jueves, 24 de marzo de 2011

Las tres nuevas obras del taller

Dos años han pasado desde que la editorial Mar Abierto publicó Soledumbre, un libro que testimonia el trabajo silencioso del taller literario (del mismo nombre) que dirige Pedro Gil Flores, en el Departamento de Cultura de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (Uleam). Soledumbre fue lanzado en Quito, Guayaquil y Portoviejo, captando la atención y aceptación de la crítica nacional. Este año Mar Abierto publicará nuevos resultados, esta vez con libros individuales, dos de poesía y uno de relatos.
Ernesto Intriago, Yuli Marcillo y Diana Zavala presentarán sus libros en la 6ta Expo Feria del Libro de Guayaquil, evento internacional que se efectuará del 8 al 17 de julio y en el que Mar Abierto participará de forma activa.
En esta entrega, Pedro Gil habla sobre los poemarios Dedicadencia (Ernesto Intriago) y No debería haber mujeres buenas (Yuli Marcillo). En próximas ediciones publicaremos el estudio introductorio del libro ‘Manos de Licenciada’, de Diana Zavala Reyes. Para Intriago éste es su segundo poemario, para Yuli es su Ópera Prima.


Ernesto Intriago (foto Diana Zavala)
Sobre ‘Dedicandencia’

En días donde predomina la búsqueda desesperante de fama y de publicación de ciertos "poetas malitos" (?) es un estímulo encontrarse con esta colección de poemas dedicados a cumplir con la responsabilidad humana, terriblemente humana de escribir. Y escribir bien o no escribir nada. Reafirmo mi convicción de que estamos frente a un joven talento que maneja muy bien el juego de palabras, la ironía y la metáfora contundente. Reafirmo, aun a riesgo de las risas de los frustrados de que Ernesto Intriago en su segunda colección de poemas, Dedicadencia (dedicatoria a la decadencia) retoma el caminar creativo con madurez y sabe que al hacer poesía con responsabilidad estamos haciendo conciencia de país. Porque en esta poesía no encontramos “aves de ensueño” ni endulzantes gramaticales. Él no padece diabetes lírica, por eso asume la tarea poética sin versos light. Este joven poeta -lo digo yo- está haciendo conciencia de país.


Sobre ‘No debería haber mujeres buenas’

En realidad, ‘No debería haber mujer buenas’ en el sentido metafórico de la poesía. Pero sí debería haber poetas buenas en el sentido literal de la realidad, tal como lo demuestra la hablante lírica de estos textos de una jovencita que asoma a la lírica irreverente de Manabí. Es decir, con este poemario Yuliana Marcillo pasa a ser una isla en la literatura regional y posiblemente, si reafirma su voz, en la tan discutida poesía feminista o poesía escrita por mujeres del Ecuador. Poeta que pide (al lector?, a la sociedad ?,a la moral hipócrita?) "déjenme ser la bala". Versos lacónicos, duros, con una actitud intimista, real, no orquestada por que "en la vida real hay príncipes negros”. Ella se une a los suyos, a los que son acribillados por los moralistas, porque sabe de "dolores que pretenden embriagarse". Poesía distanciada del romanticismo rosa:" no me des flores, dame un revólver". Testimonio de los días violentos que vivimos. Esperamos que esta bella promesa no se maree en la nave del reconocimiento donde incluso muchos talentos sucumbieron. Así sea.

Yuli Marcillo (foto Diana Zavala)




