miércoles, 11 de junio de 2008

El arte de escribir




Por: Ubaldo Gil Flores

Aprovecho la oportunidad para felicitar a la señora Ruth Cantos del Banco Central de Manta quien ha tenido la iniciativa de convocar a quienes escribimos o editamos libros en nuestra ciudad para compartir nuestra experiencia con los profesores y estudiantes de los colegios del puerto. Como todo mensaje, tesis o reflexión siempre tiene un destinatario clave, aunque todo escritor o artista aspira a que lo lean la mayor cantidad de lectores o receptores heterogéneos siempre el autor que está realmente atrapado por sus pasiones y por sus ganas profundas de comunicar su vida y la vida en los términos que él lo entiende, ahora me dirijo básicamente a los estudiantes que están ávidos también de escribir o de leer y quieren saber algo de nuestras experiencias.


EL ARTE DE ESCRIBIR

Empecemos por afirmar que escribir es sinónimo de leer, es decir, de acuerdo a las modernas teorías de la lectura toda persona cuando lee de modo disciplinado o informal pero siempre con placer y gusto, esta persona inconscientemente al mismo tiempo también está escribiendo. No podemos imaginar a un escritor si no tiene un amplio bagaje de cultura general y sobre todo años y hasta décadas de lecturas sobre todo de los grandes maestros de la literatura universal, latinoamericana y ecuatoriana. Por eso de modo sencillo pero profundo José Martí afirmaba que “Leer es caminar y escribir es ascender”, en cuanto a la lectura bien llevada o guiada esta frase nos dice implícitamente que el que no lee no camina, es decir, no desarrolla en la escala humana y en consecuencia no podrá escribir, entendiendo que escribir puede y debe ser obligación de todo estudiante o profesional de cualquier disciplina aunque no tome el oficio como profesión.
Vamos por parte. Si leer es sinónimo de escribir y viceversa, de modo básico todos podemos ser potenciales lectores y escritores, ahora bien, una cosa es leer o estudiar para tal o cual asignatura y otra cosa es leer por el sano placer de viajar a otros mundos, de conocer a personajes reales o imaginarios, de compartir las locuras y heroicidad de los personajes míticos, legendarios o de ficción donde realmente nuestra alma y nuestro espíritu se alimenta de otros mundos y vidas que la realidad ordinaria a veces no nos ofrece. Los seres humanos por naturaleza biológica, mental y espiritual necesitamos de la ficción, así como necesitamos de metáforas y alegorías para entender mejor el mundo y la existencia, el lenguaje cotidiano es limitado y extremadamente peligroso si no estudiamos su naturaleza y sus reglas y leyes, puesto que en la medida también que sepamos cómo funciona la gramática de nuestra lengua así también entenderemos cómo funciona nuestro modo de pensar, de imaginar, y hacia dónde vamos.
Ahora bien, el que estudia lo hace por aprender un tema determinado que si no tiene motivaciones auténticas se olvida a la vuelta de la esquina, en cambio el que lee por placer o por satisfacción y por voluntad propia ese ser humano poco a poco se convierte no solo en una persona culta si no también en un amante de la sabiduría que lo puede convertir en un ser humano sabio, y ya sabemos que toparnos en la existencia con un ser humano sabio es misión muy difícil y a veces hasta imposible en sociedades deprimidas y de urgencias económicas y necesidades básicas insatisfechas que tenemos que cumplir.
Por eso para leer y escribir lo recomendable es empezar en la adolescencia y la temprana juventud, porque como lo decía Gabriel García Márquez “loro viejo no aprende a hablar”, esto sin olvidar que toda norma tiene su excepción.

DIFERENCIA ENTRE ESCRIBIR BIEN Y EL ARTE VERDADERO

Es cierto que con esfuerzo, con voluntad férrea y con disciplina podemos desarrollar el hábito de la lectura y el mérito de escribir bien, es decir, escribir bien para una época o un tiempo determinado, y es que hay escritores que tienen fama así como la tiene cualquier artista musical de moda: por cinco, diez veinte años; sin embargo el verdadero escritor artista es eterno, no pasa de moda y conforme pasa el tiempo aumenta su fama y su influencia no solo en su cultura y país, sino también en el mundo. Hay un abismo insondable y que califico de terrible porque el espíritu y el cuerpo sufren escalofríos y entran en un mundo tenebroso y oscuro a través del cual se llega a la iluminación, a Dios en términos muy complejos, pero es ese puente invisible lo que diferencia al escritor llano o que escribe bien del que realmente es un artista de la palabra escrita.
Por lo menos esta es mi comprensión del oficio del Arte de escribir. En mis inicios de escritor, cuando leía un libro por noche, y también cuando me amanecía perfeccionando un párrafo o una línea, sufrí extremadamente física y espiritualmente, no puedo decir de ningún modo que para mí escribir ha resultado fácil, ha sido un trabajo tortuoso y lo sigue siendo porque busco, al menos cuando escribo literatura, la perfección en el ritmo, la intensidad, el argumento, la estructura dramática, en la sintaxis de los personajes y tantas cosas que tiene una obra de arte escrita, toda esta experiencia también me ha creado un modo de ser, es decir un perfil humano. Soy un hombre de crisis constantes en lo emocional y existencial, lo cual no significa que todo escritor que escribe o escritor artista deba pasar la misma experiencia, pero en mi caso es así, aunque con el tiempo uno aprende a controlar sus desequilibrios y a utilizar determinadas mañas para adaptarse a la realidad cotidiana puesto que la realidad de un artista escritor, siempre bajo mi juicio, es otra, es la que está inventando o creando no solo para él también para la humanidad.
Finalmente creo que escribir como arte es rebelarse consciente o no contra nuestro Creador, sabemos que somos limitados, frágiles y minucias en relación al espacio y tiempo cronológico del universo, sabemos que hay una perfección misteriosa y divina en el orden de las cosas con su propia lógica y sus propias leyes, el escritor y el artista quieren agregar algo a lo que Dios hizo, quieren dejar un testimonio en su paso por el mundo, pero ese testimonio apenas es un soplo, un suspiro, por tanto un fracaso bien premeditado. Todo escritor artista está condenado a un fracaso irremediable porque como ser humano solo sabrá quien es cuando abandone este mundo.

