martes, 19 de julio de 2011

DEDICADENCIA

El público atento a la lectura de España.



Por: Siomara España

Para abrir el dialogo con la poesía de Ernesto Intriago inevitablemente pienso en: “Gimen de amor los muertos, su primer poemario, donde la melancolía y candorosidad son los referentes con que aborda su inicial palabra poética, textos con los que se lanza a la tarea de escribir poesía.

Desde entonces hasta hoy Ernesto ha trabajado y presentado sus poemas en múltiples antologías, revistas, recitales, y cada vez con más fuerza su nombre ha ido afianzándose dentro del grupo de novísimos escritores ecuatorianos, sin duda alguna en un país donde los escritores jugamos al juego de los lobos voraces, el hecho de que Ernesto tenga ya un espacio, un territorio marcado por su poética, nos habla de la valía de su trabajo, que simultáneamente con el “OFICIO” de escribir, ha ido evolucionando y seguramente pronto dará el gran salto hacia la voz individual con que todo escritor divaga.

El propio David Ledesma Vásquez adjuró sus primeras obras, y a los textos de su primer libro CRISTAL, los calificaba como “poemas que no poemas”, esto parece ser un recurrente en la mayoría de los poetas, fue el caso también de Mario Benedetti quien en un recital con jóvenes en la capital ecuatoriana dijo que hasta su 5to libro su poesía no le convencía.

Hoy Ernesto Intriago nos convoca para la presentación de su segundo libro en solitario y a la rápida lectura de sus líneas versales su poesía se abre, y se explaya como luz que multiplica su renovada palabra, una escritura marcada por el bombardeo de sensaciones auditivas y visuales, consolidadas en la rememoración del panorama urbano donde el juego de palabras sorprende por su chispeante procacidad.





Cito “… sonrío desgraciado … los virtuosos juerguistas juegan con la muerte… tiemblo lejano de todo un mundo criminal, lejano de todo un inmundo criminal … guerras porque nadie viola nada, guerras porque nadie vio la nada” Y DE AZUL Y BRUMOSO “… los pastores alemanes ladran a los pastores y sus ademanes … les auguro parabienes dentro de mis paranormales males” y en GAJES DEL OFICIO nos dice “… yo me aguanto los riesgos a los que acudo y sacudo … no estoy para aromarle el camino a nadie ni estas por ser flor de tantas flores que andan floreandose por los pasajes …”

Este ejercicio a veces divertido, a veces ingenioso, le sirve no solo para cumplir un efecto lúdico sino que vale para dar gran dinamismo a su poesía.

Ya en el análisis de fondo de DEDICADENCIA dos son las vertientes que emanan de la pluma de Ernesto Intriago:

La primera, el tema del lenguaje coloquial y desenfadado.
La segunda, las constantes evasiones psicológicas a manera de intertextos.


El lenguaje coloquial
Una de las características más evidentes en la poética de Ernesto Intriago es lo coloquial y urbano con que construye y reproduce formas y estructuras propias de la cotidianidad, Ernesto toma absoluta distancia del lenguaje crucigramado y se orienta hacia los temas que le son cercanos, tan comunes y corrientes que nos hace juez y parte de ellos, como si fueran nuestras propias experiencias las que están siendo poetizadas, es decir el poeta logra que seamos parte activa de sus textos.

Muchísimas veces estamos tan inmerso en nuestro nimiedades que nos olvidamos de ver y escuchar las cosas sencillas que justamente por serlo reflejan tanta belleza en sus significantes, y es solamente la mirada acuciosa del poeta, de Ernesto, quien las extrae para sí, y a partir de esto, construye para nosotros los lectores, los referentes que con la sencillez del decir nos lleve a la sorpresa.

Ernesto Intriago con una inesperada madurez transita también por los misterios de la vida y la muerte, poetiza sobre el dolor de la pérdida, sobre el desasosiego de las calles, semáforos y esquinas, la conversación en el confesionario de una iglesia, los perros, los gallinazos o el padre nuestro que llueve las migajas de siempre. Esta voz coloquial y urbana es la del poeta fascinado y autorreflexivo que nos ayuda a visualizar ese mundo paralelo en el que caminamos muchísimas veces a ojos cerrados.




El poeta Ernesto Intriago compartiendo con el público su texto Lindo era ser tu hermana.



La evasión psicólogica
Este segundo referente, la EVASION se presenta mayoritariamente en textos narrativos y a manera del esquema aristotélico podemos inferir y disfrutarlos a cabalidad, en el caso de Intriago, sus textos han sido creados de tal modo, que las ideas oscilan y se diluyen entre continuos aislamientos, tan lucidos y “volados” a la vez, que su construcción evoca en la memoria la Luz Lateral del gran escritor lojano Pablo Palacio.

Una vía de escape de la realidad del texto lineal, una fuga como único subterfugio para movernos de nuestra comodidad de lectores silenciosos, escarbar en nuestro interior, ha de servir de tirabuzón contra esa tendencia que impide al hombre mirar con ojos limpios hacia dentro y desde ahí al mundo.

Por eso la EVASION es necesaria para que haya un escape dentro del mismo poema, una evasión que nos lleve a retomar el texto y preguntarnos: donde fue que me perdí, que significantes se encuentran ocultos en el interpuesto. De cualquier modo, también será el lector quien desde su propia lectura, se evadirá de la realidad o se comprometerá con ella.
La búsqueda y experimentación se presenta de mínima manera en las jóvenes generaciones de poetas, es por esto que encontrarnos con un poeta que continuamente se va renovando, nos indica que aun tenemos para largo.