LAS ELITES EN UNA DEMOCRACIA




Por: Medardo Mora
Etimológicamente democracia es el gobierno del pueblo, (demos=pueblo, cracia=gobierno) un gobierno elegido o escogido por el pueblo, tomando esta palabra en su más amplio significado, en el sentido que todos los que formamos una sociedad somos parte del pueblo o población, todos(as) somos parte de un país, no hay razón para tratar peyorativamente a parte del conglomerado social y ponerle la etiqueta de pueblo. En teoría los griegos concibieron a la democracia como el mejor sistema de gobierno de una colectividad, entendiendo la democracia como aquel sistema altamente participativo, que se gobierna en beneficio de todos y todas, es un sistema en el cual los ciudadanos deben ser considerados y respetados en el goce pleno de todas las garantías y posibilidades de ejercer sus derechos, para que eso sea posible se debe tener no sólo la formación y conocimientos para demandar la aplicación, el uso y usufructo de sus derechos humanos, alcanzadas a través de dilatadas e históricas luchas de siglos libradas por la humanidad, aquella demanda debe hacérsela sin temores, sin sentirse inferior frente a quien dirige su petición, la misma debe efectuarse al amparo de tener plena conciencia de la igualdad de derechos y oportunidades, sin lastimar derechos ajenos sin perjudicar a nadie, en este ámbito no existen distinciones por razones étnicas, religiosas, económicas, políticas, sexuales, etc. en este escenario no hay duda que quien prevalece es quien más sabe o conoce, quien más conocimientos tiene de la problemática social en todas sus aristas y complejidades, ahí reside el privilegio de los mejores y eso es justamente lo más democrático posible, los méritos, la capacidad, los que más dominio poseen de su profesión u oficio siempre deben prevalecer sobre los mediocres, deben estar por encima de todo lo que signifiquen sofismas, mentiras, suposiciones, retórica vacía de sustento, no se puede olvidar lo que sostuvo filosóficamente Ortega y Gasset, “la democracia no es otra cosa que un sistema donde las mayorías quedan sujetas a las decisiones de la minoría que gobierna”, para que aquella afirmación filosófica sea pertinente, debe entenderse que en una auténtica y real democracia, quienes ejercen el poder son los que más conocen de las necesidades y anhelos sociales, los que perciben con mayor claridad y sensibilidad el interés común, deben ser aquellos que sean conscientes que por elevada que sea su función, están subordinados a la normativa jurídica que regula las relaciones entre las personas y entre estas y la sociedad, que se debe respetar a las instituciones creadas por ley, la ley es la que protege de cualquier tipo de abusos o excesos de autoridad, la ley es la llamada a resolver las controversias que se producen entre personas y/o entidades que conforman un Estado, la Ley estará siempre sobre los caprichos y autoritarismo del gobernante, en la democracia el soberano es el colectivo social, ese es el mandante, el gobernante es el mandatario y por eso en un régimen presidencial como el que existe en el Ecuador, el Presidente de la República (forma como se gobierna en una democracia) se convierte en el primer mandatario.

martes, 15 de marzo de 2011

UNIVERSIDAD = ELITE

Parte 1


Por: Medardo Mora
La palabra elite es un galicismo (francés o galo) con el que se refiere a un grupo selecto de personas, que sabe y conoce bien la actividad, profesión u oficio que realiza, es decir son los que tienen un mejor dominio de lo que hacen, saben lo que quieren, cómo lograrlo y lo que hacen lo hacen bien, esta es la verdadera definición de lo que significa una elite que puede ser parte de la gestión política, económica, financiera, educativa, técnica, etc., es decir, se puede hablar de elites en las diferentes actividades del quehacer humano

Surge la pregunta debe o no debe una Universidad formar los mejores técnicos o profesionales que le sea posible, debe una Universidad formar elites o contentarse con otorgar títulos a ciudadanos comunes y corrientes, con conocimientos superficiales, la respuesta no admite vacilaciones ni dudas, esa es su obligación y responsabilidad, no se trata de formar profesionales o técnicos en abundancia, se trata de formarlos de la mejor calidad que sea posible, con un adecuado bagaje de conocimientos, que estén debidamente orientados y preparados para la vida, no se puede sacrificar calidad por cantidad, primero en educación universitaria es lo cualitativo y después lo cuantitativo, los méritos, las virtudes, la dedicación, la vocación, las aptitudes, las habilidades, las destrezas, forman parte del deber ser en la formación profesional en una Universidad, lo contrario es apostar por la mediocridad y eso está lejos de ser la función de una entidad de educación superior, no se puede olvidar que en la histórica Declaración de los Derechos Humanos se estipula que a la educación universitaria se accede por méritos, lo cual es igualitario, lo alternativo es tratar por igual al que se esfuerza, al que estudia, al que procura superarse, al inteligente, al que se esmera, con aquel que sólo le interesa ocupar su tiempo concurriendo a la Universidad u obtener un título que no tiene la suficiente base en su formación profesional, aquello le impedirá ejercer su profesión con la solvencia y eficacia que la sociedad demanda.