En la foto Ubaldo Gil (izquierda) junto a los escritores Luis Carlos Mussó y Miguel Donoso Pareja.

miércoles, 7 de mayo de 2008

Investigación científica y diseño de tesis



Nueva publicación de Mar Abierto


La Editorial Mar Abierto de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí anuncia a la colectividad manabita que ya se encuentra disponible el libro Investigación científica y diseño de tesis del autor Rody Cedeño, catedrático de la ULEAM y especialista en la materia que trata: la investigación. La obra forma parte de la colección educativa Tiempos de aprender # 2.
El libro, de reciente publicación y que en las próximas semanas se estará presentando oficialmente a la comunidad manabita y nacional, se lo puede adquirir en la librería de la ULEAM “Dr. Luis Cáceres Ramos”, ubicada en la entrada de la biblioteca universitaria.
Para conocer más acerca de esta nueva obra, que la Editorial Mar Abierto aporta a la academia manabita y ecuatoriana, leamos lo que el editor y director de Mar Abierto, el escritor Ubaldo Gil, comenta sobre este libro: “Don Roddy Cedeño Loor es un referente en el magisterio mantense y manabita, tanto como poeta en la difícil modalidad de literatura infantil cuanto en la narrativa, y sobre todo es un docente universitario de permanente creación, curiosidad intelectual y desarrollo como académico y como ser humano, esto último como un alto valor en un sistema social y educativo donde los valores humanos son escasos.
Con su libro Investigación Científica y Diseño de Tesis aporta con sus puntos de vista a la teoría y a la práctica de un área que sin dudas tiene muchos vacíos en la academia ecuatoriana, es cierto que todavía estamos lejos como academia universitaria de haber desarrollado procesos profundos de investigación pero hay que empezar por algo, y con este texto el autor hace un aporte para que estudiantes y docentes de tercer nivel puedan orientarse en el engranaje teórico de los avatares de la investigación para el presente caso con énfasis en Ciencias Humanas.
Entendemos que investigar es pensar con muchas abstracciones pero con sencillez a la hora de enfrentarse a los hechos, el investigador académico debe tener un estilo de vida especial que lo caracteriza y que irradie su vida y obra, con Don Roddy Cedeño entramos en esa fase de un largo proceso que todavía le espera a nuestra institución.”

Acerca del autor
Rody Cedeño (Chone, 1947) es catedrático universitario de la ULEAM. Diplomado en Investigación Científica y Tecnológica y Magíster en Gerencia de Proyectos Educativos y Sociales. Ha publicado los libros Juicio final (novela) y Pinceladas poéticas (poesía). Escribe para la prensa manabita y varios de sus trabajos se han publicado en la revista libro Cyberalafaro. Actualmente es miembro del Consejo Académico de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí.


Medardo Mora: ecuatoriano de creación





Carlos Calderón Chico
(Escritor e historiador guayaquileño)