(Texto leído en la presentación de la obra Dedicadencia el miércoles 13 de julio en el marco de la Expolibro 2011)

Almuerzo Desnudo en cuatro voces



En la mesa: Damia Mendoza, Ubaldo Gil, Yuliana Marcillo, Diana Zavala, Ernesto Intriago y Fernando Macías.

Dos generaciones, dos géneros literarios (poesía y narrativa) y cuatro voces reunidas en una misma noche y presentación. Y es que tras la presentación de los libros de la escuela Politécnica del Ejército (miércoles 13) se dio paso a cuatro de las nuevas publicaciones de Editorial Mar Abierto de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí.




Fernando Macías


El Signo de Fernando Macías, Dedicadencia de Ernesto Intriago, No debería haber mujeres buenas de Yuliana Marcillo y Carne tierna y otros platos de Diana Zavala. Los tres primeros libros de poesía y el cuarto de cuentos. Obras que lograron mucha expectativa, tanto a nivel provincial como nacional, ya sea por presentar la nueva cara de la colección literaria como por tratarse de autores (menos Macías) talleristas de escritor Pedro Gil.





La poeta Siomara España leyendo su análisis en torno al poemario Dedicadencia.

Ubaldo Gil, Director del Departamento de Edición y Publicación Universitaria de la ULEAM y editor de Mar Abierto, recalcó la importancia de estos cuatro autores, de cómo ya empiezan a hacerse de un espacio dentro de la literatura nacional y como su trabajo poético y narrativo empieza a conocerse más allá de Manabí.

La primera obra presentada fue El Signo, su autor, Fernando Macías, prefirió agradecer públicamente la publicación de su libro y leyó algunos de sus poemas.





La escritora Leticia Loor compartiendo con el público su análisis de la obra Carne tierna y otros platos.

Continuaría la poeta Siomara España quien presentó el poemario Dedicadencia de Ernesto Intriago, de quien aseguró que “el hecho de que Ernesto tenga ya un espacio, un territorio marcado por su poética, nos habla de la valía de su trabajo, que simultáneamente con el “OFICIO” de escribir, ha ido evolucionando y seguramente pronto dará el gran salto hacia la voz individual con que todo escritor divaga.” Además argumentó que “su poesía se abre, y se explaya como luz que multiplica su renovada palabra, una escritura marcada por el bombardeo de sensaciones auditivas y visuales, consolidadas en la rememoración del panorama urbano donde el juego de palabras sorprende por su chispeante procacidad.”

Posteriormente la escritora Leticia Loor analizaría detallada y críticamente la obra Carne tierna y otros platos de la narradora Diana Zavala. Loor aseguró que “Durante el transcurso de la lectura de los relatos “Carne Tierna y otros platos” de la escritora ecuatoriana Diana Zavala, empecé a sentirme frente a un álbum de fotografías con retratos de diferentes mujeres que me contaban historias cotidianas, muy particulares y en muchos casos hasta duras. Y mientras pasaba las páginas de este álbum, una pregunta me acosaba: ¿es la mujer inventada? Y la respuesta no se me alejaba mucho, porque en cada retrato, y en cada historia, late el género femenino con total identidad, bañado con destellos de historias urbanas que le insertan el sentido de la cotidianeidad, sólo que de ellas evoca un tono algo despiadado, algo cruel.”




Yuliana Marcillo


Finalmente, el actor Raymundo Zambrano presentó el libro No debería haber mujeres buenas. Mencionó que los personajes que pueblan los poemas son contundentes, anunció que prepara un trabajo con textos de Marcillo, pues a las artes escénicas les hace falta poesía. Yuliana Marcillo leyó versos de su ópera prima.

"Yo,
Tu alcantarilla favorita,
Amante perfecta para cerdos de trinchera.
Cola de pájaro, residuo de niño que se quedó dentro
Despojo que vive en humedad recia
La segunda, la tercera, la cuarta,
La flor que parece muerta,
Yo te pido me dividas, te dividas, nos dividas."

Como en las dos noches anteriores se compartió con el público las cuatro obras presentadas. Los autores firmaron libros.



Texto: Alexis Cuzme / fotos: José Márquez

Libros de la ESPE

Roberto Falconí en su presentación.




La Escuela Politécnica del Ejército fue la encargada de presentar dos de sus últimas publicaciones al público guayaquileño, que por tercer día consecutivo se daba cita a la Urna Norte del Palacio de Cristal (miércoles 13 de julio), en el marco de la Expolibro 2011, para conocer más de la producción bibliográfica de la REUPDE a la que pertenece esta institución de Educación Superior.










Lorenzo Armijos en su presentación.




La primera obra presentada fue El mega sismo de Chile 2010 y lecciones para el Ecuador del Dr. Roberto Falconí. El autor más que una simple presentación logró una corta pero acertada disertación de lo que contenía su obra, así mediante múltiples dispositivas apoyó cada uno de los capítulos contenidos en su libro, cuyo mensaje de fondo era radical: nuestro país no está preparado para soportar un terremoto de gran magnitud, su arquitectura, su mano de obra barata, utilización de materiales de mala calidad, entre otros pormenores no han logrado una cultura de prevención.