Lo antes expuesto nos conduce a sostener que una Universidad debe fomentar o estimular la superación de sus estudiantes, tratar de que sean profesionales y/o ciudadanos del más alto nivel, una Universidad está para preparar futuros dirigentes o líderes en las distintas actividades humanas, para que eso sea factible debe formarlos en los mejores ambientes o condiciones posibles, para ello debe contar con todos los insumos para hacerlo, buenos docentes, talleres o laboratorios para prácticas, no tiene ningún sentido que una Universidad a pretexto de ser democrática o popular forme a sus futuros egresados sin que aprendan a diferenciar lo que vale de lo que no vale, es prepararlos para alcanzar un buen nivel de vida, eso se lo logra familiarizándolos con los más exigentes y mejores ambientes y lugares, lo contrario es acostumbrarlos o habituarlos a frecuentar sitios que van incidiendo en el proceso formativo de su personalidad y se van acostumbrando a ser personas que se contentan con ser de niveles inferiores, aquello a su vez crea resentimientos que en nada ayudan a construir un mejor país, no hay que olvidar que el ser humano es un ser cuyas costumbres van incidiendo en su mentalidad y se constituyen en parte de su personalidad y estilo de vida, ó nos preocupamos para ser parte de lo más selecto de nuestra actividad o pasamos a formar parte de una masa donde no cuentan los méritos, pasamos a ser parte de un grupo humano que abandona su derecho a pensar, a razonar, a ser autocrítico y crítico, lo que no nos permite aportar a la solución de los complejos y heterogéneos problemas de una sociedad, nos constituimos en una especie de personas arrebañadas que siguen a quien más grita o es más audaz y/o insolente, es un espacio donde la razón no tiene cabida y eso es lo opuesto a lo que debe aspirar un ser humano que se respete así mismo, sobre todo si ostenta la condición de profesional.

El modelo de formación por competencias en la educación superior



Guido Vásconez



Ilustración de José Márquez

En relación al sistema de créditos se destacan las siguientes ideas: un espacio común, que es una finalidad básica del proyecto europeo, exige un sistema de educación comparable, pero también estructuras y contenidos comparables. Sin sistemas de créditos fiables y basados en horas de trabajo de estudiantes, que sean entendidos de la misma manera por todos los interesados no podrán alcanzarse los objetivos de un espacio común de educación superior. Los créditos constituyen una importante herramienta para el diseño del currículo, así como para otros tipos de educación superior como estudios a tiempo parcial y programas de educación continua.
El sistema de créditos requiere de una metodología común para medir el trabajo de los estudiantes. Los créditos permiten calcular el volumen de trabajo del estudiante y ponen un límite razonable a lo que se puede exigir en un curso o año académico. El cálculo de trabajo o carga académica de un crédito debe incluir el número de horas estimadas para que un estudiante promedio logre los resultados del aprendizaje. Un sistema de créditos debe ser transparente, fácil de entender e implementar.
Sobre la calidad de los enfoques de enseñanza y aprendizaje, evaluaciones y rendimientos se enfatiza en que la calidad significa el grado de éxito que logra la educación superior para producir y transferir conocimiento y competencias a cada disciplina y nuevos tipos de aprendizaje. Este proceso exige un lenguaje común que se manifiesta en indicadores. Son indicadores del nivel de aprendizaje adquirido, además de los créditos, los resultados de aprendizaje y las competencias.
El desarrollo de este modelo es consustancial a un proceso que en Ecuador se rotula como “Proyecto Tuning”, mientras que en España es mejor conocido como el Plan Bolonia o el Proceso de Bolonia.
A pesar que en España repudiar el Plan Bolonia significaría algo así como excluirse de Europa, situación que al momento es simple y llanamente impensable, es reconocido por todos que el proceso de Bolonia es controversial y ha sido muy debatido. En España como en Ecuador las voces críticas y llamados de alerta no son escasos pues, en España, especialmente desde sectores estudiantiles e incluso de intelectuales -algunos de mucho peso como el filósofo Fernando Sabater o el investigador norteamericano cualitativo Roberto Stake- se han esgrimido fuertes argumentos en contra; incluso, algunos rectores han criticado el modo en que se ha implantado el proceso. Se suman a los opositores, por motivos de defensa gremial, los colegios de profesionales, como por ejemplo los colegios de ingenieros, para quienes el proceso devalúa la categoría de sus titulaciones.
Se reconoce en el Proceso de Bolonia europeo como hitos principales los siguientes:
La Declaración de la Sorbona rubricada en 1998 por cuatro países europeos: Reino Unido, Francia, Alemania e Italia, en la que se comprometieron a armonizar la arquitectura del sistema de educación europeo.
La Declaración de Bolonia firmada en 1999 por 29 países europeos, entre los que se incluye España.
El Comunicado de Praga, al que se suscribieron 33 países en el año 2001.
El Comunicado de Berlín suscrito en el 2003 por 40 países.
El Comunicado de Bergen celebrado el año 2005 con la adhesión de 45 países.
La Reunión de Londres llevada a efecto el año 2007 en la que, luego de experimentar algunas manifestaciones de rechazo en varios lugares europeos se incluye la “dimensión social” del proceso.
Se podría decir que el objetivo fundamental del Proceso de Bolonia es la constitución del llamado Espacio Europeo de la Educación Superior (EEES), para cuya definitiva consolidación se han programado varios pasos comunes que se han ido demarcando en cada uno de los encuentros y acuerdos bianuales antes anotados.
Uno de estos pasos consiste en estructurar la educación superior en tres ciclos: Bachelor – Master – Doctorado. Cabe indicar que anteriormente en España los niveles de la educación superior eran: Diplomado – Licenciado – Doctor.
El nivel de Bachelor, conocido también como primer ciclo, tiene por finalidad entregar una formación profesional generalista y comprende 240 créditos. Igualmente, se conoce este nivel como “estudios de grado” y de acuerdo a la regulación española tiene una duración de tres o cuatro años. Como ya se anotó, los contenidos deben ser de carácter básico y general con la finalidad de insertar al educando en el mercado laboral y en la sociedad. En este nivel cada asignatura deberá tener un mínimo de seis créditos.
El nivel de Máster o segundo ciclo entregará una formación profesional especializada y podrá comprender entre 60 y 120 créditos.
(Texto que formará parte de la revista libro Cyberalfaro # 21, a publicarse en las próximas semanas)