Voy a comentar la revista Cyberalfaro # 13, confieso que este número trece he disfrutado de la primera hasta la última página la lectura, quiero destacar entre los varios textos que componen esta nueva obra manabita a uno en especial, yo diría el principal por su extensión y por la complejidad del tema, Eloy Alfaro: un líder del ayer y un ejemplo del mañana de Medardo Mora. Este ensayista, este ecuatoriano de creación -como robarme la misma frase de Medardo cuando se la dedica a Alfaro-, que está a mi mano derecha, un hombre al que la cultura y la educación ecuatoriana -principalmente superior- le debe tanto, y es probable que nadie conozca que la labor de Medardo Mora, por dos ocasiones dirigió el CONUEP y luego el CONESUP, ya es mérito para entregarle la bella frase que él se la dice a Alfaro: “Ecuatoriano de creación”.
Y es este ecuatoriano de creación que le dedica un ensayo profundo en dieciocho líneas, en dieciocho notas para elevar la grandeza de Eloy Alfaro, he leído textos clásicos como el de Elías Muñoz Vicuña (La guerra civil ecuatoriana de 1895, la segunda edición estuvo adaptada a un prólogo de Enrique Ayala). He tenido la suerte constante de revisar textos clásicos de Enrique Ayala, el texto clásico de Jorge Núñez y otros más, pero este de alrededor de cuarenta páginas de Medardo Mora, en dieciocho puntos va visualizando los aportes, las grandezas de Eloy Alfaro, con un cariño de manabita, con el hombre que siente el orgullo por Alfaro, va desglosando en este completo ensayo dieciocho notas que yo quisiera comentarle a los presentes que si el texto llega a sus manos, por favor repártanlo, distribúyanlo, sáquenle copia, pero primero compartan esta acción profunda, histórica, ética de Medardo que hace sobre Alfaro y para los profesores compártanlos con sus alumnos.
Hoy Alfaro está en el centro de las preocupaciones políticas e históricas del Ecuador, lo que se haga y se deje de hacer en Montecristi es vital para el futuro del país, es vital para reempezar en un nuevo Ecuador, es fundamental si queremos un nuevo Ecuador, y fue en ese nuevo Ecuador que entre 1895 y 1912 lo rediseñó el “General de las derrotas” “El águila roja” como solían denominar las élites burlándose del General Alfaro, ese Coronel Aureliano Buendía que participó en tantas batallas y todas perdió, pero en el caso de Alfaro, la última batalla contra la muerte significó el paso a la inmortalidad. Ese es el espacio histórico que Medardo nos recrea en este ensayo, lo he comentado, lo he subrayado, he comprendido mejor a Eloy Alfaro, me siento más involucrado con este hombre, y yo quisiera pedirles, al Rector de la universidad de Manta y a los colegas que lo acompañan que por favor luchen para que se instale la cátedra de Eloy Alfaro como un hecho permanente en la educación del país, hace días la prensa recalcaba la creación de la cátedra Juan Montalvo, por qué no la cátedra sobre Eloy Alfaro, ambos fueron los conductores de ese proceso histórico a fines del siglo XIX y comienzos del XX, Montalvo fue el gestor de las ideas y Alfaro el que llevó a la práctica las de Montalvo, el hombre que se dejó seducir por el pensamiento de Montalvo, el que publicó sus libros en Panamá, este es el Alfaro que lo rescata Medardo.
Concluyo esta lectura de admiración hacia Alfaro, y que este texto se reparta y multiplique entre todos los ecuatorianos.
(Texto leído en la presentación de las revistas libros Cyberalfaros # 13 y 14. Acto realizado en el Café de Arte y Cultura Barricaña de Guayaquil, el pasado martes 22 de abril)


En primera foto: En el Café Arte Barricaña de Guayaquil (de izq. a der.) Wilman Ordóñez Iturralde, Leonardo Moreira, Medardo Mora Solórzano, Carlos Calderón Chico y Ubaldo Gil.


En segunda foto: Medardo Mora Solórzano junto a Carlos Calderón Chico.

jueves, 10 de abril de 2008

Se presentarán Cyberalfaros en Guayaquil




UNIVERSIDAD LAICA ELOY ALFARO DE MANABÍ

EDITORIAL MAR ABIERTO



El próximo martes 22 de abril, se hará la presentación oficial de los dos últimos números de la revista libro Cyberalfaro # 13 y 14. El acto se realizará en la ciudad de Guayaquil en el Café de Arte y Cultura Barricaña, a partir de las siete de la noche.
El programa es organizado por la Editorial Mar Abierto de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, en conjunto con el Café de Arte y Cultura Barricaña.
Desde Manta partirá una caravana cultural que estará integrada por autoridades universitarias, colaboradores de Cyberalfaros, periodistas y estudiantes.
Se conoce, además, que el poeta mantense Pedro Gil, ofrecerá un recital, tras el acto de presentación de los dos textos académicos de investigación y creación.También se compartirá con los asistentes, además de las obras a presentarse, varios de los textos producidos por Mar Abierto.
Nota: las portadas se distorcionaron al momento de pasarlas al blog, si revisan archivos anteriores en este blog verán sus colores originales.