Pero la intervención de Falconí no se basó en resaltar las falencias que tiene nuestro país respecto a su arquitectura, si no en presentar algunas soluciones, como la aplicación de aisladores de base, que es la nueva tendencia para evitar daños graves a las estructuras.










La segunda obra presentada fue Las operaciones financieras, administración, análisis y modelación del Eco. Lorenzo Armijos. Libro en el que se han plasmado resultados llevados por muchos años referentes al sector financiero del país. El autor, apoyado también en diapositivas, le recordó al público la pregunta reiterativa que suele hacerse “¿cómo es nuestro banco, es de los buenos o de los malos?”, de ahí partió su intervención explicando detalladamente cómo funcionan las entidades bancarias, cuáles con sus recursos y estrategias. Armijos dedicó su obra a los jóvenes, a quienes buscan que comprendan la funcionalidad de los bancos. Su intervención la finalizó con los mandamientos del banquero.









El poeta Teodoro Remache presentó, previo a las obras, los perfiles biográficos de ambos autores.



Texto: Alexis Cuzme / fotos: José Máquez

jueves, 14 de julio de 2011

Presentación de “Carne Tierna y otros platos”


Por: Leticia Loor


Durante el transcurso de la lectura de los relatos “Carne Tierna y otros platos” de la escritora ecuatoriana Diana Zavala, empecé a sentirme frente a un álbum de fotografías con retratos de diferentes mujeres que me contaban historias cotidianas, muy particulares y en muchos casos hasta duras. Y mientras pasaba las páginas de este álbum, una pregunta me acosaba: ¿es la mujer inventada? Y la respuesta no se me alejaba mucho, porque en cada retrato, y en cada historia, late el género femenino con total identidad, bañado con destellos de historias urbanas que le insertan el sentido de la cotidianeidad, sólo que de ellas evoca un tono algo despiadado, algo cruel.
La literatura, es el idioma cargado de sentidos, bajo esta premisa, Zavala, narra manejando una pluralidad de enfoques: la sensualidad, el realismo, la crudeza, y lo cotidiano enrumbado a lo anecdótico. Es así como iremos a degustar distintos platos, donde esta “carne tierna” se nos mostrará dentro de una vorágine de perspectivas. como escritora ha demostrado, que la escritura es arte, no copia la vida, sino que se inspira en ella, dibujándola con la palabra, conduciendo al escritor a ser un espectador intrigado y hasta testigo por la solución de los conflictos, que no traspasan las fronteras de lo cotidiano, pero sí de las emociones. Como dice José Saramago: “yo no invento, sólo miro detrás de lo que hay”. Por ejemplo, en el relato “La campaña”, cuento realista, donde lo cotidiano puede ser un personaje enfrentándose a situaciones que desea borrar la cotidianeidad para dar paso a un conflicto inesperado. En este relato, la protagonista es sometida a la vacunación, campaña del ministerio de salud, sin saber que está embarazada, al enterarse, empieza el conflicto, donde ella encuentra solo una salida que la lleva a reflexionar, cito: “haz que salga ahora que no tiene forma de niño, ahora que no lo quiero, ahora que nos dolerá menos”; en el desenlace la protagonista recapacita en la camilla, y nosotros lectores, somos testigos de su angustia que pasó desapercibida ante los otros, cito: “ignoraron sus sollozos, criticando a las finalistas del miss universo, succionaron hasta que todo fue a dar al frasco” ; ….entonces…¿es la carne tierna agredida? ¿goza la carne tierna de su frescura? …. realidad, sensualidad y crueldad, respiramos en esta lectura.
Profundizando en los relatos, reconocemos el término de “carne tierna”, como un perfecta simbología y hasta metáfora de la fragilidad de la mujer, hablando de ella como una disección del género femenino frente a los atropellos que Zavala la enfrenta. Entonces, me conecto con la frase del célebre filósofo griego, Aristóteles, que manifestaba “de la mujer puede decirse que es un hombre inferior”, ….. fuerte, ¿cierto?,…. y estamos refiriéndonos a un pensador de la antigua Grecia, ¿ quiere decir que en el transcurso de la historia, de una u otra manera, la mujer ha sido atropellada emocionalmente? Es decir, la lucha entre géneros por el posicionamiento en la historia y en la sociedad, no es de ahora, las páginas de la historia están llenas de este conflicto de la invisibilidad de la mujer como actor social. Y esta escritora, nos impulsa a cuestionarnos: ¿sexo débil? Porque no sólo nos presenta frágiles ante el sexo masculino, sino también frente al entorno.
Por otro lado, Diana Zavala, nos convierte en lectores comensales de varios de sus platos, los mismos que a medida que los degustamos, nos encontramos con esa carne tierna agredida, atropellada, afectada. La escritora, nos relata, lo que los personajes y lectores no queremos ver, es decir ese lado oscuro de la realidad, como Mario Benedetti, decía de sus cuentos “puentes como liebre”, “la pérdida de la inocencia al ver una realidad desagradable, que impacta”.
pero más allá de esa crudeza, en el álbum de fotos y en los platos que degustamos, está la sensualidad; elemento que es utilizado en esta literatura, con escondidas evocaciones al dios eros guardando así ciertas connotaciones de erotismo, que se enfila por varios caminos que reflejan esa sensualidad, y es así como utiliza un epígrafe para introducirnos en ese mundo, haciendo un paralelismo con la literatura, cito: “al terminar un cuento me sentía siempre vaciado y a la vez triste y contento, como si hubiera hecho el amor” Hemingway.
Se podría decir que la sensualidad es un procedimiento de la vida social de los seres humanos y que está en todos los gestos y actitudes de la vida cotidiana y aún en los más reservados y recónditos como en la vida intimista del pensamiento. La sensualidad puede aparecer en una escena de una película o en la letra de una canción y puede no ser tan explícita para el lector, sin embargo puede estar llena de la misma fuente y de la misma visión conceptual de la realidad.
La sensualidad se puede hallar en ciertas comidas, en la música, en el calor del trópico, como también en la forma de caminar, de hablar, de vestir..