Proxeneta de plástico


“La Guarra” fue la mejor inversión de mi vida. A diferencia de las otras, ella no pedía comer o que la sacara a bailar. Sus orificios siempre estaban listos, sin importar el tamaño de mi erección ni el perpetuo aliento a licor barato que siempre me acompaña.
Cuando se bordea la treintena, ya te han expulsado de dos facultades y no tienes ninguna experiencia laboral digna de ser mencionada, conseguir trabajo es complicado. Mis únicos bienes materiales son una biblioteca de medio pelo y “La Guarra”. Pocos son los lectores, pero muchos los masturbadores, así que decidí alquilar a mi querida “Guarra”, primero a los conocidos y luego a quien quisiera.
Deben saber algo sobre “La Guarra”: por los tres orificios es fácil de calibrar de acuerdo a la extensión y temperatura deseadas, sus pechos hinchados son perfectos para pegarse un pajazo chino, su colección de pelucas y accesorios le da versatilidad. Ante todas estas virtudes y por el módico precio de cinco dólares el palo, no fue difícil conseguir una clientela fiel.
Seguí la metodología clásica del proxeneta, concertando las citas, llevándola a su destino, condón obligatorio, y que después del tiempo acordado, me la entregaran limpiecita, sin el menor rastro de semen.
Mientras “La Guarra” ganaba dinero para mí, yo pensaba en lo bajo que había caído, siempre con miedo a que alguno de los clientes se alocase y con un cuchillo de cocina abriera nuevos huecos en su cuerpo comercializado, convirtiéndola en un adefesio inútil.
Y la tragedia llegó, de una forma estúpida e inesperada, pero llegó. Un cliente nuevo me la alquiló por tres horas. El estúpido sujeto, en lugar de limpiar sus innobles secreciones con un trapito y desinfectante –tal como yo exigía a todos-, metió a “La Guarra” en su máquina lavadora y destrozó el bello cuerpo de mi adorada muñeca inflable.
Pensé en adquirir nuevo personal de plástico para seguir con el negocio, pero ya no venden el modelo de “La Guarra” y las otras muñecas inflables disponibles en el mercado son demasiado costosas, así que tendré que conformarme con comprar esas bombas de succión como linternas que tienen orificios de caucho intercambiables en forma de vaginas humanas.