jueves, 3 de abril de 2008

Educación Cívica Escolar




Próxima publicación de Mar Abierto

La Editorial Mar Abierto de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí anuncia a la colectividad manabita que se está preparando la reedición de la obra Educación Cívica Escolar del Dr. Alfonso Mora Bowen.
La reedición de este libro, que tiene como objetivo primordial fomentar el civismo y la ecuatorianidad en niños y adolescentes, se da gracias a la iniciativa del Grupo Cultural Manta, y el compromiso editorial de Mar Abierto, que asume con responsabilidad la edición de esta obra.
Al tratarse de un libro importante en la formación cívica de la niñez y adolescencia ecuatoriana, los comentarios en torno a la obra han sido múltiples. Así en 1968 el Dr. Alfredo Carrillo, Profesor de la Universidad Central, escribió respecto al libro que: “Se enriquece con esta obra la producción pedagógica ecuatoria­na, porque a más de las múltiples facetas y perspectivas que se advierten en sus luminosas páginas, palpita en el libro con acento vertebral un noble empeño pedagógico, el anhelo de orientar el pensamiento y la conciencia de niños, adolescentes y jóvenes, para el fortalecimiento de una «educación cívica» de tipo moderno, capaz de fundamentar la auténtica democracia, que todos la mencionan pero que muy pocos la sienten y la entienden.
No sólo por su doctrina esclarecedora es tan valiosa esta obra titulada “Educación Cívica Escolar”. Lo es también por la claridad expositiva y la ordenación lógica de los diversos capítulos. Hay sinopsis, cuestionarios y ejercicios seleccionados y ordenados con criterios de maestro experimentado, de pensamiento ágil y versación indiscutible. (...) Hay una amena pedagogía, por así decirlo, en este libro que debería ser el compañero constante del ciudadano ecuatoriano.
Estudiantes de todos los niveles educativos encontrarán en este libro un amable guía de conocimientos sobre la estructura de la República y sus principales Instituciones. Con frecuencia se ha venido repitiendo la queja de que nuestros estudiantes poco conocen nuestra realidad física, económica, política y social. Apenas conocen uno que otro artículo de la Constitución de la República, y apenas conocen, en su mayor parte, una que otra Institución Administrativa. El amor a la Patria tiene que fundamentarse en el conocimiento de ella. Conociéndola y amándola nuestras juventudes estarán dispuestas a defender sus Instituciones básicas, sin perjuicio de luchar con denuedo, cuando las circunstancias lo demanden, para conseguir las reformas estructurales indispensables que permitan el advenimiento de la justicia social acompañada de la libertad y la dignidad de los individuos.”
Mientras que en la actualidad, el catedrático de la ULEAM, Lic. Rody Cedeño, comenta que: “Esta obra, que he tenido el agrado de revisar, es una obra en la cual el autor ha plasmado paciente e ingeniosamente los conocimientos morales y cívicos susceptibles de ser entregados a los niños y jóvenes de nuestro país.
El libro siendo extenso no deja de ser interesante por su contenido y por la forma didáctica como está estructurado; enriquecido con lecturas de apoyo para reflexionar; un vasto contenido basado en la historia, la geografía, el conocimiento jurídico, político y social del Ecuador, que es de entero dominio del autor. Por tal razón, debe ser un texto esencial de consulta para maestros y estudiantes de todos los niveles de estudio.
¿Qué sería de la educación de los niños y jóvenes sin un referente moral y cívico que les enseñe a amar y respetar a sus semejantes, a la patria, a la familia?
La educación sería incompleta, carente de valores morales, deshumanizada; como está sucediendo en las últimas décadas en nuestro país, un sistema educativo deficiente, al punto que se ha suprimido en los programas de estudio los contenidos de moral y de cívica o se le da un espacio pequeñísimo en el proceso de la enseñanza aprendizaje. Este hecho, ha dado como resultado una juventud indiferente a los problemas políticos, económicos, y sociales del convivir local y nacional.
Es imperativo por lo tanto, que se corrijan estas falencias; la educación hay que arrumbarla al cultivo armónico del estudiante, no solo en la destreza cognoscitiva psicomotriz y afectiva, si no también, y muy especialmente, en los valores morales y cívicos, tan deteriorados en estos últimos tiempos, como producto de una sociedad en crisis. Y como dice el autor del presente texto: el objetivo de la educación cívica es la formación espiritual, moral y cultural del individuo para insertarse en la sociedad, conciente de sus deberes y derechos, en el contexto jurídico, político y social del medio en el que le toca vivir.
¡Qué oportuna es la reedición de este libro! que venga a llenar un vacío en la formación humanística y cívica de los estudiantes, porque los niños y los jóvenes necesitan de una nueva tónica que les ayude a formarse mejor, y mirar el porvenir con fe, con esperanza, con optimismo.
Hay mucho que hacer todavía en la educación, elevar la calidad de la misma al punto de formar seres humanos más íntegros, más solidarios, más humanos. Porque ¿de qué nos vale tanto conocimiento teórico, científico o tecnológico, si los niños y jóvenes, aun los adultos, no saben convivir con los demás?. Si no sienten respeto y amor a los mayores, a sus padres, a la patria. Si no se aplican las mínimas normas elementales de respeto, de solidaridad en la convivencia humana.
Es hora de conjugar la enseñanza científica y técnica con la humanística y espiritual, que en esencia sería aprender a valorar y respetar la vida, la familia, el entorno natural; aprender a amar y respetar la patria, el terruño donde hemos nacido, nuestras étnias, nuestra historia, nuestra geografía. En fin, amar y respetar la patria, la familia, la vida, es remitirnos a un libro sabio EDUCACIÓN CÍVICA ESCOLAR del Dr. Alfonso Mora Bowen, que nos enseña no solo su contenido científico, sino también a compartirlo didácticamente en la cátedra con los estudiantes.”

Reseña biobibliográfica del Dr. Alfonso Mora Bowen
Doctor y profesor de Derecho y Ciencias Políticas y Sociales, especializado en las universidades de Michigan y Roma. Presidente-fundador del Instituto Cívico Educativo Nacional. Profesor titulado de Segunda Enseñanza en el Ecuador. Profesor graduado en Enseñanza de Lenguas Extranjeras, en los Estados Unidos. Profesor de Español en The Berlitz School of Languages, en New Cork, N. Y., en Cleveland y Akron, Ohio; y Chicago, III (1941-45). Profesor de Gramática en el Instituto Nacional “Mejía” (1932). Profesor de Sociología Pedagógica y Educación Cívica en el Instituto Normal “Manuela Cañizares” (1932-36). Ex-profesor de Educación Cívica en el colegio Militar “Eloy Alfaro”.
Ha publicado libros como: Bolívar, libertador; Eloy Alfaro en la democracia ecuatoriana; La Patria; La formación pedagógica de la ecuatorianidad como objetivo de la educación nacional; El liberalismo radical y su trayectoria histórica; El día de la nacionalidad ecuatoriana; Educación cívica escolar (texto recomendado por el Ministerio de Educación Pública para las Escuelas Primarias y los Primeros Cursos de los colegios de Educación Media de la República); entre otros...