Este juego de la sensualidad, podemos verlo en el cuento “es normal”: el profesor de expresión corporal, Yumaldo, prepara un ambiente especial, apagando luces, porque su alumna Nivis, no podía hacer ejercicios por su menstruación; entonces Zavala poco a poco nos va infiltrando un espacio emocional de tensión, donde la sensualidad está ahí, está presente, con un coprotagonista-antagonista, que disfraza su identidad para abordar a la carne tierna, cito: “Yumaldo trazaba el recorrido con un cubito de hielo. Al llegar a la entrepierna contempló el bulto que se hacía por la toalla sanitaria” luego, aparece otra escena con estos 2 personajes, cito: “le temblaba la voz y el cuerpo, caminaba de un lado a otro con la mano izquierda puesta en la vulva. Desde la butaca, Yumaldo tomaba apuntes. Y ella exclama maldito estoy sangrando”. Aquí, la sensualidad se va desdibujando frente al atropello, que mas bien nos llena de coraje, haciendo girar el ambiente emocional ¿y la carne tierna, cómo quedó esa carne tierna?
Zavala, tiene la habilidad de que al narrar, nos dice y no nos dice, nos pone a pensar a través de los hilos que van tejiendo sus historias; buscando como Julio Cortázar, lectores activos y no pasivos.
Estamos frente a relatos de atmósfera universal, con espacios atemporales, llenos de conflictos femeninos, cuya carne tierna en cada plato, será agredida de diferentes maneras, convirtiéndola en una carne disecada x las afecciones externas, haciendo que el lector prolongue su aliento de intriga. Nos situamos frente a encuentros y desencuentros. Por lo tanto, la escritora no nos dibuja un mundo ideal, por lo contrario, baja de lo utópico a la realidad, cuyos personajes son esos retratos de seres del álbum que podemos encontrar en cualquier esquina.
En el cuento “noche de aniversario”, resalta esos encuentros y desencuentros con un liviano toque de sensualidad fusionado con lo cotidiano. Y la mujer está ahí, real, como otro plato más, pues es la carne tierna del deseo, con juegos del ser y no ser, de pasión y de piel. El amigo entra al departamento de ella a escuchar música de Serrat, como dice la autora, era “su coartada”. Ella, se deja seducir, y al ver que él no tenía preservativos, le dice: “tranquilo, es mejor que no pase, dije levantándole la cara y me encontré con sus ojos rebosados. Yo segurísima de que no andaba en los días fértiles, disfrutaba su torpe angustia, su debilidad de niño viejo”; pero la trama avanza, ella dice: “tienes una buena mujer” y a continuación manifiesta: “ ¿tu esposa sabe que no estás cuidando la casa?”. En el desenlace hay cambios de actitud, cito: “lo hallé sudándome el mueble, llevaba solo las medias, con una mano fumaba y con la otra trataba de hacerlo crecer”. En este relato, la carne no es agredida físicamente, ella reconoce la coartada; mas, emocionalmente sí es afectada, sabe que será una noche de aventura, pues él está casado.
Siguiendo con la sensualidad, en el relato “la última gota de un cínico”, aparece la seducción en medio de brechas generacionales. El, un hombre mayor, ella una jovencita, tienen su encuentro en un motel. A través de los diálogos, definimos y conocemos a los personajes, por ejemplo cuando él le dice: “¿dónde está tu certificado de salud, tu registro sanitario?”, otra cita también nos ubica: “estiró la mano, cogió un condón y lo hizo crujir antes de pasárselo. Él le pidió no preocuparse porque a su edad ya los espermatozoides estaban descalificados para la competencia” ….. y la carne tierna está retratada en la siguiente cita: “llegó a la conclusión de que los frenillos de Tana eran una amenaza”. Con la lectura, apreciamos que esta carne tierna, se deja llevar, pero ante la brecha de edades, vemos que no es el placer lo que la conduce a este momento, ¿necesidades de esa carne tierna? ¿la mujer utilizada para satisfacciones masculinas que se convierten en un mero negocio en un motel? En este relato, resulta de lo más irónico el título de la antología, el mismo que es reforzado con el título del cuento: “la última gota de un cínico”. Y así, avanzando en este álbum de fotos, reconocemos a esa “carne tierna”, como frase que inspira hambre, hambre de sexo, de rabia, de impotencia;….. pero aquí, caemos con lo que en literatura llamamos “las trampas “ del autor; pues al llegar al cuento que tiene el mismo nombre: “carne tierna”, nosotros lectores, esperamos encontrarnos frente al juego de la sensualidad que se ha ido manteniendo a lo largo de la antología, pero aquí, hay una ruptura brusca con este relato, donde inocentemente sucumbimos en la trampa, pues nos conduce a una historia lejana y cerca de ser como las otras, de ser una “carne tierna” /personaje. La autora en los otros relatos nos ha dibujado simbólicamente la fragilidad femenina, en éste, nos la borra de un brochazo, para relatar una “crónica roja” de un feto abandonado en un basurero, quien resulta ser : “la carne tierna”. Cito: “al pasar junto al carro que descarga podredumbre, Helga cubre su nariz y su boca. Ellos trepan de aventados en una camioneta, las rapiñas aladas aterrizan. El sol de las doce tuesta los restitos de carne tierna”. Nos encontramos frente a un relato crudo, cruel, donde nuevamente nos hace estremecer por la excelente descripción de los hechos, pongo otro ejemplo: “al feto rojo como rata recién parida le disparan en todos los ángulos. Jhon da un primer plano a la placenta, Helga destaca el muñón que el perro dejó en la extremidad izquierda; piensa en la secuencia fotográfica que ese animal le devoró”. Y pienso en la vida como un escenario donde los actores nos presentan el bien y el mal, y nosotros somos los espectadores.
Frente al análisis de estos cuentos, es preciso detallar, que la autora recurre a un lenguaje coloquial, totalmente expresivo, es decir, sus palabras son fotografías de los sucesos, que nos permiten descubrir en cada plato, la psicología y perfil de los personajes, los encuentros y desencuentros, los enmascaramientos y desenmascaramientos, placer y dolor, uso y abuso del ser. Por lo tanto, Diana Zavala, juega con la antítesis, a veces paradoja, para crear la tensión y expectativa del lector que no se esfuma, permanece. De igual manera, para narrar sus relatos, utiliza como voz narrativa el cambio de 1ª. a 3 a. persona, para elaborar cuentos literariamente heterogéneos, pero enlazados por un hilo conductor que es esa “carne tierna”. Con un gran discurso literario, nos muestra esas convocatorias de situaciones, que enmarcan la vida misma, con los toques de ficción que sólo la buena literatura puede brindar.

