015

Hacia una poética de la desmemoria: reflexión en torno al libro Códices de la traición

Patricio Lovato (representante de Mar Abierto), Cristian López Talavera (presentador de la obra) y Gino Martini Roble (autor).

Por: Cristian López Talavera

¿Cómo enfrentarnos a la curiosa llave de la que tanto hablaba Borges? ¿Cómo espantar los miedos que conlleva aquella palabra olvido, eco reminiscente de lluvia muerta? Habitando esa ausencia, abrazando la presencia tardía y lejana. Transformarla en conocimiento. Habitar esa ausencia y enfrentarse al poder que todo lo convierte en olvido, en falacia. Por eso, el habitar esa ausencia hace que generemos una escritura del olvido, que ejerzamos la práctica de la memoria como la lucha ante el poder, que intenta dominar nuestros cuerpos, nuestras mentes, pero también quiere ejercer control sobre lo que leemos. Qué importante se hace, en estos duros momentos, habitar la ausencia, porque así daremos a nuestro discurso memoria, que conllevará a relato, a una escritura del olvido, a una poética de la desmemoria, porque de los retazos de historia, el quehacer literario generará un saber, que dará luz a esta lacerada identidad.

Pero ¿cómo formamos identidad, dentro de la crisis de memoria que sufrimos en la postmodernidad? Me atrevo a decir por medio de la (re)construcción de la memoria histórica-cultural, la que va más allá de recrear actores sociales e historias concretas, la que no interviene en los pasados science fiction o esas memorias que en su interior guardan referencias culturales mediatizadas. El kitch como parte de un imaginario colectivo mundial. Ante esto, la labor del escritor es preponderante en generar una (contra) escritura decisiva. Recuerdo versos del poema Descripción de la mentira, de Antonio Gamoneda: “¿Qué harías si tu memoria estuviera llena de olvido?/ Todas las cosas son transparentes: cesan las escrituras  y cae lluvia dentro de los ojos”… La labor del escritor es romper la agonía del vacío, donde se establecen las fauces del olvido, que ha llevado el exceso de memoria instrumentada, la que no permite al ser humano actuar, pensar, y re-crear cada episodio.


En este terreno reflexivo se inserta la novela Códices de la traición, del escritor Gino Martini Robles, novela, que en base a dos personajes antagónicos: Eloy Alfaro y Leonidas Plaza, intenta desmenuzar cada hecho del pasado y relatar, objetivamente, la desmemoria de un hecho trascendental en la construcción de esa memoria histórico-cultural.

Gino Martini Robles compartiendo con el público la experiencia investigativa y de escritura de sus novelas.

La novela está integrada por tres partes indisolubles: Leitmotiv, Códice del General (La pluma del cóndor), y, Eloy Alfaro y Leonidas Plaza (Pasión y traición).

En la primera parte, el Leitmotiv, Gino Martini, intenta explicar las razones del porqué publicar Códices del General, utilizando la primera persona bucea su experiencia del desarraigo de la patria que lo vio crecer, y siente en la ausencia la destrucción de los ideales de libertad que aquejan a su pueblo. Intenta conciliar memoria y olvido:

“Habitualmente se insinúa que los poetas y escritores nacen de la desventura y de los tormentos espirituales. En los momentos en que escribo, mis tormentos son mucho más acerbos que los de cualquier otro.” (pág. 18)

Desmitificar a la historia como mera representación del pasado. Un error en que la historia se ha quedado sumergida, error que acarreamos los maestros de secundaria y seguimos llevando en los estudios universitarios, el “memorizar” hechos del pasado y trasladarlos a un papel, llámese prueba o trabajo escrito. El incurrir al hecho del pasado como mero hecho individual y no comprendiendo que la historia es una creación social; en palabras del sociólogo francés Maurice Halbwachs, “la historia es un lenguaje… una creación colectiva”. De este modo, labor del historiador es recordar y, al mismo tiempo, recrear un marco social. Gino Martini Robles lo entiende y escribe Códice del General (La pluma del cóndor) desde esa lógica. Para esto emplea estrategias narrativas preponderantes. Intercala la primera con la tercera persona para objetivizar la ficción literaria: Un narrador omnisciente, testigo de la travesía de nuestro personaje, a través del tiempo, su infancia y su recorrido por el tren (símbolo de libertad y esclavitud); pero también, el narrador autobiográfico que dialoga con el lector sobre los acontecimientos que generaron su paso por el mundo. Esto en códices que él deja como testimonio.