Dos manabitas sobresalientes




Por: Medardo Mora Solórzano

http://medardomora-reformapolitica.blogspot.com/

Hoy es uno de los momentos más gratos que vive nuestra Universidad, que ha tenido como invariable conducta premiar las virtudes humanas y proclamar y reivindicar nuestro orgullo de ser manabitas y ser alfaristas. Por eso sentimos el verdadero Manabí, nos identificamos con sus cualidades de tierra de personas leales, escenario de epopeyas, cuna de leyendas, de inimitables tradiciones, de gente transparente dueña de una generosidad que no reconoce fronteras, de ingeniosos amorfinos y chigualos, dueña de paisajes que recrean la vista de los que valoran la naturaleza, de poetas que cantaron al amor, a la belleza, a sus campos, a sus ríos, a su mar, en síntesis, nuestros sentimientos laten intensamente cuando evocamos a ese Manabí de vida profundamente humana.
Hoy tenemos la suerte de haber juntado en un solo homenaje y en un solo recuerdo, a dos mujeres emblemáticas de nuestra tierra montubia, a dos personajes que nos enorgullecen, a dos mujeres de exuberante feminidad que elevaron a nuestra provincia a la cima de lo diferente, de lo especial, de lo que engendra distinción. Quién no se siente más manabita cuando se habla de una dama del más encumbrado ancestro, de comportamiento señorial, cuya vida la dedicó a guiar y orientar a las generaciones futuras, una educadora en el más fidedigno sentido de la palabra, alguien que nos hizo diferenciar lo que es ser bien educado y lo que es ser mal educado, para ello se necesita lo que le sobraba a doña Bertha Santos de Dueñas, mística, responsabilidad, buenos modales, eticidad, principios, decencia, ella pertenece a esa generación con conductas y hábitos que parecen extinguirse, ella ya lo advertía: hoy los valores han cambiado, prevalecen otras prioridades, otras formas de comportarse y vivir; comprendía la evolución de las sociedades, sabía que las mutaciones son una constante social, pero no aceptaba lo incorrecto, fue de aquellas que educaron con el ejemplo, a lo que unía en su afán de enseñar como debe ser, un conocimiento sólido y sustentable. Perteneció a ese selecto grupo de maestros y/o maestras cuyos alumnos y alumnas sólo tienen razones para disfrutar con los mejores comentarios de su trayectoria vital, por eso nadie la discute, alguien pudo llegar hasta a no compartir sus tesis, su forma de ser, sus creencias, sus ideales, pero nadie ha pretendido siquiera discutir ni puede discutir ese legado imborrable de sus buenas acciones, de sus vivencias transmitidas con fe, con optimismo, con desinterés, con cariño, con vocación por lo que hacía, con pasión por ver a sus discípulos escalando espacios y desbrozando senderos hacia la consecución de sus objetivos, por eso en la inmensa mayoría del colectivo social, la mención de su nombre eleva la autoestima de quienes la conocieron y supieron de ella.
Bahía de Caráquez su tierra natal, sólo sabe que es parte del patrimonio de la ciudad, no tiene duda que fue una mujer que quiso y soñó engrandecer Bahía, escogió con notable convicción la vía de la educación para contribuir a edificar una mejor sociedad, que sea más consciente de sus derechos y responsabilidades, tenía plena conciencia que sólo la educación nos hace libres, nos abre oportunidades, rompe inequidades, nos permite acercarnos al acierto en el camino a recorrer en nuestra vida, por eso sus acciones y actitudes son una lección de vida, por eso en esta noche nos reunimos para evocar su nombre con respeto, para ubicarla en el sitial reservado a los que cumplieron con amplio superávit su misión de servicio ciudadano, lo hizo y eso lo remarco, con celosa dignidad, con altivez, distinguiéndose de aquellas personas oscuras, mediocres e insolentes, que actúan y hacen obras pensando en su bolsillo, eso nos asquea. Inversamente doña Bertha reconforta nuestro espíritu de personas de bien, nos motiva a seguir batallando por el imperio de los valores humanos, por eso hoy ocupa nuestro tiempo para disfrutar de su recuerdo.
Esta noche refrescamos nuestro pasado con sus memorias, nos renovamos en actitudes con todo lo que nos cuenta en su libro, escrito con la sencillez, con la visión futurista, con la claridad del mensaje de las almas nobles y la transparencia de quienes pueden ser auténticos para decir lo que piensan y sienten, ella no se reserva nada, dice lo que debe y no lo que conviene decir, se presenta tal como es, no necesita recurrir al discurso o a la metáfora adornada de palabras floridas para decirnos lo que creía, lo que pensaba, lo que eran sus anhelos, sus convicciones, para confesarnos como quería a Bahía, como amaba conocer al mundo, como podía hacer comparaciones en aquella época con países desarrollados que tuvo la suerte de visitar y vivirlos en la niñez, en la adolescencia, en la juventud, en su edad adulta, todo eso le permitió soñar en una Bahía que fuera como las grandes metrópolis; como mujer de talento superior avizoró el mundo internacionalizado de nuestros días, ya nos alertaba que debíamos pensar globalmente.
Por todo lo expresado y lo que no se ha dicho, doña Bertha Santos de Dueñas es un símbolo eterno del Manabí profundo, de ese Manabí que se ufana de ser montubia, de ese Manabí que enciende hogueras de trabajo creador y productivo, de ese Manabí que como lo decía Elías Cedeño Jervis es una tierra de quimeras, de ilusiones, su geografía es única, cuajada de ceibos, de tamarindos, de naranjos florecientes, de sembríos, de rastrojos y desmontes, de tongas y pandaos, de esteros, de quebradas, de riachuelos, de gran diversidad de pajaritos silvándole al viento, de cañaverales, de balseros transportando el esfuerzo de sus faenas para conectar campos y ciudades, para alborotar la bullanguería de esos mercados donde los manabitas pobres y ricos se unían en el pasado para comprar y vender sin romanas mañosas, a un real el racimo de plátano gritaba el uno, a dos reales la pulpa pura de carne el otro, hoy hay primero que sumar y restar para ver si alcanza el dinero, nuestro sucre o ayora fueron diluidos por la actitud miserable de quienes se enriquecieron ilícitamente empobreciendo a los demás, pero nos reconforta saber que sigue siendo tan sólida la vocación agropecuaria de Manabí que no obstante su creciente desforestación no ha perdido su olor a monte, se mantiene firme en su condición de provincia productora que abastece al país alimentariamente.
De esta tierra campesina, de la añorada y nunca olvidada “Vuelta Larga”, de las más hondas entrañas de nuestra querida provincia nació una mujer cuya hermosura ilimitada, cuya estatura de reina, cuya sonrisa y dulzura, cuya exquisita sensualidad y donaire, cautivó la mirada de todos los ecuatorianos, logró despertar con su singular belleza el más ambicioso sueño de quienes aman lo extraordinario, lo sublime, de quienes entienden que lo bello enciende el espíritu y alegra la vida, cuántos jóvenes enamorados repletaron su alcancía de ilusiones para sentirse propietarios del placer de contemplar a María Agustina Mendoza Cedeño, por eso los poetas inquietaron su musa para fraguar sus más lucidas y selectas rimas y coplas para intentar relatar sus atributos de mujer irrepetible, los adultos aceleraron los latidos de su corazón, los viejos que nunca dejaron de añorar el tren de Alfaro se embarcaron en el vagón de la nostalgia e iluminaron su vista y su ánimo recordando antiguas emociones represadas, los adolescentes y jóvenes solo atinaban a disfrutar de tertulias para disputar elogios a su Reina, para en el sosiego de la noche desvelarse en madrugadas silenciosas e interrumpir