La seducción con la sensualidad, aparecen nuevamente en el cuento “Manos de licenciada”, en un baile, la licenciada se siente atraída por un hombre con quien baila; él le confiesa ser casado y que su esposa está ausente porque está embarazada; pero ella no quiere perder la ocasión de por lo menos una noche con ese hombre, cito: “ella llegó a la conclusión que no haría daño si pasaba una vez, sólo una vez”. en la conversación, él le cuenta que su esposa no tiene manos, por eso le observa tanto las de ella; pero la debilidad femenina tiene sus momentos de reflexión y desencanto, considerando este detalle como excusa para estar con ella, la licenciada prefiere huir antes de caer y sentirse “usada”; pero ella queda con las ansías del placer y en el desenlace, ella imagina : “lo visualiza desnudo entrando con fuerza, a segundos de la cima, el placer se vuelve angustia al ver que los observa una mujer sin manos”

“Giganta”, otro de los cuentos; esta mujer así apodada, maneja una fonda, donde coquetea y canta al hombre que ella considera su marido y al que cree un abogado, todo lo observa una mujer que es la narradora y que conoce la falsedad del hombre. Las descripciones, son precisas, cito: “con las uñas medio pintadas, medio mugrientas, empezó a limpiar el mondongo”. La historia es la típica situación de la mujer engañada y que está al servicio de su hombre.

Para concluir, quiero traer a nuestras memorias , al famoso escritor argentino Julio Cortázar, quien al escribir sobre “los aspectos del cuento”, mencionaba algo tan relevante y cierto, que considero que Diana Zavala tuvo muy en cuenta al narrar estos relatos, cito: “ el cuento se mueve en ese plano del hombre, donde la vida y la expresión escrita de esa vida, libran una batalla fraternal, y el resultado de esa batalla, es el cuento mismo, una síntesis viviente a la vez que una vida sintetizada, algo así como un temblor de agua dentro de un cristal, una fugacidad en una permanencia. Sólo con imágenes se puede transmitir esa alquimia secreta que explica la profunda resonancia que un gran cuento tiene entre nosotros” (fin de cita).

Los condimentos e ingredientes de cada plato, son la pluralidad de elementos literarios que permanecen en las palabras del discurso narrativo, por ello, los invito a degustar del exquisito sabor de cada plato. Felicitaciones Diana, y gracias por entregarnos al deleite secreto e íntimo de una buena lectura.

(Texto leído en la presentación de Carne Tierna y Otros Platos, el 13 de julio en la Expo Libro – Ecuador, realizada por sexta ocasión en Guayaquil).



miércoles, 13 de julio de 2011

La investigación desde la Universidad Politécnica Salesiana

Luis Álvarez

El segundo día de presentaciones de la REUPDE sorprendió, cautivó y generó un breve conversatorio entre público y autora. La Urna Norte de la Expolibro continúa siendo la sede de las presentaciones universitarias, que terminan el viernes.