Comentario a la obra de Escobar:
Fernando Escobar es un escritor radical, sin censura de por medio que retenga la naturalidad y excesos que proyectan sus historias, donde lo marginal y extremo se conjugan enloquecidamente; donde lo “anormal” es lo normal dentro de un contexto abarrotado de personajes desencantados por la vida y su maquillaje, porque lo de ellos (esos seres del underground) es ver, consumir y alucinar la realidad desde su desparpajo cotidiano.
Historias que podrían llevar el ridículo título de “enfermas” no lo son, porque Escobar retrata, con originalidad y furia, un panorama agresivo donde la belleza, el amor, y la felicidad se encuentran en un pase, un palo, una ebriedad inacabable, una dependencia estentórea, todo dentro de una tóxica combinación donde el sexo y las relaciones sociales son apenas excusas para que la voz narrativa -alter ego maquinalmente exagerado- subsista ante sí misma.
Esta muestra de uno de sus relatos reivindica (antes de que críticos y escritores pacatos la sepulten) el trabajo de Escobar, un autor que ha sabido conjugar perfectamente su vida destructiva a favor de la literatura. Y lo mejor de todo es que no ha recurrido a poses para que su obra destaque. (Alexis Cuzme)
(Fragmento de texto que formará parte de la revista libro Cyberalfaro # 21, a publicarse en las próximas semanas)

jueves, 3 de marzo de 2011

Nadie merece amar si no conoce antes el infierno

Yuli Marcillo, poeta a quien la crítica literaria le augura un futuro promisorio (foto Diana Zavala)

Por: Fernando Nieto Cadena


¡Por fin! La poesía escrita por mujeres en Ecuador mantuvo ¿mantiene? una inexplicable condición subalterna pese a que más de una poeta alcanzó registros, con resonancias fuera del patio nativo, que testimoniaban su insatisfacción con la mirada entre complaciente y perdonavidas de sus colegas hombres quienes, quiérase o no reconocer, confirmábamos lo que alguna vez John Lennon cantó, woman is the nigger of the world. En los años que he vivido y vivo lejos del país, puedo percibir entre otros muchos más, un cambio en el poetizar femenino con una voz que irrumpe desenfadada para documentar su desagrado e inconformidad ante el triste papel que la sociedad le había impuesto. Antes era una excepción esa voz, ahora es condición sine qua non para asumirse como mujer y como poeta.
Sin embargo. Tal vez mi lejanía me descarrile por mi desconocimiento, in situ, del desarrollo de la lírica en Ecuador, sobre todo de las poetas. Lo que de ellas conozco es poco, no más allá de veinte libros publicados en estos treinta años, la mayoría de poetas surgidas en los ochenta y noventa. La mayoría con una voz permeada por la inconformidad y el escrupuloso cuidado en el manejo del lenguaje, con una que otra altisonancia que escandalizaría a nuestras bisabuelas pero sin exagerar porque, ya se sabe, el abuso puede ser nocivo para la salud, sobre todo de la imagen que la feminidad debe ofrecer, mediante el lenguaje, para consumo de propias y extraños.
Lo anterior no es justificación sino simple explicación de que lo que voy a decir a pretexto de No debería haber mujeres buenas de Yuliana Marcillo, a quien por un golpe de suerte he conocido internéticamente en este comienzo de año. Decía que lo que voy a decir sobre su poemario a lo mejor no responde a la realidad de la situación de la poesía escrita por mujeres y que lo que para mí es una excepción tal vez es parte de una corriente que predomina en el quehacer actual de la lírica femenina ecuatoriana. Por el momento no encuentro otro apellido, por aquello de femenina, para endosar a la poesía escrita por mujeres pero provisionalmente va. Sigue la cantaleta.
Si se me pidiera que resuma lo que significó la lectura de los textos de Yuliana no tengo ningún empacho en saquear la caverna de los lugares comunes para decir que fue como recibir la turbonada fresca de un aire renovador que me desinstalaba de mi cómodo balanceo en la hamaca de los recuerdos para prevenirme que lo que estaba leyendo y me faltaba por leer, era distinto y diferente a lo que había leído. Lo más cercano que me llegó como rumor o eco, por aquello de las malditas asociaciones de ideas que uno tiene y establece para posar de ‘sabidor’ de lo que escribe, fue la lectura de unos poemas que Siomara España me hizo llegar por el mismo naufragio de la internet casi a fines del año pasado. Aclaro para evitar futuras posibles tendenciosas confusiones. No digo que haya semejanzas, a lo mejor hay puentes comunicantes por los que cada una transita con su propio respirar. Quiero decir y digo que lo de Siomara se me vino a la cabeza porque encontré una actitud coincidente en mirar el mundo desde las atalayas del pesimismo que, todos sabemos, es la visión más realista que podemos alcanzar en estos tiempos tan soberanamente desquiciados por los sofismas de las verdades absolutas. Y hasta ahí el asidero de las asociaciones.
Los textos de Yuliana rondan los laberintos esquineros que la gente de bien (bien portada, bien amable, bien educada) evita charlar en público y hasta en privado porque se relacionan con su más íntima intimidad, aquella donde ni siquiera esta gente se atreve a asumirse y sumirse por el ‘horror pecaminoso’ que puede mancillar sus castos virginales ojos y oídos. Ojos y oídos cerrados a la tolerancia, algo así como a las evidencias terrenas que casi nunca son los edenes prometidos; al contrario, si uno cree al viejo santón Sartre, el infierno son los otros, como quien dice, el infierno somos nosotros mismos.
En este infierno se levanta esta voz que a lo largo de estos poemas espeta su desilusión, su enfado con la vida, su desengaño ante lo que posiblemente fue un sueño que se convirtió en pesadilla al descubrirse mujer en una de las tantas so(u)ciedades como las nuestras, marcadas por la hipocresía y la represión, y lo más triste, la autocensura. Algún rastreador de obviedades podrá aducir cierta cercanía con los autores de lo que dio en llamarse ‘realismo sucio’. No sé si Yuliana los haya leído (a Bukowski, por ejemplo) o no, eso no importa. De lo que ella trata es de mostrarse, a veces con estridencia, mediante un discurso que va de la apostasía de los buenos modales a la provocación. No se detiene -espero no lo haga nunca- a esperar respuestas plausibles porque, quizá, presume que no habrá más reacción que la condena escandalizada de quienes siguen suspirando por los paquidermos rosas del buen decir y los temas edificantes para poner en alto el nombre de la patria.
Pienso que escogió, en buena hora, el peor de los caminos, ese que no lleva a la salvación ni a la santidad que alfombra la sumisión a canones de supuestas tradiciones y convenciones que la pereza mental de los zombis establecen para repartirse migajas de inmortalidad. Como toda obra primeriza hay trastabilleos que ya cada lector podrá, querrá encontrar. Es lo de menos si de lo que se trata es tropezar con textos cuya vitalidad sea un rescate de nuestra mala memoria puritana. Yuliana Marcillo se inicia con todos los demonios y demonias a cuestas para reinventar su palabra como sólo una poeta puede hacerlo, con descarnada sencillez vociferante de vida. Y esto ya es mucho caché. Digo.