su descanso para deleitarse pensando que Manabí no conocía mucho de la diosa griega Artemisa, pero sí sabía de la existencia de una mujer de rostro divino, angelical, que venía de Santa Ana, era la señorita Manabí, la Miss Ecuador, la imaginaban venida al mundo esculpida con la imagen de una Venus ecuatoriana, de una doncella de idilios novelescos, una fémina que rebasaba los más exigentes gustos de aquellos románticos que no le pusieron freno a su apetito desbordado por deleitarse mirando la figura exuberante de una dama de piel anacarada, de sonrisa espontanea, de cabellos negros resplandecientes, que se convirtió en abanderada de lo que debe ser una mujer que merece ser idolatrada, por eso cuando regresó victoriosa de su elección como la mujer más guapa del Ecuador, un cortejo de aplausos le dio la bienvenida que retumbó en todos los confines de nuestra provincia, que saludaba su nítido triunfo con una satisfacción que contagiaba de las más hondas emociones a todos y todas sus coterráneos y coterráneas. Manabí tierra de mujeres ancestralmente bonitos, ensayaba una sinfonía de elogios para entonar un himno de felicidad, para contemplar a María Agustina coronada ocupando el cetro de su indiscutible reinado.
Los pueblos respiran por su historia, por sus hechos, por las acciones de su gente, por sus acontecimientos, por sus virtudes, son sus vivencias las que van hilvanando leyendas, edificando héroes, fabricando ídolos, forjando personajes, por eso se oxigenan recordándolos, engrandecen su orgullo, reverdecen sus esperanzas, estimulan sus anhelos, les crece el autoestima, es por estas razones que sostenía cuando iniciaba mis palabras que esta es una noche especial para esta Universidad, que afortunadamente como institución está consciente de la trascendente, copiosa e incuantificable herencia que hemos recibido todos y todas los y las manabitas, de estas dos ilustres comprovincianas a quienes en este acto las rememoramos con dos libros, donde quedan escritas para la posteridad histórica sus biografías, lo que significaron para nuestra provincia. Que gratificante debe ser para su muy distinguida hija, Carmen Dueñas Santos, saber que su ilustre madre habita en los más recónditos sentimientos de su Manabí natal, de esta tierra que nunca dejó de ser como ninguna hospitalaria, agradecida, única en identidad, incomparable en bondad, que motivador debe ser para el espíritu de doña Bertha desde la eternidad de su morada cristiana, sentir en su espíritu que está cerca y lejos de nosotros en esta noche, que su hija que hoy la representa, es una de las más acreditadas antropólogas e historiadoras de nuestro país, conocer en la respetabilidad de su silencio, que sus genes no la defraudaron, que hay quien ha tomado la posta para seguir siendo una voz y un pensamiento que sigue alumbrando con intensidad la ruta de quienes amamos el lado humano de la vida.
Con su libro “Mis memorias” doña Bertha continúa dando lecciones de vida con su palabra franca y clara para decirnos lo duro que eran enfermedades como la fiebre amarilla y el paludismo que diezmaron la salud y cesaron la existencia de incontables personas, desde el más allá seguirá celebrando que la ciencia haya doblegado tan desbastadores males. Que reconfortante nos resulta a los manabitas, de raíces generacionales, que supimos lo que son las buenas costumbres, que desafortunadamente ya no están de moda, seguir admirando a nuestra Reina del ayer y admirada en el hoy, asumiendo con total entrega el placer de halagar nuestro paladar e invitarnos a saborear sus recetas para que mantengamos latente ese especial gusto que por la buena gastronomía caracterizó a las amas de casa manabitas, por eso esta es una noche excepcional de gala y galante a la vez, nos halaga compartir un evento que solo pretende ser un prosaico reconocimiento a quienes tienen los merecimientos para ser destacadas por el legado que nos han dejado, que grata resulta la vida cuando florece la justicia, eso explica la calidez de este homenaje a tan excelsas damas manabitas, cuya sola mención de sus nombres nos hacen sentir contentos, es un renacer de antiguos soles que hacen arder nuestras añoranzas y anhelos, es una invitación a imitar lo que merece ser emulado, por eso recojo desde el panal de la poesía de Horacio Hidrovo Velásquez, sus palabras de que a pesar de todo la vida es buena.
No tengo dudas que con actos como este se levanta nuestro entusiasmo por vivir, nuestras ansias por ser mejores se fortalecen, por eso hoy nos declaramos en huelga ante la rutina, para saborear este gratificante momento al que nos han convidado dos nombres que llenan este escenario de palpitantes añoranzas. Sólo nos queda esperar que las semblanzas de estas dos mujeres manabitas inolvidables, cuyas virtudes y vivencias están escritas en estos dos libros (que hoy los presentará el culpable de que tengamos eventos como este, nuestro Director del Departamento de Cultura Horacio Hidrovo Peñaherrera) que aspiramos sirvan para que la juventud, para que las generaciones presentes y futuras, comprendan que es en el vivir presente que se engendra el mañana, pero que es con la herencia del pasado como se edifica el presente. Manabí ha sido y es grande por el aporte esforzado de nuestros antepasados, por nuestra inigualable y arraigada cultura que nos singulariza y nos identifica, que enaltecedor me resulta entonces ofrecer en nombre de la Universidad este acto, recordando las buenas acciones de doña Bertha Santos y la belleza inolvidable de María Agustina, para ambas el paso del tiempo se ha quedado estacionado, fue demasiado frágil y no ha podido borrar sus nombres, ellas han enriquecido la historia de esta tierra de Alfaro, de Hidrovo Velásquez e Hidrovo Peñaherrera, de los hermanos Egas, José María y Miguel Augusto, de Elías Cedeño Jervis, de Constantino Mendoza, de Vicente Amador Flor, de Pedro Zambrano Barcia y Zambrano Izaguirre, de Don Gil Delgado, de Oswaldo Castro, de Otton Castillo, de Verdi Cevallos, de Paulo Emilio Macías, de los Delgado Coppiano, de Aníbal San Andrés, de Raymundo Abeiga y aunque todavía estén vivas menciono a doña Maruja Cedeño de Delgado, a doña Rosathe Giler de Loor, a Carlos Pólit Ortiz, son iconos vivientes de nuestro muy querido Manabí, sé muy bien que Horacio, doña Rosathé, doña Maruja, los Delgado Copiano, don Carlos Pólit, que todavía nos acompañan en esa dura y desafiante batalla por vivir dignamente, son personas que sienten la tragedia humana y no conviven con la comedia humana, con el circo de mal gusto, con lo mediocre, con lo altanero, con lo corrupto, con la mentira populista o populachera, que en fin de cuentas son lo mismo, por eso sus nombres merecen estar en este selecto listado que me he atrevido a mencionar.
No puedo concluir sin agradecer vuestra presencia, sin felicitar a César Maquilón y Fernando Saltos por el prolijo y versado recuento que han hecho de la vida de María Agustina, de decirles a todos y a todas con la mayor sinceridad que este acto solo ha hecho crecer mi afecto, el orgullo de mi origen de campo manabita, donde mi mayor patrimonio y herencia es el haberme criado en un hogar donde solo habitaron las buenas costumbres, por eso no he abdicado ni abdicaré de mis principios e ideales, que se mantienen frescos e intactos, como Manabí mantiene inmutable el aprecio y reconocimiento a nuestras distinguidas homenajeadas.
(El presente texto fue leído en la presentación de los libros de las distinguidas damas manabitas doña Bertha Santos de Dueñas y María Agustina Mendoza. Acto que se realizó en el mes de enero dentro de los predios de la ULEAM)