Luis Álvarez, Director de la Editorial Abya Yala de la Universidad Politécnica Salesiana, presentó brevemente la obra LAS TRES HORAS Y CANTOS DE DIFUNTOS (un acercamiento a la ritualidad del pueblo afroserrano del Ecuador) e invitó a su autora, Daniela Peña, estudiante de Antropología Aplicada de esta misma universidad, a ser ella quien de a conocer su trabajo al público reunido.




Daniela Peña


Daniela Peña rememoró como empezó su investigación, de cómo obtuvo los fondos públicos de su universidad, de cómo estos mismos fondos no fueron suficientes para lo planeado, de cómo su entusiasmo y sobre todo convicción por legar un trabajo de rescatase fue siempre el motivo impulsador para seguir, así declaró que: “En un inicio la idea fue grabar un cd con el canto de Las tres horas de Semana Santa. Luego pude percibir que los cantos de Tiempos de Finados y de los Velorios, eran igualmente importantes para la gente (…). Después escuché que había un grupo de cantoras bastante reconocido en la cuenca del río Mira, en la comunidad de La Concepción (…) Finalmente, me comentaron que en el norte de Quito, en el barrio de Carcelén, había también un grupo de cantoras provenientes de la comunidad de Sata Ana, en la cuenca del río Mira, que pese a haber salido de su comunidad, no habían dejado esta tradición. De esta forma, se juntaron en un disco 31 cantoras de cuatro comunidades del Valle del Chota y de la cuenca del río Mira”.

Posteriormente se pudo apreciar el documental que Daniela, junto a su Grupo Itinerante de Artes Guandul, había realizado.




Daniela Peña, Luis Álvarez, Ubaldo Gil, Ángel Emilio Hidalgo y Wilman Ordóñez.


Finalizado el documental se abrió un breve conversatorio, donde la autora reveló que lo que la llevó a desarrollar esta investigación fue su interés por la música, pero también su experiencia de adolescencia con la muerte, lo que la llevó a los cantos fúnebres. Peña resaltó que no se trató de un trabajo fácil, la recolección de fondos, la producción y edición de lo investigado, entre otros contratiempos asumidos.

Las preguntas fueron pocas y las respuestas específicas, así que interrogó sobre si hay algún proyecto para rescatar los versos de las cantoras y los cantores; si los versos de se van inventando en el momento, o como ayuda este trabajo a la comunidad afroamericana de Ecuador. Peña dio sus respuestas: no hay proyecto, y no hay como rescatarlos, solo mediante lo visual. Los versos se van adaptando, responde a las necesidades de la gente. Y, este video puede ayudar a cortar el racismo que sigue solapadamente en el país.




El público apreciando el documental


El presidente de REUPDE solicitó al investigador Wilman Ordóñez, que diese su apreciación de lo visto, éste aclaró que este producto tiene que ir más allá de la representación, y sobre todo que es el pueblo el que tiene que rescatar y mantener sus tradiciones.



Wilman Ordóñez, participando en el conversatorio



En el cierre Luis Álvarez, Director de la Editorial Abya Yala de la Universidad Politécnica Salesiana, recordó al público que la universidad a la que pertenece tiene como política apoyar la difusión del pensamiento, por lo tanto apoyan a los docentes y alumnos con fondos concursables.

Como está caracterizando las presentaciones de la REUPDE se compartió con los presentes la obra presentada.


Texto y fotografías: Alexis Cuzme



Primeras obras de REUPDE en Expolibro

Ubaldo Gil



Las primeras obras presentadas por la Red de Editoriales Universitarias y Escuelas Politécnicas del Ecuador, en el marco de la EXPOLIBRO 2011, se realizó el pasado lunes. La urna norte fue el escenario donde un público interesado se reunió para conocer más acerca del libro REDACCIÓN CIENTÍFICA Y PRESENTACIÓN DE UN MÓDULO DE ESTUDIO de la autora Ángela Gavilánez Idrovo de la Universidad de Milagro, y de la revista VENTANALES de la Universidad Casa Grande de Guayaquil.






Juana Coka




Previa presentación de las obras, Ubaldo Gil, Presidente de REUPDE, dio a conocer los objetivos que lleva adelante la red que él preside, de la importancia de compartir los libros con los lectores, porque cada feria es la mejor oportunidad para acercar y dar a conocer la producción intelectual de la UNIVERSIDAD ECUATORIANA.








La encargada de la presentación del libro de la Dra. Ángela Gavilánez fue la Dra. Juana Coka docente de la Universidad de Milagro, quien resaltó que se trata de una obra que busca llenar las falencias en torno a la tarea de investigación de los estudiantes, además de promover el mejoramiento de las capacidades intelectuales y el análisis crítico.







Ángela Gavilánez



Respecto a su misma obra, la Dra. Ángela Gavilánez, agradeció a REUPDE por la oportunidad de ayudar a visibilizar su libro, asimismo resaltó que en esta obra deja su experiencia en la docencia colegial y universitaria, pero sobre todo aspira que su trabajo sea un documento de referencia para estudiantes y docentes.





Ubaldo Gil, y esto ante la ausencia de representantes de la Universidad Casa Grande, presentó la revista VENTANALES, de la que destacó su excelente diseño gráfico y calidad. Un modelo a emular para las universidades que intenten atraer a más lectores.

Finalmente se obsequió algunos ejemplares de la revista al público.