Ejemplos:


“En la habitación contigua, los detenidos encabezados por Eloy Alfaro, a través de una frágil pared de enquinche, escuchaban en silencio el juicio y la lectura de la sentencia: “Dieciséis años de prisión y la deshonra. Despojándolo de su grado militar”. La causa: “Alta Traición a la Patria”. Montero protestó, no se consideraba traidor. En los bajos del Palacio de la Gobernación, el populacho pretendía subir entonando: “¡Muerte! ¡Muerte! ¡Muerte al tigre de Bulubulu!”

Martini Robles autografiando uno de sus libros.


También:

“– ¡Ah, los hermanos! Tiempos aquellos los de Montecristi, en los campos, en el cerro, el centinela, la escapada a la cascada de “la papayita” y el baño con la refrescante agua que cae desde lo alto del cerro. En la finca, la montaña. En la mar las ballenas con su inmensa joroba y las preciosas spondylus en la isla de La Plata-.”

Gino Martini no deja cabo suelto en su relato, vincula al personaje con la época en que vivió, pero sin dejar a un lado el género literario al que pertenece la novela. A decir de Lucien Goldman “existe una homología rigurosa entre la forma de la novela… y la relación cotidiana de los hombres con todos sus elementos” (Goldman en 14 novelas claves de la literatura ecuatoriana. Sacoto: 37)

El relato tiene una trama lineal. Inicia con una negación: “¡Ya no soy yo! Escribe el General Eloy Alfaro, presagiando que en la orilla de su vida ya no hay verdades para él…” así la narración va desatando hechos poco conocidos en la vida de Eloy Alfaro. Su niñez y juventud. Sus primeros pasos en la consciencia política. Sus primeras estrategias y sus primeros enemigos. Su vida en la cárcel. La llegada de García Moreno al poder. Su incesante lucha: el tren, símbolo de libertad y ensimismamiento en uno mismo. La vejez.

“Las vías del tren corren paralelas al torrente de un río y las pendientes se elevan, anunciando los prolegómenos andinos. En el exterior del vagón se divisa una cada vez más angosta depresión de escarpadas inclinaciones predominando cumbres de quiméricas siluetas. El General lo percibe con el continuo bamboleo del tren, que no le consiente prender un cigarro para combatir el frío. Los oídos han empezado a taponársele y va sintiéndose aislado de toda sensación. Solo cuenta con su memoria para reconstruir su pasada y azarosa vida.”

Códice del general, tiene un epílogo donde relata la muerte del General, pero también da una pequeña semblanza de los logros del Eloy Alfaro. La novela finaliza con la frase inicial, en voz del protagonista: “¡Ya no soy yo!... Soy el pueblo”.

La tercera parte, Eloy Alfaro y Leonidas Plaza (pasión y traición), tiene como escenario Quito, la ciudad capital, y a dos personajes; Eloy Alfaro, Presidente Constitucional del Ecuador, y su antagonista, Leonidas Plaza, que en los círculos capitalinos fue visto como un espía, pero también un ser humano alegre y vivaz, que conoce todo sobre Alfaro.

Interesante del relato, es como Gino Martini conflictúa a los dos personajes, dentro del territorio de la pasión y traición (simbolizados en el imaginario del poder). Eloy Alfaro cuidando el poder desde Quito; y Plaza, atacando desde Cuenca. Pero también, la primera Asamblea Constituyente, que da inicio a la doctrina liberal.

La narración de Martini tiene valores grandes, una de ellas es rescatar el dicho quiteño: “Reconoce Alfaro, en relación a la promesa de Plaza, a la cual sus amigos la llamaron El juramento del Panecillo. Aseverando que Placita quería mantener las manos en la masa”. Todo esto, en contextos importantes, como el negocio de Alfaro con Archer Harman, para la construcción del ferrocarril, el hilo conductor de esta narración. El ferrocarril como libertad y condena.

Dejo un terreno abierto para la lectura y la reflexión que desde este libro se haga. Y este Códices del general, como poética de la desmemoria, deja sentado un debate en los temas culturales y políticos, porque hay que entender que la memoria, como reflexión social, genera una batalla ideológica grande en momentos de olvido.
(Texto leído en la presentación del libro Códices de la traición, realizada el martes 29 de septiembre en el marco de la Feria del Libro Puce 2015, en la ciudad de Quito).


Fotografías: José Márquez.

martes, 29 de septiembre de 2015

Irreverencia y pensamiento crítico en la obra de Miguel Donoso Pareja

Freddy Ayala Plazart, leyendo su texto.

Por: Freddy Ayala Plazarte



Es una complacencia, en esta ocasión, haber sido invitado por la Editorial Mar Abierto a dar estas palabras sobre la obra ensayística del gran escritor ecuatoriano Miguel Donoso Pareja, a riesgo de que esto apenas permita dimensionar la magnitud de su pensamiento y que, por tanto, se trate de un autor consagrado y reconocido en la literatura ecuatoriana y latinoamericana. Muchos críticos y lectores se han acercado a su pensamiento, y seguramente lo seguirán haciendo, en buena hora que esto suceda. De mi parte, ante ustedes, solo pretendo, desde mis palabras, aproximarme a las motivaciones históricas y culturales, de este importante escritor, novelista, ensayista, poeta, narrador, crítico literario, antólogo.