jueves, 28 de febrero de 2008

Mar Abierto: una editorial para enorgullecernos





Alexis Cuzme



La Editorial Mar Abierto de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, creada oficialmente en el año 2000, es un sello que en la actualidad goza de prestigio, tanto a nivel nacional como internacional.


Se trata de un sello editorial que ha logrado superarse en estos ocho años. Su producción literaria, académica, educativa, política, histórica y filosófica, refleja la calidad a la que se ha llegado con trabajo y esfuerzo por hacer de los libros textos que puedan, además de circular nacional e internacionalmente, ser productos de interés a la comunidad.


Al ser Mar Abierto la primera y hasta ahora la única editorial de Manabí y una de las pocas de la Costa ecuatoriana, su responsabilidad recae en editar libros de calidad, tanto en contenidos como presentación, lo que se ha conseguido en este año, con la renovación de los diseños de portada.


Por tratarse de una Editorial de alcance internacional, recientemente se puso a disposición de los cibernautas de todo el planeta la página oficial de Mar Abierto: http://www.marabierto.uleam.edu.ec/ (sin olvidar que continúa disponible el blog: http://editorialmarabierto.blogspot.com/) que de seguro abrirá nuevas alianza con otras editoriales latinoamericanas, norteamericanas y europeas. No por gusto nuestro director asiste a un encuentro de editores en la ciudad de Córdova en Argentina.