Texto y fotografías: Alexis Cuzme

martes, 12 de julio de 2011

Cuatro obras presentaremos el 13 de julio

A las 19:00, en la urna norte del Palacio de Cristal (sede de la Expo Libro Guayaquil), la editorial Mar Abierto realizará la presentación de cuatro libros que integran la colección de literatura Almuerzo Desnudo: Carne Tierna y otros platos (relatos de Diana Zavala) y los libros de poesía Dedicadencia , de Ernesto Intriago; No debería haber mujeres buenas, de Yuliana Marcillo y El Signo, de Fernando Macías.
Los tres primeros son el resultado del taller literario Soledumbre que dirigió en el Departamento de Cultura, de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (Uleam), el poeta Pedro Gil. Aquí un abreboca (comentarios de contraportada) de estas obras.

“El más grande aporte que un escritor puede hacer a la literatura es contar, con su visión personal, la cotidianidad que le circunda. Y eso es precisamente lo que hace Diana Zavala en cada uno de los textos que componen este libro. Describir de manera cruda y detallada la vida de mujeres oprimidas, liberadas, liberales sin caer en moralismos vacuos ni en juicios fuera de lugar.

Diana nos toma de la mano y nos va llevando de manera sutil pero firme por el universo crudo que nos rodea y en sus páginas desfila la mujer insatisfecha, la confundida, la engañada, la que engaña, la reprimida, la liberada.

Las historias de “Carne tierna y otros platos” son todas ambientaciones de los trances más usuales de personajes perturbados y atrapados en las redes de su propio infierno.

Diana nos muestra a personajes que se cruzan con nosotros en las calles, gente que de algún modo conocemos o hemos oído hablar retratados desde una especie de Neorrealismo que la autora maneja a la perfección.

Desde el primer cuento “Polvo de gallo”, la autora nos deja vislumbrar la riqueza de su universo ficcional con un texto cargado de descripciones detalladas y con un salto argumental que eleva la calidad del texto.

A través de una variedad de temas como la frustración, la incomprensión y la violencia la autora construye un discurso narrativo en el que desentraña situaciones cotidianas desde una visión honesta que es una de las obligaciones ocultas de todo escritor.

Finalmente te invito a ti que lees este pequeño comentario a que te atrevas a disfrutar de este delicioso menú narrativo que Diana Zavala ha sazonado con ingenio, buen humor y una depurada técnica narrativa para que disfrutes de cada bocado de esta carne tierna que tienes entre tus manos”.

Luis Reynaldo Pérez.

Santo Domingo, República Dominicana.

25 de mayo, 2011.


Diana Zavala (Jipijapa, 1983) Licenciada en Ciencias de la Comunicación, fue reportera en La Marea, periodista de cultura, política, cronista y editora de La Hora - Manabí. Integró el taller literario Soledumbre que dirige Pedro Gil en el Departamento de Cultura de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí. En el 2009 varios de sus cuentos se incluyeron en Soledumbre; libro de relato y poesía. Actualmente labora en la editorial Mar Abierto, colabora con las revistas SoHo y Mundo Diners.


En días donde predomina la búsqueda desesperante de fama y de publicación de ciertos "poetas malitos" (?) es un estímulo encontrarse con esta colección de poemas dedicados a cumplir con la responsabilidad humana, terriblemente humana de escribir. Y escribir bien o no escribir nada. Reafirmo mi convicción de que estamos frente a un joven talento que maneja muy bien el juego de palabras, la ironía y la metáfora contundente.

Reafirmo, aun a riesgo de las risas de los frustrados de que Ernesto Intriago en su segunda colección de poemas, Dedicadencia (dedicatoria a la decadencia) retoma el caminar creativo con madurez y sabe que al hacer poesía con responsabilidad estamos haciendo conciencia de país. Porque en esta poesía no encontramos “aves de ensueño” ni endulzantes gramaticales. Él no padece diabetes lírica, por eso asume la tarea poética sin versos light. Este joven poeta -lo digo yo- está haciendo conciencia de país.

Pedro Gil




Ernesto Intriago. Nació en Manta, Manabí, periodista, diseñador gráfico y poeta. Ha publicado, Gimen de amor los muertos, poesía, 2008. Coautor de Soledumbre, poesía y relato, 2009. Consta en antologías poéticas locales y nacionales, ha participado en recitales en varias partes del país. Escribe para la web ManabiOpina.com. Subdirector de el periódico El Autonomista y relacionista público 2011 de la JCI (Cámara Júnior Internacional) Portoviejo.


En realidad, ‘No debería haber mujer buenas’ en el sentido metafórico de la poesía. Pero sí debería haber poetas buenas en el sentido literal de la realidad, tal como lo demuestra la hablante lírica de estos textos de una jovencita que asoma a la lírica irreverente de Manabí. Es decir, con este poemario Yuliana Marcillo pasa a ser una isla en la literatura regional y posiblemente, si reafirma su voz, en la tan discutida poesía feminista o poesía escrita por mujeres del Ecuador. Poeta que pide (¿al lector? ¿a la sociedad? ¿a la moral hipócrita?) "déjenme ser la bala". Versos lacónicos, duros, con una actitud intimista, real, no orquestada por que "en la vida real hay príncipes negros”. Ella se une a los suyos, a los que son acribillados por los moralistas, porque sabe de "dolores que pretenden embriagarse". Poesía distanciada del romanticismo rosa: "no me des flores, dame un revólver". Testimonio de los días violentos que vivimos. Esperamos que esta bella promesa no se maree en la nave del reconocimiento donde incluso muchos talentos sucumbieron. Así sea.