Pienso que si uno viaja por un siglo de ideas y alcanza a recoger los vericuetos de una época, con el interés de traspasar los límites de lo que la realidad muestra, entonces, la posibilidad radica en utilizar el pensamiento y el lenguaje como instrumentos para poner en cuestión lo que un tiempo oculta: oculta pensamientos, oculta lenguajes, pero también el lenguaje y el pensamiento permite desocultar otras identidades. La vida, podría decirse, es un discurso imaginado, hablado y escrito, para ser vivido, para sucederse en ella misma y, por excelencia, un relato sumido, de cierta manera, a los actos inconscientes.

Esto es algo que a Donoso Pareja le ha sucedido a lo largo de la narrativa ensayística que ha publicado, con acierto, la Editorial Mar Abierto, esta obra nos demuestra que no es tan sencillo indagar en el inconsciente de una época, mucho menos entrar al debate socio-cultural de lo que caracteriza lo ecuatoriano. Una sociedad contrastada por la identidad, en la cual el autor se preocupa, entre otros temas, por explorar la identidad como esquizofrenia, partiendo de temas políticos como la territorialidad, lo tradicional, lo heroico, lo republicano, lo moderno, la apropiación, lo afroecuatoriano, lo indígena, lo mestizo, lo criollo, el fútbol, la migración, la música ´nacional´, la gastronomía de la región sierra, costa, Amazonia, el lenguaje coloquial; a veces dando referencias en torno a las yuxtaposiciones como el quichua y el castizo (castellano), que forman en conjunto parte del modo de vida y del hablar en las regiones del litoral y de la serranía.

En varios pasajes del libro, uno puede comprender el espíritu combativo de Donoso Pareja, su irreverencia a un problema nacional, histórico, arraigado en el imaginario social, suscitado por el regionalismo: costeño y serrano; “Yo soy el chullita quiteño” “Guayaquileño madera de guerrero”, dice en un fragmento de las canciones, que cita Donoso Pareja), con todas las paradojas y discordancias que esto implica. Al hablar de estas dos ciudades que llevan el protagonismo político, intelectual, social y mercantil en el país. Un país, en su constitución, necesita estas paradojas, véase por ejemplo que La Habana es la capital de Cuba y que Santiago de Cuba (ubicada a 18 horas, en bus desde La Habana), es la ciudad donde empezó verdaderamente el espíritu revolucionario. Lo mismo sucede con Lima, la capital del Perú, donde se archivan y se concentran instituciones patrimoniales del Estado, y que algún momento el Qosqo (mejor dicho Cusco, ubicada a 22 horas de viaje en bus desde Lima), fue la capital del imperio incaico, considerada el centro del poderío del Tahuantinsuyo, y que posee gran parte de centros arqueológicos más visitados del país.

A donde quiero ir con esto, es a que las ciudades son las embajadas de los saberes y los conocimientos, de los ideales, y las utopías que transforman a una colectividad, sean estos tradicionales o cosmopolitas. Las sociedades, asimismo, han aprendido a adaptarse a los cambios tecnocráticos, tecnológicos de una época, con sus paradojas culturales. Ecuador, sin embargo, es un país que se ha construido innegablemente desde la división antes que la unión. Ya decía Adoum que el regionalismo en lugar de enriquecernos, más bien nos ha divido. Es cierto, que la colonización nos ha marcado en varias dimensiones étnicas, genéricas, raciales, de clase social, y que estas problemáticas han generado rupturas, fragmentaciones, tomas de poder y de decisión. Por ello, el Donoso Pareja, fundamenta sus puntualizaciones de la identidad en torno a la obra de Jorge Enrique Adoum: Ecuador: señas particulares, así como referencias del filósofo Bolívar Echeverría, Alejandro Moreano, Eugenio Espejo, del padre Juan de Velasco.