Cyberalfaro, la revista-libro que da ejemplo
La editorial Mar Abierto empezó su producción de textos con la creación de la revista-libro Cyberalfaro, texto académico de investigación y de creación, del cual se han publicado catorce números, tres de los últimos en este 2007 (Cyberalfaro # 12 a inicios del año, Cyberalfaro # 13 a mediados de año y Cyebralfaro # 14 que saldrá de imprenta este mes).


Como se aprecia en el diseño de las portadas, el último número anuncia el nivel al que se ha llegado con este medio, porque más allá de la importancia de cada uno de los escritos que se incluyen, está el diseño, que debe responder a la contemporaneidad que rige distintos mercados donde deben comercializarse y circular los libros.

La importancia de Séptimo día para Mar Abierto
Mar Abierto agradece la apertura que ha tenido el suplemento dominical Séptimo Día, de diario El Mercurio de Manta, que desde hace tres años dio espacio a que se publicaran las actividades de la editorial y toda información concerniente al quehacer universitario, intelectual y cultural, que se desarrolla en el puerto y en la provincia, y al que de forma directa e indirecta estamos vinculados.


Reconocemos la importancia de contar con un medio de estas características en nuestra ciudad, donde los espacios para comunicar información ligada a la cultura cada vez son menos. Parte de nuestro desarrollo se lo debemos a las facilidades que ha dado este medio para anunciar y promocionar libros en proceso de publicación, presentaciones de libros, conferencias en torno al tema editorial, entre otras actividades.

Reforma política: anhelos y realidad nacional
Así es como se tituló el tercer libro del Dr. Medardo Mora Solórzano, Rector de la ULEAM, y una de las personas más preocupadas para que la Editorial Mar Abierto no pare en sus actividades y más bien continúen en esta sacrificada labor intelectual.
El libro apareció a inicios del 2007 y desde antes de su publicación ya se vaticinaba que sería un éxito, y así fue.


Parecen buenos muchachos y Teoría del juego
Ambos libros pertenecen a la colección literaria Almuerzo Desnudo y se publicaron a mediados del 2007. El primero que es una colección de relatos del autor Willian Happe Cedeño, fue uno de los libros que desde antes que circulara en la ciudad, provincia y país, ya había creado expectativa en el público. Una vez anunciada su publicación la respuesta de los lectores interesados en la obra de este mantense radicado en Estados Unidos fue todo un éxito (aún sigue siendo un libro de constante demanda). El segundo texto, Teoría del juego de Fernando Macías, se trato de un poemario que al igual que todos los libros editados por Mar Abierto gozó de una debida promoción antes de su salida. Recientemente su autor lo presentó en la ciudad de Guayaquil, ya antes exitosamente lo había hecho en su ciudad natal: Portoviejo.

Fundamentos filosóficos de la educación
Este libro cuyo autor es el doctor Luis Aguilera, docente de la ULEAM, inauguró la colección educativa Tiempos de aprender. Su publicación se hizo a mediados del año pasado.
Se trata de un libro que, en el ámbito universitario y por ende educativo, resultó acertada su publicación, tanto así que en la actualidad solo quedan algunos ejemplares de la primera edición.

Identidad de los monumentos de Manta
Finalmente Identidad de los monumentos de Manta de los autores Leonardo Moreira y Lisette Moreira, se publicó a finales del 2007. Un libro perteneciente a la colección de ensayos Balsa Manteña y del cual resulta precipitada dar un balance de la aceptación que tiene dentro de la ciudad y los espacios a los que está llegando.


Pero el texto es un documento que analizar los monumentos, esfinges, bustos etc. dispersos en la urbe mantense, servirá como fuente de consulta no solo para planteles educativos sino para que todo aquel turista que desconoce la ciudad pueda conocer parte de su historia reflejada en los personajes que adornan la ciudad y simbolizan parte importante dentro de ella.

Otros libros en preparación
Actualmente se preparan libros como Investigación científica y diseño de tesis de Rody Cedeño, catedrático universitario y uno de los docentes preocupados por el tema investigativo. Su texto, que inaugurará la colección Teorías Humanas (la teoría sin práctica es inútil y la práctica sin teoría es estéril), desde ya se prevé como otro éxito editorial y de aporte a la comunidad lectora, estudiantil y sobre todo profesional en el campo educativo.


El poemario Palabra prohibida para autómatas de Liliana Arcentales, un libro que debió salir a inicios del 2007, pero por distintos factores recién se publicará a inicios del 2008. El texto poético pertenece a una de las tallerista de Pedro Gil y aparecerá en la colección literaria Almuerzo Desnudo.


Y finalmente la reedición de la obra Educación cívica escolar del doctor Alfonso Mora Bowen, texto cuyo objetivo es el de revalorizar la materia cívica y amor de patria en niños y adolescentes ecuatorianos.


Se ha cumplido un año cargado de actividades en el campo editorial, asumido con responsabilidad y sobre todo seriedad. Nuevos retos esperan en este 2008, nuevos proyectos, y nuevas obras que continuarán demostrando que Mar Abierto fue una editorial pensada para mantenerse por muchos años y sobre todo demostrar que en Manabí los sueños, sostenidos con los pies bien fuerte sobre la tierra, si pueden realizarse.