(Este texto es el prólogo que aparece en el poemario, de próxima publicación, No debería haber mujeres buenas, de Yuliana Marcillo)
Villahermosa, Tabasco, México, enero 2011.

Mar Abierto prepara homenaje a Luis Dueñas


Luis Dueñas Zambrano (+)




La Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (Uleam) a través del Departamento de Edición y Publicación Universitaria – editorial Mar Abierto, rendirá un homenaje post mortem al periodista Luis Dueñas Zambrano, quien dirigió por muchos años el suplemento dominical Séptimo Día.
El acto especial está previsto para junio, además se piensa instaurar una colección dedicada al periodismo cultural cuyo nombre será Luis Dueñas. Ubaldo Gil Flores, director de Mar Abierto, resaltó que “Luis Dueñas fue un personaje pluralista, democrático; un periodista abierto a todo tipo de ideas, que entendió que la cultura y el arte son sinónimo de tolerancia y que los espacios de difusión no pueden ser reductos familiares o cuevas de egos personales “.
Ubaldo Gil señaló además que en diciembre, cuando se realizó la planificación del 2011, se consideró la edición del libro Historia del Manta del siglo XX, obra en la que Dueñas era coautor junto a los fundadores del movimiento que impulsó la cantonización de Manta, días antes de su muerte (falleció el mes pasado) retomó el contacto con la editorial para la respectiva publicación. Mar Abierto tiene el firme propósito de cumplir con la publicación de este libro.
Otra obra que se prevé vea la luz, pese a la muerte de su autor, es Gestión del Puerto de Transferencia de Manta, de Hélive Ángulo, quien falleció en diciembre de 2010. Ángulo fue Presidente encargado de Autoridad Portuaria de Manta, el último cargo que desempeñó en esta entidad fue el de asesor jurídico.


Consternados
El Vicerrectorado Académico, la Facultad de Comunicación y la editorial Mar Abierto de la Uleam manifiestan solidaridad a los familiares de Luis Dueñas y de la señora Martha Solórzano de Mora; distinguidos ciudadanos que fallecieron hace pocos días. Expresan sus sentidas condolencias en especial a Medardo Mora Solórzano, rector fundador de esta importante Alma Mater.