Pedro Gil

Yuliana Marcillo en No debería haber mujeres buenas, se enfrenta a su condición femenina inquiriendo alternativas expresivas en sílabas procaces, verbos fuertes y giros abruptos. Desde esta particular visión de mundo, su hablante lírico explora los sentidos ocultos de la experiencia, esgrimiendo la identidad de género como registro y huella. La autora compone versículos letánicos que invocan la tradición del prosaísmo en la poesía occidental, sin reprimir sus impulsos líricos -que son muchos-, como las pulsiones del sonámbulo que deja entrever el síntoma de estos tiempos: el hastío urbano existencial y, a la par, la búsqueda del ser cotidiano que habita y se reconstituye principalmente en el lenguaje.

Ángel Emilio Hidalgo

El yo poético de este libro pone en evidencia sus más recónditos deseos y obsesiones, como si de un lienzo se tratara va dando pincelazos repletos de una fuerza insondable, que se desprenden, libres y decididos, de lo que muchos creen que es la poesía: un fenómeno estático y excluyente.

Marcillo se encarga, con versos duros, áridos y violentos, de irrumpir con imágenes de una feroz contundencia en una realidad sofocante y que desborda excesos. Despojándose de todos los dogmas y los lugares comunes, proyecta el tránsito hacia la condición humana, sin ningún patetismo o respuesta fácil; trayecto no exento de una ironía punzante y ácida, de pesadillas y desamores únicos, desgarrados y templados, con la justa combinación de sensaciones que reflejan sus versos, que dejan huella, una marca de fuego y pasión.

Juan Secaira

Versos que golpean la conciencia, que dejan una sensación de lluvia pegada a la ventana, de un enorme insecto que se desnuda en un charco de estrellas, los poemas de este libro prorrumpen de una originalidad que bucea la cotidianidad con unos ojos que aterran, que hieren, desafían, solo recuerdo a Bukowski que esperaba la muerte como un gato.

Un poemario que transgrede la sintaxis de la vida, que bucea lo recóndito del ser humano.

Cristian López


Yuliana Marcillo. (Chone 1987) Poeta y periodista. Coeditora del diario La Marea.

Poemas suyos se han publicado en diarios, revistas y antologías impresas y digitales.

Ex integrante del taller literario Soledumbre de la Uleam, dirigido por el poeta Pedro Gil.

Ha participado en algunos encuentros de poesía joven dentro de Ecuador. Co-autora del libro Soledumbre (Mar Abierto, 2009).


El signo es la nueva producción con la que Fernando Macías Pinargote aporta a la literatura nacional.

Su poesía, equidistante entre la metafísica pura y la sencillez léxica, escudriña el intrincado mundo de lo irreal y/o intangible, como si ambas circunstancias presentaran realidades visibles de la cotidianidad (En las geografías / del subconsciente / pregunto con cautela/ hacia dónde parten/ los horizontes nuevos,/ en qué posición / del infinito/ radica la existencia.)

Fernando recorre el abismo de las cimas del ser humano y enumera colectiva e individualmente las posibilidades en las que ese ser se ve envuelto en los momentos en que lanza al aire sus incógnitas.

No siempre las preguntas conocidas generan respuestas de siempre. Este bardo ecuatoriano crea el cosmos en donde se cobija, y se vanagloria de haber inventado su propia hoja de ruta (Las hojas de mis libros son etéreas / porque siendo autor de los caminos / lo seré de la meta./ Soy el creador / de mis misterios / porque inventé mi propia metafísica.)

Pero los misterios de su vida son en definitiva misterios de los demás: la volatilidad a preguntas viejas y nuevas como la muerte o recurrentes como la memoria (He tratado de leer / las circunstancias, / una sola señal / que me diga / la suma exacta / la ecuación precisa.)

Fernando Macías nos presenta algunas respuestas metafóricas a problemas y temas complejos de la conciencia humana. Su poesía asume simultáneamente universalidad e intimidad (Yo solo / creador del poema / que sólo es mío / cuando logro reciclar / su origen.)

Hay que visitar a este autor en su construido y reconstruido edificio mental, en donde habitan seres pensativos, algunos melancólicos, y todos enfrentados a un universo apasionante, de levedad y recurrencias hasta el infinito (Nada estará / realizado y realizable / después que la soledad / cubra las partes.)

Finalmente, Fernando Macías es autor de una especie de retroalimentación no sólo poética si no existencial. Desde su reaparición con publicaciones como Teoría del juego, también bautizada con el sello de “Mar abierto”, ha mostrado y demostrado que cuando un poeta crece en sí mismo es porque creció con los demás.

Manuel Andrade Palma



Fernando Macías. Nació en Portoviejo. Es profesor titulado y Lic. en comunicación social. Ha publicado los poemarios El Bus de las 5, Teoría del Juego y El hombre de las letras; el ensayo La primera pantalla. Actualmente ejerce la Cátedra en la Universidad Eloy Alfaro de Manabí, labora como periodista en el Consejo Provincial de Manabí, es editorialista de los periódicos El Diario y El Mercurio. Ejerce la Presidencia de la Fundación Cultural Valdivia.