Pero, ¿cómo afecta la identidad regionalista en el pensamiento crítico de Donoso Pareja? Quizás, por esto, el autor recurre a la literatura ecuatoriana, como el campo del conocimiento y del saber para reflexionar los problemas sociales, económicos, políticos, culturales, étnicos, que muchos escritores ecuatorianos han evidenciado en sus obras. Los ensayos: Los grandes de la década del treinta, Nuevo realismo ecuatoriano: la novela después del treinta, Novelas breves del Ecuador, son, para Donoso Pareja, relatos claves en la comprensión de la identidad ecuatoriana. Puesto que ahí está contenida gran parte de las paradojas entre lo rural y lo urbano, el mito y la razón, la oralidad y la escritura, el campo y la ciudad, el campesino y el ciudadano. Aquel nostálgico Ecuador de los años 30, en proceso de industrialización, de instauración de instituciones del Estado, pero, a la vez, de insurgencias en movimientos obreros, que inspiraron obras trascendentales como: Las cruces sobre el agua de Joaquín Gallegos Lara, Baldomera de Alfredo Pareja Diezcanseco, Los Sangurimas de José de la Cuadra, o Un hombre muerto a puntapiés de Pablo Palacio, y que dicha literatura hacia los años 60-70 fue retomada por el movimiento Tzántzico, con matices de protesta, en solidaridad por la condición socio-económica del obrero, el indígena, el afro.

La obra publicada por la Editorial Mar Abierto en la cual Donoso Pareja recurre a la literatura, como tema principal para sus meditaciones y reflexiones, en varios ámbitos, constituye, de este modo, un referente para estudiar el pensamiento social, cultural, narrativo del Ecuador, ya sea como crítico, espectador, y con la nostalgia de haber estado exiliado 18 años en México, el autor toma conciencia de la época y de la memoria colectiva e individual. Acaso cabría aquí decir como Jorge Carrera Andrade, que es un País secreto.

Pienso que el pensamiento de Miguel Donoso Pareja debe ser tomado como fuente de conocimiento en la comprensión de nuestra identidad nacional: polémico, aceptado, o puesto en discusión, pero esa, precisamente, es la tarea de un escritor en la sociedad, entrar al debate con su pensamiento y con su obra. Austin, en este sentido, decía que: decir es hacer, escribir es hacer.   

Así, Donoso ha entrado en diálogo con la historia de los pensadores ecuatorianos, desde su posición de escritor, pensador, crítico, ciudadano, habitante, de un país heterogéneo, intervenido por los gobiernos de turno, como también enriquecido por el folclor, y las expresiones culturales, fortalecido por el ritmo de sus habitantes.

Habría envejecido el cuerpo del maestro, no así su pensamiento, y el impulso de un tiempo, de una época, queda en quienes finalmente estén impulsados a difundir su pensamiento. Quién mejor que los lectores para transmitir el pensamiento de un escritor como Donoso Pareja, quién mejor que nosotros para inventar ese cajón de la memoria oral, tan nuestra. Estoy convencido de que así como la historia de la historia, la historia de las ideas, la historia de la imaginación (si es que la hay), la historia de lo ausente, la historia de los historiadores, llegará el momento de volver a leer este libro. Pido un aplauso a la memoria de Miguel Donoso Pareja, uno de los grandes de las letras ecuatorianas.
(Texto leído el lunes 28 de septiembre, a propósito de la presentación del libro Obras completas, ensayos, del escritor Miguel Donoso Pareja. Presentación realizada en el marco de la Feria del Libro Puce 2015)

Empezó la Feria del Libro PUCE 2015

Estand de la editorial Mar Abierto.
 


Editoriales y libreros que representan un amplio espectro de la industria editorial y de distribución del país, se dieron cita este lunes 28 de Septiembre del 2015 convocados por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) para celebrar una nueva Feria del Libro. Hasta este campus académico llegó la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, con su adscrito Departamento de Edición y Publicación Universitaria (DEPU) y más de cincuenta títulos tomados de su catálogo de producción. 
 

Parte de los expositores de editorial Mar Abierto.



Los estudiantes fueron en inicio los visitantes a los espacios dispuestos para la exhibición de libros, allí los esperaban miles de publicaciones relacionadas con especializaciones al interés de su conocimiento y carrera, títulos de obras literarias tan diversas, e incluso autores independientes, dispuestos a satisfacer su curiosidad en los contenidos. Llegaron luego los docentes e investigadores y las conversaciones ampliaron temas.

 

Paúl Puma, Alexis Cuzme y Freddy Ayala Plazarte, en la presentación del libro Obras completas, ensayos, de Miguel Donoso Pareja.



Conferencias magistrales y presentaciones de libros se llevaron a cabo en salones anexos a la plataforma de exhibición, con docentes y representantes de fondos culturales y casas editoriales de tradición. Justamente para este lunes, se realizó la presentación del libro de Miguel Donoso Pareja, Obras Completas (Ensayos), publicación del sello Mar Abierto, que llenó completamente la sala. La Feria de Libros de la PUCE durará hasta el viernes 2 de Octubre del 2015.
 

Asistentes a la presentación del libro Obras completas de Miguel Donoso Pareja.

Texto: Patricio Lovato
Fotos: José Márquez